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comenzó en Gran Bretaña una cuarentena de 10 días en hoteles para pasajeros de 33 países


Gran Bretaña introdujo desde este lunes una cuarentena de 10 días para los pasajeros que llegan de los 33 países de la lista roja del coronavirus, que deberán alojarse en hoteles designados por el gobierno a su costo, tras llegar al aeropuerto. La medida va a afectar aun más la industria del turismo en el reino.

Pero nada está suficientemente preparado. Los viajeros de países de la “lista roja” tendrán la libertad de mezclarse con otros pasajeros en aviones y aeropuertos hasta llegar a las migraciones británicas , a pesar de las estrictas medidas de cuarentena que se están introduciendo a partir de este lunes.

No se han implementado protocolos de rutina para limitar la interacción , antes de que los viajeros de países de alto riesgo sean identificados y forzados a aislarse en hoteles.

Se teme que hasta 1.000 pasajeros al día que ingresan a Gran Bretaña desde 33 países de la “lista roja” podrían propagar cepas mutantes de coronavirus, antes de que lleguen a los hoteles.

Heathrow, el aeropuerto más concurrido de Gran Bretaña, advirtió que “las colas en el control de pasaportes han durado hasta cinco horas recientemente”. Los funcionarios culparon “a la escasez de personal de la Fuerza Fronteriza y dijeron que muchos escritorios quedaron vacíos ante la llegada de los pasajeros.

En un comunicado enérgico, las autoridades del aeropuerto sostuvieron que la situación era “totalmente inaceptable”. Algunos vuelos que llegan podrían tener “que suspenderse si el retraso no se puede solucionar más rápidamente”. Se han criticado reiteradamente “las largas colas y la falta de distanciamiento social” en las terminales. Este escenario podría transformar al aeropuerto en un gran centro infeccioso y de difusión del virus.

Los costos, elevados

Las críticas se produjeron cuando el gobierno se preparaba para obligar a los pasajeros a ponerse en cuarentena en los hoteles por primera vez. A partir de ahora, los británicos y los residentes que viajen desde un país de la “lista roja”, aquellos con grandes brotes de las variantes del coronavirus de Sudáfrica o Brasil, deberán pasar 10 días en un hotel, a un costo de 1,750 libras esterlinas (2.434 dólares) por persona.

El partido laborista llamó a adoptar medidas más estrictas, incluida la extensión del requisito a todas las llegadas, independientemente de su país de origen. También ha habido demandas de algunos para un cierre completo de la frontera.

Todas las personas de países que no pertenecen a la lista roja deben ponerse en cuarentena en casa durante diez días, si llegan a Inglaterra. Escocia exige la cuarentena del hotel para todas las llegadas internacionales.

El Departamento de Salud dijo que los oficiales de la Fuerza Fronteriza podrían imponer multas y detener a personas “hasta por tres horas”, si sospechaban que estaban mintiendo sobre su país de origen.  El gobierno ha llegado a acuerdos con 16 hoteles hasta el momento, proporcionando 4.963 habitaciones para el nuevo sistema. Otras 58.000 habitaciones están “en espera”.

“Las reglas que entren en vigor hoy reforzarán el sistema de cuarentena y proporcionarán otra capa de seguridad contra nuevas variantes en la frontera” dijo Matt Hancock, el secretario de salud.

Dominic Raab, el secretario de Relaciones Exteriores, descartó un cierre total de la frontera. Dijo que las restricciones tenían que ser “tan específicas como fuera posible”. Se inclina por la aplicación de un pasaporte sanitario o salvoconducto para presentar en restaurantes abiertos o bares y eventualmente para poder volar. Pero el gobierno no ha decidido esa política aún.

Gran Bretaña ha prohibido el ingreso a los extranjeros de 33 países, incluida toda América del Sur, África del Sur, Portugal y los Emiratos Árabes Unidos. También ha bloqueado los vuelos directos, por lo que los ciudadanos británicos y aquellos con residencia deben regresar desde allí, a través de un tercer país.

Se les permitirá ingresar solo en los aeropuertos de Heathrow, Gatwick, London City, Farnborough y Birmingham, donde se ha reservado alojamiento en hoteles. Pero este procedimiento significa que las personas de estos países de alto riesgo compartirán vuelos y terminales de aeropuerto con otros pasajeros , que no están obligados a ponerse en cuarentena en los hoteles. En las aerolíneas no exigen segregar a los viajeros.

“Las aerolíneas son responsables de determinar cómo mantienen seguros a sus pasajeros mientras están en un avión” establece una guía emitida por el gobierno.

Heathrow, que es responsable de la gran mayoría de las llegadas internacionales, tendrá colas separadas para los pasajeros de la lista roja en el control de pasaportes y carteles que los animen a cumplir. Funcionarios del Departamento de Salud estarán presentes en las salas de llegadas a partir de hoy para supervisar el proceso.

Quejas

En el resto del aeropuerto y en los aviones no habrá segregación. Los pasajeros se transferirán a los responsables de trasladarlos a su cuarentena, solo cuando hayan llegado al frente de la cola de control de pasaportes. Luego, serán llevados a autobuses para ir a hoteles específicos.

Una fuente de la industria de la aviación dijo que “desde una perspectiva de salud pública, si estas personas son realmente peligrosas y corren el riesgo de propagar variantes, entonces no tiene mucho sentido dejar que se mezclen libremente. Perversamente, la cancelación de vuelos directos ha complicado todo esto”.

“Nuestra principal preocupación sigue siendo la capacidad de la Fuerza Fronteriza para hacer frente. Los ministros deben asegurarse de que haya recursos adecuados y procesos efectivos para evitar comprometer la seguridad de los pasajeros y de quienes trabajan en el aeropuerto”, dijo un portavoz del aeropuerto de Heathrow.

Nadine Houghton, funcionaria nacional del sindicato GMB, alertó: “Heathrow no es seguro en este momento”. Si las transmisiones descienden, el primer ministro Boris Johnson quiere que las familias británicas que viven en “una nube” puedan salir de vacaciones en Pascua. Los negocios y los restaurantes requerirán a los clientes pasaportes de vacuna, bajo planes que está considerando el gobierno, si controlan las transmisiones. Es una idea que apoya el canciller Dominique Raab, que había sido inicialmente descartada por el Downing St.Tambien se estudia exigirlos para visitar supermercados.

El ex primer ministro Tony Blair apoya un pasaporte internacional global y considera que se cuenta con la tecnología para lograrlo. El tema se va a discutir en la cumbre del G7 en el mes de junio en Cornwall , a donde va a asistir el presidente norteamericano Joe Biden.

PB


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