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Quién es Lucas Torreira, el uruguayo que vale 20 millones y quiere cumplir su sueño de jugar en Boca

Dice que en Uruguay no lo conocían y que ese partido, más allá de que ya había tenido grandes actuaciones en el fútbol europeo, fue un click en su carrera y en su vida. En un encuentro definitorio de un Mundial y ante Cristiano Ronaldo, el que la rompió fue Lucas Torreira, la estrella que ahora no duda en gritar su sueño: quiere jugar en Boca.

“Terminé acalambrado, pero valió la pena el sufrimiento”, dijo después del triunfo de Uruguay ante Portugal por los octavos de final de Rusia 2018. Había corrido casi 11 kilómetros, había sido la estampilla que desdibujó a CR7 y el eje por el que pasó cada avance del equipo del Maestro Tabárez.

“La entrega hasta el final en cada pelota, como todo uruguayo, es parte del equipo. La cosa más linda en la vida es ser uruguayo, de ese país tan hermoso y tan chiquitito”, definió.

Nació en Fray Bentos el 11 de febrero de 1996. Allí mismo está ahora luego de haber pedido unos días de licencia en el Atlético de Madrid para estar cerca de sus familiares en un momento muy doloroso: su madre, Viviana Di Pascua, de 53 años, falleció de coronavirus. Había sido trasladada a la unidad de cuidados intensivos de Salto después de que su estado de salud empeorara.

Esta desgracia aceleró el deseo de Torreira. Y el futbolista no duda: “No quiero jugar más en Europa, quiero jugar en Boca”, dice en F90 (Fox Sports).

No será sencillo, claro. El pase del mediocampista uruguayo pertenece al Arsenal de Inglaterra y está tasado en alrededor de 22 millones de euros.

El camino con la pelota lo inició en la Institución Atlética 18 de Julio de Fray Bentos. Jugó en infantiles hasta que a los 17 años armó el bolsito para conocer la capital uruguaya y probarse en Montevideo Wanderers. Se destacó tanto en inferiores que ni llegaron a disfrutarlo en Primera.

Tras superar las pruebas en el Pescara de Italia, se mudó en 2014 a Europa y allí arrancó su vida profesional. Tenía 18 años y 33 días cuando el 16 de marzo jugó su primer partido en el triunfo 3-1 frente al Cittadella. Una semana después festejó sus primeros dos goles.

“Fue en un entrenamiento de pretemporada. El club me dijo que lo viera y me avisaron: ‘Si no, lo enviaremos de regreso a Uruguay’. Vi en él inteligencia futbolística, personalidad, fuerza física… pero siempre quería la pelota a los pies. Entonces, le dije, ‘¿Por qué no jugás como centrocampista defensivo en lugar de como creador?’ Lo ascendí al primer equipo inmediatamente”, recordó el entrenador Massimo Oddo sobre aquellos primeros pasos de Torreira y los retoques en su función que mejoraron su performance.

Contra Lionel Messi, en un amistoso entre Argentina y Uruguay jugado en Tel Aviv, Israel en noviembre de 2019. Foto: EFE

Contra Lionel Messi, en un amistoso entre Argentina y Uruguay jugado en Tel Aviv, Israel en noviembre de 2019. Foto: EFE

De Pescara saltó a la Sampdoria. “Si Torreira midiera 1.80 ya costaría 100 millones de euros y sería considerado uno de los jugadores más prometedores del mundo. Puede jugar en corto o largo, recupera la pelota, empieza el juego y siempre parece saber dónde estará la pelota. Irá a un club grande al que no le importa tanto su estatura”, lo elogió su DT en la Samp, Marco Giampaolo.

La temporada de su despegue fue la 2017/2018. No solo se ganó su lugar en la lista del Maestro Tabárez para jugar el Mundial sino que la rompió en la Serie A y empezó a mostrar un repertorio completo: terminó entre los diez mejores pasadores del torneo y fue el mayor recuperador de pelotas.

Por si fuera poco, sólo cinco jugadores en el fútbol italiano recibieron más infracciones que Torreira quien además metió uno de los mejores goles del año con un tiro libre formidable desde 30 metros contra el Chievo.

Después de ir evolucionando en el Mundial de Rusia (Uruguay quedó eliminado en cuartos ante Francia), de arrancar como rueda de auxilio saltando desde el banco hasta ser la figura en el choque de octavos frente a Portugal, Torreira quedó bien posicionado en la vidriera del mercado veraniego de Europa y fue el Arsenal el que ganó la pulseada.

Treinta millones de euros fueron los que pagó el conjunto londinense en julio de 2018. “Fue un absurdo privilegio jugar para el Arsenal dos temporadas”, declaró el uruguayo el día de su despedida en octubre del año pasado y tras 89 partidos y 4 goles con los Gunners.

Fue de mayor a menor en Inglaterra: tuvo mucho protagonismo mientras Unai Emery dirigía al equipo, pero la llegada de Mikel Arteta lo relegó y el técnico vasco lo ubicó entre los jugadores prescindibles.

Italia-Inglaterra-España. La última escala de Torreira es en Madrid, un año a préstamo en el Atlético de Diego Simeone, equipo que suele seducir a los uruguayos, en el que supo destacarse Diego Godín, Josema Giménez y ahora Luis Suárez, entre otros.

En el conjunto colchonero no logró afianzarse: de los 23 partidos en los que estuvo a disposición del Cholo, fue titular en solo 3 de LaLiga que lideran. Su único gol lo hizo el 31 de octubre en la victoria 3-1 ante Osasuna.

¿Pero cómo saltar de allá para acá con apenas 25 años? ¿Por qué pretender jugar en Sudamérica cuando sabe que tendrá a disposición ofertas de varios clubes grandes de Europa?

Torreira junto a su compatriota y compañero Luis Suárez en el Atlético de Madrid. Foto EFE

Torreira junto a su compatriota y compañero Luis Suárez en el Atlético de Madrid. Foto EFE

Lo de Boca viene desde la infancia. Me juntaba con mis amigos para ver a Boca. Tengo un fanatismo muy grande hacia Boca por su historia, por sus jugadores y por sus ídolos…”, explica.

Y entonces el corazón le gana a la cabeza. Y los sueños le ganan a la billetera. Y lo imposible se torna probable.

La noche que fallece mi mamá uno de los primeros en llamarme fue mi representante. Y ahí le dije: ‘Pablo (Bentancur) yo no quiero jugar más en Europa, quiero jugar en Boca‘”, sentencia el futbolista en la entrevista con F90.

La caja de resonancia enseguida viajó de Fray Bentos a la Bombonera. Y de allí habrá que conectarse con dirigentes del Aleti, club en el que en junio vence su préstamo y principalmente con los del Arsenal, el dueño de su pase.

No es una decisión apresurada. Me tocó irme con 17 años a Italia, siempre lejos de la familia. Me duele cuando estoy lejos en las Fiestas, en los cumpleaños, me duele mucho. Ojalá se pueda dar lo de Boca. Hoy yo tengo contrato con el Arsenal y soy jugador del Atlético hasta la mitad del año, pero ojalá los clubes pueden encontrar algo para el bien mio, me lo merezco”, avisa Torreira.

Y deja la puerta abierta para animarse a que el fútbol invierta la ecuación que domina al mercado y pueda darse una aventura impensada.


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