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El código fuente de la World Wide Web se vendió como NFT en una cifra millonaria

A mediados del mes pasado, Tim Berners-Lee, el ingeniero británico creador de la World Wide Web (WWW), había puesto en una subasta el código fuente original que utilizó para crear el conjunto de protocolos que todos usamos día a día para conectarnos a internet. Este jueves, finalmente se vendió, protegido con un NFT: se pagaron más de 5.4 millones de dólares.

NFT, siglas de token no fungible, es una tecnología basada en blockchain que garantiza la autenticidad de un archivo en formato digital como una obra de arte, así como quién es su propietario.

En una subasta organizada por la casa Sotheby’s que comenzó a mediados de junio y que tterminó este miércoles, Berners-Lee puso a la venta como NFC el archivo original de la WWW, que desarrolló entre el 3 de octubre de 1990 y el 24 de agosto de 1991.

Finalmente, la puja que consiguió el lote tuvo un valor de 5.434.500 dólares, como explica la página de la subasta de Sotheby’s.

El código de la WWW, en la página de Sotheby's con el precio. Foto Sotheby's

El código de la WWW, en la página de Sotheby’s con el precio. Foto Sotheby’s

En el total de 9.555 líneas de código puestas a la venta, se incluían las implementaciones de los tres lenguajes desarrollados por Berners-Lee: HTML (HyperText Markup Language, el lenguaje de marcado para la elaboración de páginas web), HTTP (Protocolo de transferencia de hipertexto) y URI (Identificador de recursos uniforme).

Junto a estos archivos, acompañados por certificación temporal, Berners-Lee puso a la venta también el conjunto de documentos que explicaba a los usuarios cómo utilizar la aplicación, considerada el primer navegador de la historia, así como un vídeo en blanco y negro y sin sonido que muestra una animación del código mientras se escribe y una carta escrita por Berners-Lee en 2021.

Tim Berners-Lee y el código de la World Wide Web. Foto Sotheby's

Tim Berners-Lee y el código de la World Wide Web. Foto Sotheby’s

Berners-Lee defendió su decisión de vender este código en declaraciones a The Guardian, alegando que su venta está “totalmente alineada con los valores de la web”.

El ingeniero matiza que con la subasta no está vendiendo la Web, que seguirá siendo “libre y gratuita”, como siempre, ya que “los códigos centrales y los protocolos de la web están libres de derechos”.

La creación de la web

En 1989, Tim Berners-Lee, físico británico reconvertido en informático, ideó un sistema de intercambio de información que permitiera a los científicos acceder a los datos desde cualquier parte del mundo.

Mientras trabajaba en el Centro de Cálculo del CERN (originalmente el Consejo Europeo de Investigación Nuclear, ahora la Organización Europea para la Investigación Nuclear), cerca de Ginebra, bautizó la nueva red como World Wide Web (WWW).

En 1990 y 1991, escribió el programa que creó el primer navegador de Internet, sentando las bases prácticas de la web actual.

Uno de los primeros navegadores de la web: Netscape Navigator. Foto Netscape

Uno de los primeros navegadores de la web: Netscape Navigator. Foto Netscape

En el proceso, inventó los conceptos de URL (dirección de Internet), HTTP (que permite encontrar un sitio) y HTML (el lenguaje informático estándar para crear páginas web).

Decidido a hacer de la web un espacio abierto, Tim Berners-Lee no patentó su programa y lo puso libremente a disposición de todos, lo que contribuyó a su difusión.

Poco más de tres décadas después de su invención, puso a la venta los archivos originales del programa como pieza de coleccionista. Tras la subasta, recibirá una parte de la riqueza generada, pero tiene previsto donar la totalidad de la recaudación a la beneficencia.

El lote incluía una versión animada de esas casi 10.000 líneas de código y una carta del autor.

“Hace 10 años no habríamos podido” realizar esta venta, dijo Cassandra Hatton.

La llegada de la tecnología “NFT”, que crea un certificado digital de propiedad que no puede ser falsificado, cambió la situación a los ojos de los coleccionistas, que ahora tienen la seguridad de que sus adquisiciones pueden ser rastreadas.

SL


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