Política

la advertencia del GACH por subreportes y estrés del sistema

Durante todo el 2020, en Uruguay murió en el entorno del 1% del total de pacientes diagnosticados con covid-19. En 2021, en cambio, el porcentaje alcanza valores cercanos al 2% en abril. ¿Quiere decir esto que el virus mata más de lo que solía hacerlo? El área dedicada a los modelos y ciencia de datos del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) abordó este aspecto en el informe divulgado este jueves, y matizó una afirmación de este tipo. 

El CFR (por su sigla en inglés) refiere a la cantidad de “fallecidos sobre casos confirmados en un mismo período de tiempo”. Depende por lo tanto de la capacidad que tenga cada país de detectar el covid-19. Uruguay logró el año pasado valores similares a países con mucho mayor nivel de testeo, tales como Dinamarca, “indicando un efecto moderado de subreporte”, destacó el GACH. 

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recopiló el año pasado que el CFR en distintos países podía oscilar entre 0% y 25%, mientras que el IFR —un valor de letalidad más global que incluiría para sus análisis a la totalidad de los casos, no solo a los detectados— convergía entre 0,5% y 1%, según distintas estimaciones. Es por esto que el GACH enfatizó en que el CFR “es fuertemente susceptible a los niveles de reporte de los casos, que varían de un lugar a otro por las políticas de testeo”, así como por su demografía.

El CFR alcanzó niveles superiores al 2% en el transcurso de abril, por encima de las tasas registradas en los países con mayor nivel de testeo

¿Por qué entonces saltó en Uruguay de 1% al entorno del 2%? Según el GACH los incrementos “hacen temer el efecto de variantes nuevas del virus o de la saturación sanitaria propiamente dicha”, causas que según el área de Modelos y Ciencia de Datos “no pueden descartarse”. “Pero es probable que buena parte del efecto obedezca a un subreporte de la incidencia diaria, dados los muy diferentes niveles de positividad de tests observados en uno y otro momento”, apuntaron.

Consultado por El Observador, el matemático Marcelo Fiori consideró que “es extremadamente difícil” calcular cuántos casos estarían pasando por debajo del radar. Por un lado una positividad —positivos dentro de los tests aplicados cada jornada— que ronda el 20%, lejos del 4% sugerido para asegurar una situación de control de los diagnósticos, es un indicador de ello. 

No obstante, el GACH reparó en que hoy en día en el entorno del 65% de los egresos de CTI responden a fallecimientos, y el restante 35% es por altas. En marzo la diferencia entre ambas proporciones había sido menor, de un 52% contra un 48% respectivamente, según datos procesados por El Observador. Sobre este tema disertó el intensivista Arturo Briva el jueves por la tarde en un seminario virtual organizado por la Universidad de la República (Udelar).

650 camas

El grado 4 de medicina intensiva hizo referencia a la ampliación de camas operativas de CTI, que al cierre de la jornada pasaba totalizaban 1.007. “Una cosa importante es que el desempeño de la pandemia no ha sido el mismo a lo largo de estos 413 días”, señaló. Mediante una gráfica, enseñó que a partir de inicios de marzo de este año “empezó una nueva etapa”. “Alrededor del día 360 de pandemia —8 de marzo— fue donde llegamos al último valle de mortalidad”, indicó para graficar un aumento en la mortalidad desde entonces.

“¿De dónde viene? No es una mortalidad generada en el CTI, está en la comunidad”, anotó y añadió que con un “desfasaje de diez a quince días previos al aumento de la mortalidad en CTI empezó a aumentar la positividad en la comunidad”.

Más muertes por casos confirmados: la advertencia del GACH por subreportes y estrés del sistema

A continuación mostró una gráfica con distintas pendientes referidas a disponibilidad de camas en CTI. Entre medio de ellas trazó líneas límites para cantidades de 550 a 650 camas, que corresponden a los niveles históricos de capacidad en las unidades de cuidados intensivos. “Si hacemos un poco de análisis, vemos que cuando la ocupación cruzó estas 650 camas, a parttir de ahí empezaron a aparecer más muertes que altas”, sostuvo.

“¿Esto quiere decir que están trabajando mal? No, quiere decir que están haciendo lo que pueden. Quiere decir que tuve la capacidad de poner 900 camas, tuve dinero para comprar 900 ventiladores, pero no tuve formación de recursos humanos como para asistir a 900 camas de CTI. Y los recursos humanos que tengo son los mismos del principio de la emergencia sanitaria”, expuso Briva. “Tenemos un sistema preparado para atender a 650 pacientes graves, porque la gente que está entrenada y sabe asistir a pacientes, lo puede hacer a esa velocidad. Si yo le pongo 800 pacientes, los va a recibir, va a dejar todo en la cancha, pero no va a poder ir más allá de sus necesidades”, concluyó.

Por otro lado —y sobre esto también reparó el GACH— señaló que cada vez más pacientes de covid-19 mueren fuera de los CTI. Según el GACH hoy en el entorno del 65% muere fuera de las unidades de cuidados intensivos, cuando en marzo la proporción era cercana al 50% y 50%. “Necesitamos investigar mucho más qué es lo que está pasando. No es porque no hayan camas en CTI, ni porque se nieguen los ingresos. Tenemos que conocer que es lo que está ocurriendo en toda la sociedad, porque puede ser un indicador dramático de sobrecarga de los otros niveles asistenciales“, alertó en este sentido.

Por otro lado, el área de Modelos y Ciencia de Datos había reparado en que el aumento en las tasas de la letalidad también hacía temer por la aparición de nuevas variantes, como la brasileña P.1 confirmada meses atrás. No obstante, dado que los valores del R —tasa de reproducción de la enfermedad—  no son diferentes a los observados en otro momento con similar movilidad, el GACH reconoció que no tiene “elementos para asignarle el rol determinante a nivel país”, más allá de casos aislados de departamentos en donde la epidemia mantuvo “comportamientos más discordantes durante la ola de de diciembre/enero”, como Río Negro, Rivera y Cerro Largo.




Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba