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testimonios del horror del ISIS en Mozambique

Aterradores relatos de sobrevivientes al ataque del ISIS a Palma, en el norte de Mozambique, se están conociendo en estas horas.

Un barco que transportaba a 1.200 personas, que lograron escapar del ataque mortal de insurgentes vinculados al grupo yihadista en el norte de ese país de Africa, llegaron al puerto de Pemba, a 2500 kilómetros de los combates, en un ferry charteado por la empresa petrolera francesa Total.

Algunos lloraban a su llegada, después de pasar días escondidos en la mata, tras huir de la ciudad de 75.000 habitantes, bajo ataque desde hace 8 días.

Buscaban familiares en el puerto, que estaba desbordado de gente esperándolos y buscándolos o preguntando a sus conocidos, con fotos en la mano, por sus familias.

Muchos habían perdido a sus padres, a sus hijos, a sus maridos y hermanos en la huida.

Desplazados de la ciudad de Palma, en Mozambique, se acomodan en un estadio convertido en refugio en Pemba, este viernes. Foto: AFP

Desplazados de la ciudad de Palma, en Mozambique, se acomodan en un estadio convertido en refugio en Pemba, este viernes. Foto: AFP

Los trabajadores humanitarios estaban en el puerto para dar comida a los que desembarcaban del ferry. Llevaban días sin comer en el monte.

La policía y los soldados controlaban multitudes de personas, emocionados de ver a los familiares rescatados, durante el ataque que comenzó la semana pasada en Palma o desesperados por conseguir noticias de sus parientes desaparecidos o de sus casas.

El ferry, organizado por la empresa de energía Total en coordinación con el gobierno de Mozambique y la ONU, atracó alrededor de las 8 de la mañana, hora local, en Pemba.

La compañía francesa, que tiene un proyecto de gas en la península de Afungi cerca de Palma, dijo en un comunicado que había casi 1.200 pasajeros a bordo, principalmente mujeres y niños.

Un funcionario humanitario dijo que el gobierno estaba examinando a los que llegaban a Pemba para evitar la infiltración de grupos armados en la ciudad, a 250 kilometros del ataque.

Testimonios del terror

Los sobrevivientes habían conseguido huir de Palma cuando militantes yihadistas entraron a la ciudad el miércoles de la semana pasada desde tres frentes. Atacaron las instalaciones militares, las policiales, los bancos, los hoteles. Bombardearon la ciudad con morteros, RPG y bien pertrechados.

Muy bien organizados, con mapas y listas, buscaban a personas casa por casa y las decapitaban. Parecían bien entrenados y en uniformes negros. Se cree que 12 milicianos sudafricanos están entre sus filas.

Las calles de Palma y la playa están cubiertos de cuerpos, muchos de ellos decapitados, e incluyen a niños, según los testigos que consiguieron huir.

Chicos y adultos desplazados de Palma, en Mozambique, llegaron este viernes a Pemba, huyendo del horror. Foto: EFE

Chicos y adultos desplazados de Palma, en Mozambique, llegaron este viernes a Pemba, huyendo del horror. Foto: EFE

Hay centenares de desaparecidos y se calcula que 2.000 civiles y militares han muerto en el ataque. Hoy el Isis controla la mitad de la ciudad.

Pero han llegado fuerzas especiales occidentales al área a apoyar a los militares mozambiqueños y a los mercenarios sudafricanos, contratados por el gobierno de Mozambique en el área, que se han fortalecido en el puerto.

Se creía que muchas personas se habían dispersado en la mata que rodea Palma y en las plantaciones, cerca de la playa, o habían intentado escapar en bote, según los trabajadores humanitarios.

Mariamo Tagir, que llegó en el ferry, dijo a Reuters TV que había pasado siete días en el monte, llorando todos los días. “No sé dónde está mi hijo. Es muy doloroso”, contó. “La situación es realmente mala, muchos muertos”, describió.

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Mozambique




Infografía: Clarín

Ataque a empresas extranjeras de energía

Los insurgentes islamistas han estado cada vez más activos en la provincia circundante de la provincia de Cabo Delgado desde 2017. Esto es a casi 3.000 kilómetros de Maputo, la capital, en un área predominantemente musulmana.

Aunque no está claro si tienen un objetivo unificado o por qué están luchando. Pero se oponen a la presencia de empresas multinacionales, en un área rica en gas y minería, donde se han instalado franceses y americanos.

El distrito donde se encuentra Palma es adyacente a proyectos de gas natural por valor de 60 mil millones de dólares. Alrededor 110.000 personas viven allí, según estimaciones de Naciones Unidas. Más de 40.000 buscaron refugio en esa región, después de huir de los ataques a otros lugares de la provincia de Cabo Delgado.

El gobierno de Mozambique ha confirmado decenas de muertes en Palma, incluidas las de al menos siete extranjeros. Fue cuando los militantes emboscaron a vehículos que intentaban escapar del hotel Amarula. Se confirmó que un sudafricano murió. Entre 60 y 100 extranjeros están desaparecidos.

La ciudad de Palma, en Mozambique, está bajo asedio de los yihadistas desde hace más de una semana. Foto: AFP

La ciudad de Palma, en Mozambique, está bajo asedio de los yihadistas desde hace más de una semana. Foto: AFP

Británico muerto

El ciudadano británico Philip Mawer, que estaba desaparecido desde el ataque, “probablemente también murió en el incidente”, dijo su empleador, RA International. En un comunicado, en nombre de su familia, dijo que se recuperó un cuerpo, que coincidía con su descripción, pero no se lo identificó formalmente. “La familia está devastada por la pérdida”, dice el comunicado.

La familia de Philip Mawer aseguró el jueves que parecía que había muerto mientras intentaba escapar del asalto mortal a la ciudad de Palma la semana pasada.

La familia de Mawer lo describió como un “hijo, hermano, tío y amigo muy querido”.

RA international, el principal proveedor de servicios de sitio remoto, ha confirmado que siete miembros del personal, incluido Mawer, siguen desaparecidos, tras el ataque del 24 de marzo en Palma.

La declaración de la familia de Mawer dijo: “La naturaleza de su línea de trabajo elegida era estar en los rincones más peligrosos del mundo. La carrera de Philip lo había llevado previamente a Somalia, Sierra Leona, Argelia, Afganistán y Yemen. Su capacidad para hacer las cosas en los entornos más hostiles lo convirtió en un colega valioso”.

Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores británico dijo: “Estamos profundamente preocupados por este último acontecimiento. Estamos en estrecho contacto con la familia y estamos trabajando con el gobierno de Mozambique y la policía del Met para confirmar más detalles”.

El texto oficial agregó: “Apoyamos al pueblo de Mozambique contra la amenaza del terrorismo y estamos trabajando con el gobierno para restaurar la paz y la estabilidad”.

Siguen los combates

En Palma, las operaciones militares para retomar la ciudad continuaban el viernes. Según imágenes filmadas por la estación de noticias local TVM, se veía a soldados llevando granadas propulsadas por cohetes y armas en el área, así como refuerzos que llegaban en helicóptero.

“No puedo decir ahora que tenemos todo el pueblo bajo control”, dijo el portavoz del ejército, Chongo Vidigal, en las imágenes. Sin embargo, las fuerzas de seguridad sí tenían presencia en la zona del puerto.

La mayoría de los medios de comunicación se cortaron después de que comenzara el ataque el 24 de marzo. El gobierno en Maputo no atiende los llamados de la prensa.

Los grupos de ayuda creen que el ataque ha desplazado a decenas de miles de personas. Cientos, incluidos muchos trabajadores extranjeros, han sido evacuados por vía aérea.

Hasta el miércoles por la tarde, un agente rastreador de la agencia de migración de la ONU mostró que más de 8.100 personas habían sido desplazadas, casi la mitad de ellas, niños.

Alrededor del 20% había llegado a Pemba, la capital provincial de Cabo Delgado, y otros se habían presentado en los distritos de Mueda, Montepuez y Nangade en otras partes de la provincia. Sin embargo, la escala total de las víctimas y los desplazamientos sigue sin ser clara.

París, corresponsal

CB​


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