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¿Un basurero a cielo abierto?

Poco después del toque de queda a las siete de la tarde, dos grandes ratas cruzaban el Faubourg St Antoine con señorío, en plena luz del día. El único que las apuraba era un ciclista del delivery Deliveroo, con su comanda, que avanzaba a toda velocidad por la bici senda, la otra revolución ecológica de París en pandemia de coronavirus.

La imagen representa estas acusaciones de “París sucia”, que acosan a la reelegida alcalde socialista, la franco andaluza Anne Hidalgo. “Un basurero a cielo abierto”, como lo describió la corresponsal en Francia del diario británico The Guardian, Kim Willsher.

La “Ciudad Luz” está sucia y sin demasiadas luces por razones ecológicas. A la medianoche, la iluminación de los monumentos se apaga. Con los franceses en toque de queda y en “teletrabajo” mayoritariamente, la basura se ha multiplicado en París, que no brilla como antes.

Los parisinos han acusado a la reelegida alcalde sociaista Anne Hidalgo, que tiene pretensiones presidenciales, de “negligencia”. Foto Noel Smart

Los parisinos han acusado a la reelegida alcalde sociaista Anne Hidalgo, que tiene pretensiones presidenciales, de “negligencia”. Foto Noel Smart

Los basureros, como los enfermeros y el resto del personal sanitario, son los héroes de la pandemia. Trabajan bajo las peores condiciones del Covid. Pero en las redes sociales, la gente muestra basureros y contenedores desbordados. A ellos se suman los graffitis en todas las paredes libres y un olor desagradable, cuando el sol pega a la basura.

Los parisinos han acusado a la reelegida alcalde sociaista Anne Hidalgo, que tiene pretensiones presidenciales, de “negligencia”. Algunos han compartido imágenes que muestran áreas de su ciudad sucias y deterioradas.

El hashtag #saccageparis (París destrozado) ha sido tendencia en Twitter durante la Pascua, con personas que muestran imágenes de contenedores desbordados, grafittis y paredes pintadas.

Anne Hidalgo está en la mira de muchos de los críticos en línea, que la acusan de dejar que las calles se arruinen.

Uno escribió: “¡París no ha sido una ciudad de luz durante años @Anne_Hidalgo la ha convertido en un basurero a cielo abierto!” La rival política, la xenófaba Marine Le Pen también criticó a Hidalgo y tuiteó que las imágenes eran un “sufrimiento nacional”, que “rompe los corazones de los amantes de París”.

¿Ataque de la ultraderecha?

Pero algunos usuarios de Twitter dijeron que la campaña parecía ser un ataque político partidista contra el alcalde, mientras que el Ayuntamiento de París lo llamó una “campaña de difamación”.

La alcaldía compartió una imagen de algunos de los 2.500 recolectores de basura trabajadores de la ciudad, así como algunas de las vistas más atractivas de París.

París es la ciudad europea más sucia, a pesar de sus limpiadores. Olores pestilentes, basureros abarrotados, muebles abandonados en las puertas de los edificios. Foto Noel Smart

París es la ciudad europea más sucia, a pesar de sus limpiadores. Olores pestilentes, basureros abarrotados, muebles abandonados en las puertas de los edificios. Foto Noel Smart

París es la ciudad europea más sucia, a pesar de sus limpiadores. Olores pestilentes, basureros abarrotados, muebles abandonados en las puertas de los edificios, caca de perro sin ser recogida,y un infernal caos de tráfico, tras las disposiciones ecológicas de la alcaldesa verde.

Las “trotinettes” y las bicicletas se multiplicaron en la pandemia y han generado un serio problema de convivencia entre los transeúntes y los conductores, que no respetan el código de la ruta, insultan a los peatones y para ellos, no hay derecha ni izquierda para el paso. Todo vale. Los accidentes contra peatones son múltiples y traumatizantes para los ancianos y las madres con chicos.Los ciclistas se consideran los legítimos príncipes de la ruta e insultan a los peatones, con memorables discusiones.

“Todos los días los funcionarios de la ciudad trabajan para hacer que París sea más hermosa y lo hacen bien. Gracias a ellos”, dijo Hidalgo .

El Ayuntamiento de París tuiteó que el problema era común en muchas ciudades francesas y afirmó que algunas de las fotos eran antiguas o tomadas antes de que se recogiera la basura. El COVID también significó que el 10% de los trabajadores de la basura se ausentaron del trabajo, agregó.

París produce 3.000 toneladas de basura diaria y tiene 30.000 tarros de basura. Foto Noel Smart

París produce 3.000 toneladas de basura diaria y tiene 30.000 tarros de basura. Foto Noel Smart

París produce 3.000 toneladas de basura diaria y tiene 30.000 tarros de basura, diseñados pos atentado con un círculo de acero inoxidable y una bolsa de plástico, que deja ver su interior.

La alcadia ha lanzado la aplicación DansMaRue, que permite a los vecinos señalar problemas de su barrio. La Alcadia dedica 600 millones de euros anuales para limpiar la ciudad.

“Yo fui a votar en plena pandemia y voté a Hidalgo. No eramos muchos. Soy de izquierda. Pero me pregunto para qué la votamos si no sabe escuchar. Es autoritaria, no sabe consensuar y la ciudad está asquerosamente sucia”, dijo Christine, podóloga en París, no lejos de la Gare de Lyon.

París sin turistas

Sin los 60 millones de turistas que visitan París pero con sus habitantes confinados, la ciudad está aún más sucia que antes. Los restaurantes están cerrados, al igual que los bares, las brasseries y los museos. En los edificios se produce más basura que antes porque todo el mundo está en su casa.

Pero la limpieza se ha convertido en la prioridad de los parisinos. Les molestan las colillas de cigarrillos en las veredas, los basureros desbordantes, las máscaras tiradas en la vereda, y las cacas de los perros a su paso. Tambien los “homeless” durmiendo en las veredas. Más los gitanos pidiendo frente a los distribuidores de dinero y la ola de robos e inseguridad en la pandemia. Las calles se han vuelto inseguras también, a cualquier ola del día , por los arrebatos y los robos en edificios. Un producto de la crisis económica.

Otro tema es el urbanismo ecológico de la alcaldesa. Ha decido incorporar materiales orgánicos como mobiliario urbano en plazas, como madera y piedras, que sin el respectivo mantenimiento, se degradan más rápidamente Los canteros alrededor de los árboles de las calles, que ella auspició para que los mantengan los vecinos, han sido mayoriyariamente abandonados a su suerte. Son pocos los que tienen flores.

También los “homeless” durmiendo en las veredas. Más los gitanos pidiendo frente a los distribuidores de dinero. Foto Noel Smart

También los “homeless” durmiendo en las veredas. Más los gitanos pidiendo frente a los distribuidores de dinero. Foto Noel Smart

La pandemia ha arrojado a miles de personas a la calle porque han perdido su trabajo o su departamento. Las avenidas de Paris, sus pasajes están cubiertos de carpas coloridas donde viven parejas, hombres solos o familias de migrantes, con chicos. A ellos se suman los “clochard”, que tradionalmente habitan las calles y puentes de París. Hasta en la plaza de la Concorde, al lado del palacio presidencial de Emmanuel Macron, duerme los SFD, que no tienen casa.

Pero la suciedad parisina parece cultural. El estado tiene un rol de niñera en la vida de los franceses y creen que es él quien debe ocuparse de lo que ellos ensucian. A ellos se suma el pésimo hábito de hacer pis en la calle, contra la pared con la pestilente consecuencia.

La nueva estética urbana

Anne Higalgo, reelegida en plena pandemia con una alta tasa de abstención por el Covid, acusó a los que la critican de una “campaña de denigramiento” de la ultraderecha pero admite un problema de limpieza.

Ella desea un debate sobre “la nueva estética de Paris”, que es parte del problema. La ha comenzado a reconstruir ecológicamente y urbanísticamente a de una manera inconsulta, brutal, sin consenso, en nombre del cambio climático. Es lo que más molesta a los que viven en París y sufren sus cambios, los embotellamientos, llegar tarde al trabajo a causa de ellos, tardar horas en atravesar la capital por esa causa. Y una ciudad cien por cien para bicicleta. No todos están dispuesta a aceptarlo. La acusan de “destruir” la ciudad donde han nacido, crecido y quieren seguir viviendo, con estilo de vida.

Los conservadores, reunidos en Los Republicanos, escribieron que “frente a la negación de la realidad del equipo municipal, nosotros exigimos el mantenimiento inmediato de un Consejo de Paris excepcional consagrado a los problemas de limpieza y salubridad en Paris”. Lo escribió Rachida Dati, la alcadesa del barrio VII de Paris. “Lanzar un gran plan de salubridad pública se convierte en una urgencia humana y sanitaria” lanzó Agnés Evre, Republicana. ”Demagogia” respondió Emmanuel Gregorie, el primer adjunto de Hidalgo en Pâris.

Hidalgo, una alcaldesa muy ideológica pero sin demasiados aliados políticos, decidió politizar el problema: acusó a la ultraderecha de las injurias. ”Más que un ataque de furia de los habitantes enojados, esta es una campana de denigramiento” lanzada contra ella por la ultraderecha en las redes sociales.

El 74 por ciento de los parisinos están disconformes con la acción de Hidalgo en cuestiones vinculadas a la limpieza. Foto Noel Smart

El 74 por ciento de los parisinos están disconformes con la acción de Hidalgo en cuestiones vinculadas a la limpieza. Foto Noel Smart

Hidalgo prepara su candidatura presidencial para el año 2022 y menciona a Rachita Dati, Valerie Pecresse y Bruno Roger Petrit, consejero de Macron, como detrás de ella.

El 74 por ciento de los parisinos están disconformes con la acción de Hidalgo en cuestiones de limpieza. Cuando una turista brasileña filmó una docena de ratas que paseaban alrededor de la Torre Eifel, el video dio la vuelta al mundo.

Los migrantes deambulan por la ciudad sin una salida digna, que se disputan el gobierno de Emmanuel Macron e Hidalgo como una papa caliente. Necesitan un trámite rápido para su asilo, un alojamiento protector y saber cuál será su fortuna frente a la administración, sin deambular sin rumbo en la ciudad.

La mixidad social en los barrios debe ser aplicada para evitar la “ghetización” que hoy reina en París.

Las terrazas efímeras de los restaurantes cerrados aparecen abandonadas, a la intemperie, sin manutención. Las enormes barras de cemento, que separan a las calles de las bici sendas enfurecen a los parisinos. Al igual que los bloqueos en las calles de futuras obras, que frenan el tráfico pero no se hacen e impiden la circulación. Una forma de reducir el espacio para los automóviles, los grandes enemigos de Hidalgo.

El presupuesto

La alcaldesa se ha comprometido a duplicar el presupuesto para la limpieza de Paris. Busca “descentralizar” la limpieza para darle a los alcaldes de los barrio ”los medios” para ellos. ”Los van a tener rápidamente”, prometió.

Frente a las críticas, Hidalgo denunció una “campaña muy orquestada” en las redes. “Un método simple de Trumpización de la vida política por todos lados y que comprende a Francia” se defendió. Su caso debe servir de ejemplo, de “caso escuela”, si los ataques en las redes tienen como objetivo a la política, según ella.

Más allá de los argumentos, la París de Anne Hidalgo sigue sucia y ella no consigue la menor empatía con los parisinos que la critican. La Ciudad Luz deberá recuperar su belleza, su limpieza y su “allure”, que su gestión se ha llevado.

PB


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