Deportes

llegó el día del partido del morbo con Leo Messi en el centro de la escena


Que no haya testigos, que el Camp Nou aparezca vacío en toda su intensidad ante las cámaras de televisión no significa que todos los ojos del fútbol se enfoquen esta tarde en semejante escenario desangelado, sin gritos, sin banderas, sin humanos en las tribunas. Se enfrentan “el ejército desarmado de Cataluña” como definió Manuel Vázquez Montalbán al Barcelona y el “Equipo-estado” de la expansionista economía qatarí: Barcelona-PSG por la ida de los octavos de final de la Champions League, ese Santo Grial que persiguen sin alcanzarlo desde hace años. Y en el medio, Lionel Messi.

Tanta morbosidad provocadora hay en las adyacencias del partido que el juego, a priori, está en segundo plano. Ayer mismo, en los últimos actos previos a que los equipos pisen el verde césped, la guerra entre ambos clubes tuvo algunos episodios que dan el tono a los 180 minutos. Los de hoy y los del 10 de marzo en el chic Parque de los Príncipes.

Vete y deja tranquilo a Messi” gritó uno de los hinchas del Barsa al Nasser Al-Khelaifi cuando la delegación del PSG entraba al Hotel W. El presidente sonrió, no dio respuestas y entró al lobby.

Sobran los ejemplos de que PSG pretende soplarle a Messi al Barcelona en julio y sobre el silencio de Messi sobre su futuro después de mitad de año. L’Equipe, en su edición de ayer, dijo que Neymar, hoy ausente por lesión, en los últimos días hizo un llamado telefónico a Leo para terminar de convencerlo de que cruce los Pirineos. Dicen que le habló maravillas del club, del equipo y de París, como si el rosarino necesitara datos turísticos para decidir su mudanza.

No fue lo único en la antesala del duelo. El departamento de Prensa del PSG bloqueó las preguntas del periodistas españoles a Mauricio Pochettino durante la rueda de prensa vía zoom. No querían obligar al técnico argentino a responder sobre el jugador argentino. Pochettino, para colmo, no es querido en el Barça. Tiene un pasado en el Espanyol y había declarado que “nunca dirigiría”al equipo blaugrana. Luego de comparecer ante los cronistas y decir las obviedades que le permitieron, se reunió con Iván de la Peña, un centrocampista nacido en La Masía y como tantos otros descartado. De la Peña jugó varios años con Pochettino en el Espanyol.

Además de Neymar, los argentinos Leandro Paredes y Angel Di María, hoy también ausente por lesión, utilizaron en las últimas semanas a los medios franceses para seducir a Messi de mudarse con ellos. Nadie es inocente. También está en juego el rol todavía decisivo que Messi ejerce en la Selección argentina, en la cual Paredes es hombre fijo y Di María trata de recuperar el espacio perdido.

En Barcelona no se quedaron callados. Ronaldo Koeman participó de la guerra de guerrillas verbal y dijo ayer que “no sé si intentan desestabilizar a Messi, no es mi tema. Mi tema es preparar a jugadores y Messi es jugador del Barça y espero que lo siga siendo mucho tiempo más”.

También los candidatos presidenciales al club catalán repudiaron los gestos de seducción de los emiratíes. Laporta, Font, Freixa no se guardaron palabras para “defender el patrimonio” del club. Y, de paso, sumar puntos en las encuestas. Nadie es inocente, menos en el fútbol.

Y queda el fútbol. Hay un antecedente que hiere al PSG. Aquel 6-1, en este mismo Camp Nou que provocó una debacle en el club francés y fue canto de sirena para los catalanes. Aquella vez la gran figura fue Neymar, el gol decisivo fue de Sergi Roberto pero todas las fotos fueron para Messi. Hay quien asegura que aquel rol secundario hartó a Neymar y por eso se fue de España a Francia.

Hay, hoy, otros entrenadores y otros jugadores. Messi permenece. Y encendido tras el doblete y la asistencia en la goleada al Alavés del último fin de semana por la Liga luego de ciertos partidos irregulares. ¿Hay que decir que Messi, aún el de 2021, es de temer? Sin Neymar, al PSG le sobran jugadores de jerarquía. El partido será una magnífica vidriera para Mbappé, siempre sonando en las oficinas del Real Madrid. Cada vez falta menos la hora de la verdad, cuando se acaben la palabras. Y jueguen.


Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba