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Noche de furia en Cataluña por el polémico arresto de un rapero

Un estallido de indignación y furia recorrió desde la noche del martes varias ciudades de Cataluña, tras el arresto del rapero Pablo Hasél, en medio de una polémica por la libertad de expresión en España. Las protestas terminaron con decenas de heridos, una comisaría atacada y al menos 15 detenidos.

Símbolo para algunos de la libertad de expresión en España, Hasél fue detenido y encarcelado este martes para cumplir una pena de nueve meses de cárcel por unos tuits contra la monarquía y las fuerzas de seguridad.

Poco después, la bronca de sus seguidores se tradujo en protestas en las calles de varias ciudades de España, y con especial virulencia en Cataluña. Los incidentes más graves se vivieron en la ciudad de Vic, donde una turba trató de asaltar una comisaría, que fue rodeada y atacada con una lluvia de objetos contundentes que destrozó vidrios del exterior, según informó el diario La Vanguardia. El gran operativo policial fue desbordado por la violencia de algunos manifestantes.

Hasél fue arrestado el martes a la tarde, luego de resistir varios días pues la Justicia le había dado plazo hasta el viernes pasado para que se entregara en forma voluntaria. 

El arresto del rapero Pablo Hasél desató la furia en varias ciudades de España. En Barcelona, hubo duros choques con la policía. Foto: DPA

El arresto del rapero Pablo Hasél desató la furia en varias ciudades de España. En Barcelona, hubo duros choques con la policía. Foto: DPA

“¡No nos van a parar nunca, no nos van a doblegar!”, gritaba Hásel con el puño en alto mientras la policía lo escoltaba fuera de la universidad de Lérida, en la región nororiental de Cataluña, donde se había atrincherado desde el día anterior con decenas de jóvenes.

“Muerte al Estado fascista”, vociferó instantes antes de entrar en el vehículo policial, entre abucheos de activistas que protestaban en esta ciudad a 150 km de Barcelona.

De allí fue llevado directamente al centro penitenciario de esa localidad, donde ingresó de inmediato, informó la policía.

Las protestas se desataron enseguida. En Barcelona, unos 1.700 manifestantes gritaron “Libertat para Pablo” y “No estás solo”. Algunos manifestantes encapuchados quemaron contenedores de basura y lanzaron objetos a la policía.

Protesta y choques con la policía en Barcelona, en la noche del martes. Foto: AFP

Protesta y choques con la policía en Barcelona, en la noche del martes. Foto: AFP

Según informaron los Mossos d’Esquadra (fuerza policial de Cataluña), en los incidentes ocho personas fueron detenidas en Lleida, tres en Barcelona, y cuatro en Vic, las localidades catalanas donde, junto con Girona, se produjeron los incidentes más graves.

En los incidentes resultaron heridas 33 personas, entre ellas 17 agentes de la policía catalana, cuatro de ellos en Barcelona, dos en Lleida y once en Vic.

Condenado a nueve meses de cárcel por unos tuits publicados entre 2014 y 2016, Hasél tenía plazo hasta el viernes para entregarse voluntariamente y empezar a cumplir sentencia por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona y las fuerzas de seguridad.

En los mensajes, el rapero arremetía contra la monarquía y llamaba, por ejemplo, “mercenarios de mierda” a las fuerzas policiales y las acusaba de torturar y asesinar a manifestantes e inmigrantes.

El rapero Pablo Hasél, el martes, detenido en la Universidad de Lérida, en Cataluña. Foto: AFP

El rapero Pablo Hasél, el martes, detenido en la Universidad de Lérida, en Cataluña. Foto: AFP

En 2014, el cantante ya había sido condenado a dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo, por unas canciones donde pedía la muerte de la familia real o ensalzaba a grupos extremos responsables de acciones violentas. En esa ocasión, la pena no se ejecutó.

En una entrevista telefónica con la agencia AFP, Hasél había dicho el viernes que no se entregaría.

“Tendrán que venir ellos a secuestrarme y también servirá para que el Estado quede retratado como lo que es: una falsa democracia”, dijo, desafiante.

El lunes, ante los rumores de una detención inminente, se atrincheró en el edificio del rectorado de la universidad de su ciudad natal junto a decenas de jóvenes que querían impedir su arresto.

Un tema que incomoda al gobierno

Unos 200 artistas, entre ellos el director de cine Pedro Almodóvar, el actor Javier Bardem y el cantautor Joan Manuel Serrat, habían firmado un manifiesto en su defensa.

El escándalo incomoda al gobierno de izquierda del socialista Pedro Sánchez, cuya portavoz María Jesús Montero reconoció la semana anterior que no había “proporcionalidad” en la condena al rapero.

Su vicepresidenta Carmen Calvo evitó pronunciarse este martes sobre la decisión judicial, pero reiteró la voluntad del gobierno de revisar este tipo de delitos para que no sean sancionados con penas de cárcel.

“En el ámbito de la libertad de expresión debe haber una horquilla de comprensión y tolerancia propia de una democracia madura como la nuestra”, dijo tras la reunión del Consejo de Ministros.

Su socio minoritario en la coalición, la izquierda radical Podemos, salió en tromba contra el arresto.

“Todos aquellos que presumen de esta ‘plena normalidad democrática’ y se consideran progresistas, deberían sentir vergüenza”, tuiteó la formación.

El mensaje evoca unas recientes declaraciones de su líder y vicepresidente del gobierno, Pablo Iglesias, quien aseguró que “no hay una situación de plena normalidad política y democrática en España”.

Sus comentarios, que generaron discordia dentro del gobierno, se referían a la situación de los nueve dirigentes catalanes que cumplen entre 9 y 13 años de cárcel por el fallido intento de secesión de 2017.

El caso de Hasél recuerda al del rapero español Valtonyc, quien en 2018 se marchó a Bélgica horas antes de entrar en prisión para cumplir una condena por injurias al rey, enaltecimiento del terrorismo y amenazas en sus canciones.

Desde ese país, que rechaza hasta ahora la extradición solicitada por España, el rapero aseguró a la AFP sentir “vergüenza” y “rabia por ver un compañero tratado así por hacer lo que los artistas hacen, que es provocar”.

“Los artistas ahora van a sufrir el peor tipo de censura, que es la autocensura. Hay muchas canciones que no se van a escribir, obras de teatro que dejarán de ser escritas, todo por miedo”, indicó.

Fuente: AFP y DPA

CB


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