Tecnología

El impacto en el bolsillo y en la velocidad de internet del nuevo cable submarino que Google conectará en Uruguay

Google anunció este miércoles que instalará en Uruguay un nuevo cable submarino que dotará de mejor infraestructura en internet al país. Se extenderá desde la costa este de los Estados Unidos hasta Las Toninas, Argentina, con extensiones a tierra adicionales en Praia Grande, Brasil y Punta del Este.

Esto llevó a que el gobierno se congratulara a partir de esta noticia, que marca otro mojón más en el vínculo entre el gigante informático y el país luego de que se anunciara la adquisición de un terreno en Canelones en el que se proyecta construir un centro de datos.

Dibujo de cómo se va a mostrar el nuevo cable.

¿Qué significa para el usuario la nueva conexión de un cable submarino?

Oscar Robles, gerente del Registro de Direcciones de Internet de América Latina y Caribe (Lacnic, por su sigla en inglés), opinó que mejorará en la conectividad de la región y particularmente en Brasil, Uruguay y Argentina. “Estos países se ven favorecidos por tener una conexión directa con Estados Unidos”, indicó. “En términos generales, el hecho de que parte de sus datos viajen por esos cables a mayor velocidad descongestiona los otros enlaces”, comentó Robles.

El primer cable que se había instalado de Google fue Tannat. Su inauguración fue en 2017 e implicó el tendido de 12 mil kilómetros de cable que une Uruguay, Brasil y Estados Unidos. El año pasado se anunció que se extendería a Argentina. Al realizarse cuatro años más tarde, este cable será más moderno. 

“Es un cable de última generación, de última tecnología. La tecnología se renueva”, indicó.

Según indicó Google, es capaz de funcionar completamente con una sola fuente de energía en uno de los extremos del cable, en caso de que sus otras fuentes de energía no estén disponibles temporalmente. Para entenderlo, hay que saber que dentro de los cables submarinos hay metros y metros de cable de fibra óptica. Por allí viajan los datos en forma de pulsos de luz. Además, dentro de ellos hay una corriente eléctrica de alto voltaje que se suministran en las estaciones de cada extremo. 

Para una máxima resistencia y protección contra fallas, lo ideal es que la fuente eléctrica en tierra pueda alimentar todo el recorrido del cable hasta que se restablezcan las operaciones normales, indicó Google en un comunicado. Tradicionalmente, esto “ha sido imposible con cables de mucha longitud debido a que el número de fibras ópticas en cada cable ha aumentado en los últimos años, proporcionar suficiente energía se ha convertido en un desafío de diseño cada vez mayor”. 

“Con Firmina, estamos rompiendo esa barrera: el cable será el más largo que jamás se haya construido con capacidad de alimentación de energía de un solo extremo. Para lograr este diseño de alta resistencia y que rompe récords, es necesario suministrar el cable con un voltaje 20% más alto que el utilizado en los sistemas anteriores”, indicó.

Cuánto mejorará la velocidad

Tanto Google como los expertos consultados no manifestaron cifras sobre cuánto mejorará la velocidad con la llegada de este nuevo cable. Lo que es seguro es que el usuario experimentará una mejora en el uso de los servicios de Google. Esto significa menos latencia en los productos que utiliza. Refiere a la velocidad entre que envía una acción y el sistema la responde.

Robles indicó que es “seguro” que va a mejorar la velocidad. Y aventuró: “Es una carrera interminable. La mejora de la infraestructura va en aumento, pero los mismos generadores de contenido ponen a disposición servicios de alto consumo y buscan lograr el retorno de esa inversión ofreciéndote contenidos de alta calidad”, comentó. Por ejemplo, vendiendo algunos servicios por suscripción a sus usuarios.

Cables submarinos de Google en todo el mundo.

¿Impacta en el bolsillo?

Robles entiende que el impacto en el costo de internet mensual para el usuario puede ser “marginal”. “Los primeros que lo asimilan son los grandes operadores que empiezan a ver este pequeño ahorro”, indicó. 

El principal beneficio, aseguró el experto, no está en el precio. “un cable no hace una diferencia significativa”, dijo. “El beneficio está por la oferta de servicios más rápidos y ricos. Y el mensaje que manda de un entorno adecuado para los negocios. Ver a otro tipo de empresas de este tipo instalándose en la región. Esto es un beneficio más tangible, que una reducción de un 1% de costo”, indicó.

Echeberría dijo que no está en condiciones de decir si podría tener un impacto en el bolsillo del uruguayo. “Eso dependerá de los acuerdos comerciales que hagan las empresas”, indicó. Es decir, de lo que acuerden Google y Antel.

Buena imagen para el país

Echeberría considera que es “importante” este hecho porque potencia la imagen de cómo se visualiza al país desde el exterior. 

“Se lo ve como un país con un desarrollo digital continuo y un ecosistema muy saludable”, indicó.

Robles opinó en el mismo sentido. “Algunos negocios asociados, software, hardware, ven con mucho detalle estos movimientos y no les pasan desaprecibidos. Instalar un centro de datos no es cualquier cosa. Un enlace de estos tampoco”, indicó.




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