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“A Lady Di no le hubiera gustado una estatua en su homenaje”

La princesa Diana cumpliría este jueves 60 años y sus hijos, los príncipes William y Harry han logrado dejar aparte sus profundas diferencias y mutuos agravios para descubrir juntos una estatua en su homenaje.

La ceremonia es en el Sunken Garden, el jardín favorito de Lady Di en el palacio de Kensington, donde cada día ella pasaba en el final de su sesión de jogging para saludar a los jardineros.

Este es el primer verdadero homenaje a Diana tras su muerte. La fuente inaugurada previamente por la reina Isabel, en un gesto de reconciliación a la familia Spencer, fue vaciada de agua en Hyde Park. Su abandono es un símbolo de la conflictiva relación de la Casa de Windsor con el legado de su frustrada reina.

El diseñador y empresario argentino Roberto Devorik era uno de sus íntimos amigos. Debería estar en esa ceremonia en el palacio, junto a Lord Palumbo, Rosa Monckton, el grupo de allegados a Diana que están vivos.

Pero el homenaje fue reducido al más profundo minimalismo en el palacio de Kensington. Solo participan sus hijos, William y Harry, en la segunda reunión pública tras su fracturado vínculo, las hermanas de Diana, el escultor Ian Rank Broadley, el comité que promovió la estatua y el jefe de jardinería palaciega Graham Dillamore, que colocó los pensamientos, rosas y flores favoritas de la princesa.

Ni la reina Isabel ni el príncipe Carlos serán parte del homenaje.

Desde Nueva York, Devorik recordó a Diana y explicó la lógica de esta fractura entre los hijos de la princesa y como ella hubiera actuado. Así fue la conversación con Clarín.

-¿Cómo sería Diana hoy a los 60 años?

-Depende desde qué punto de vista lo queremos ver. Yo pienso que hubiera cumplido sus 60 años de la siguiente manera: hubiera hecho un almuerzo con sus mejores amigos, y a la noche habría recibido a sus dos hijos, con sus mujeres y sus nietos, en el palacio o donde estuviera viviendo, que posiblemente ya no fuera el palacio de Kensington. 

Roberto Devorik, amigo de Diana, la princesa de Gales,. Foto: Noel Smart

Roberto Devorik, amigo de Diana, la princesa de Gales,. Foto: Noel Smart

-¿Dónde cree que viviría?

-Hubiera vivido en una casa particular en Londres o en el campo en Inglaterra. O se hubiera ido a vivir a Nueva York o algún lugar de Estados Unidos, sobre todo Nueva York, que le gustaba mucho. Pero hubiera sido una cosa no muy grande. No le gustaban las grandes fiestas, los grandes agasajos, y siempre dividía sus amigos de la familia muy cercana. Era la manera en la que ella siempre tenía a sus hijos por un lado y sus amigos por el otro.

-¿Y por qué no ha habido en todo este tiempo desde su muerte un monumento en su memoria? Recién lo inauguran ahora sus hijos.

-No, no. Quiero corregir eso, disculpame. Ha habido otro: se hizo una fuente que fue un fracaso.

-Exacto, es una fuente que no tiene agua.

-Que no tiene agua y fue también inaugurada de la manera que se va a inaugurar este otro. Con más pompa y fue un fracaso. Y yo creo que esto tampoco está bien hecho. A mi juicio, porque a Diana no le hubiera gustado una estatua, o no sé qué será lo que van a develar de ella. Ella hubiera preferido- estoy seguro porque lo hablamos en su momento- tener un ala de un hospital o un hospital con el nombre de ella, o un colegio o una escuela de ballet, o un hogar para ancianos o para chicos. Pero algo que lleve el nombre de ella, en el sentido de hacer algo positivo y que sea algo para la humanidad, no una figura de yeso en el medio de un jardín. Ese es mi punto de vista de lo que hubiera querido Diana.

“A Diana no le hubiera gustado una estatua. Ella hubiera preferido, estoy seguro porque lo hablamos, tener un hospital o un colegio con su nombre”

– ¿Y por qué no va a estar usted en la ceremonia? ¿Es un homenaje muy restrictivo?

-Aparentemente, sí. Cuando se empezó a hablar de esto, yo le escribí al secretario privado del príncipe William, quien inmediatamente, con membrete del palacio, me contestó que me iban a avisar de la ceremonia, que todavía no estaba totalmente decidido cómo se iba a efectuar. Y luego me escribió una notificación diciéndome que iba a ser una ceremonia totalmente privada de la familia. Después nunca más supe nada. Sí sé que piensan invitarme y a otros amigos de Diana en septiembre.

-¿Y asistirá?

-Lamentablemente yo ya tengo otros compromisos y no voy a poder asistir. Y realmente, sinceramente, ir a una segunda muestra de algo que ya se ha hecho me parece una cosa absurda. Cada uno puede ir a ver esa imagen de Diana si tiene interés y pagar sus respetos individualmente. Yo no necesito ir con un entorno de gente después de que se hizo esta inauguración, que ya viene muy complicada.

-¿Y cómo vería hoy la princesa Diana el estado en el que se encuentra la monarquía británica, la crisis de sus hijos, la crisis después de la muerte del príncipe Felipe?

-Yo creo que la crisis antes de la muerte del príncipe Felipe también existía. A mi juicio, el príncipe Felipe es un actor menor de la familia real, aunque fue muy querido por el respeto a la reina y porque que en los últimos años de su matrimonio la acompañó muy bien. Pero acordémonos que el príncipe Felipe tampoco fue un ejemplo en su momento. La Familia Real viene sorteando en el siglo XX y XXI bastantes bombas molotov.

Roberto Devorik con Diana Spencer.

Roberto Devorik con Diana Spencer.

-¿Cómo vería Diana las divisiones?

-Yo creo que Diana a esta altura hubiera solucionado las divisiones entre William y Harry porque no los hubiera querido ver así. Le hubiera dado mucha tristeza ver a sus dos hijos en la situación que están. Y sobre el resto de la familia real, creo que ella no tendría un interés de dar una opinión sobre una familia que realmente está en una decadencia individual de sus actores, excepto la reina. Entonces no tendría sentido para Diana meterse en una bolsa de gatos, como es en este momento parte de la familia real. Lo que yo diría que es muy importante, es que para Diana ver sus hijos separados o con problemas o a sus nietos sería una situación muy difícil para ella, porque ella vivía para esos chicos.

“Para Diana ver sus hijos separados o con problemas o a sus nietos sería una situación muy difícil para ella, porque ella vivía para esos chicos”.

-Ante esta brutal pelea entre sus hijos, que aparentemente tiene su origen supuestamente en Meghan, la mujer de Harry, ¿Diana habría mediado, habría forzado al padre de los chicos, su ex marido el príncipe Carlos, a intervenir para moderar esta pelea?

-No, ella no forzaba a nadie, no era su manera de ser. Justamente era totalmente al revés. Yo creo que Harry, si Diana estaba viva, no se hubiera casado con esta chica. Meghan es un producto de todos los problemas de Harry. Usted sabe muy bien como periodista lo que yo opino de Meghan Markle. Entonces no puedo ni empezar a hablar del tema porque nos desviamos del homenaje a los 60 años de Diana.

-¿Qué piensa usted de Meghan?

-Yo creo que lo de Meghan Markle es una vergüenza, como ser humano, lo que ha hecho en esa entrevista en la TV de Estados Unidos. Cómo se comportó con el pueblo inglés, que le ofreció tanto cariño. Inclusive cuando yo no le tengo afecto al príncipe Carlos, él hizo un gesto al hacerla entrar a la capilla de Windsor. Sin embargo esta chica tuvo el mal gusto de criticar a la familia real, cuando a ella se le ofreció mucho más que a otros miembros que entraron a la familia.

-¿Cómo explica que el príncipe Carlos no intervenga en esta pelea entre sus hijos, que sea de alguna manera la reina quien esté tratando de calmar las aguas entre William y Harry?

-Y bueno… pero es lógico. Miremos la historia para atrás. Fue la reina la que tuvo que tomar la decisión de decir que se divorciaran Diana y Carlos, porque Carlos ignoraba la situación y seguía viviendo su vida. Diana no lo aguantaba más y fue quien recurrió a la reina para pedirle que, primero, le diera la separación, y después, el divorcio. Carlos no tiene agallas para, a mi juicio, tomar decisiones sentimentales. Es una persona carente de afecto. Por eso creo que encontró en Camilla Parker Bowles la imagen de mujer, madre, abuela, todo junto, en un combo. Es decir, no me sorprende para nada. No me sorprende y me parece perfecto que no vaya mañana al homenaje de Diana, porque realmente fue la persona que hizo más infeliz a Diana en nuestro mundo, en nuestra tierra, en lo terrenal.

“El príncipe Carlos no tiene agallas para, a mi juicio, tomar decisiones sentimentales. Es una persona carente de afecto”.

-El príncipe Carlos dijo que no iba al homenaje porque tenía malos recuerdos, recuerdos dolorosos. ¿Diana hubiese querido que Carlos fuera? ¿Al final Diana no estaba enamorada de él?

-Sí, estuvo enamorada pero al final no. Al final estuvo enamorada del doctor Hasnat Khan. Ni de Dodi Al-Fayed, ni de 80 personas que ustedes como periodistas no conocen pero que yo he conocido. Gente de Estados Unidos, multimillonaria, que le ofrecía el oro y el moro y gente muy agradable. Sin embargo, Diana no sucumbió a nada del poder y del lujo, ni del esplendor. Solo se enamoró de un simple y extraordinario ser humano como el doctor Hasnat Khan, un médico del corazón, paquistaní. Fue el único que realmente la conmovió hasta el enamoramiento total. El resto fueron páginas de diarios, como digo yo, news para hoy y papel para el tacho de basura mañana. No, no, no nos confundamos. Diana no creo que estaría muy feliz de que el príncipe Carlos estuviera en ese homenaje.  

-La reina Isabel tampoco va. Es un monumento que hacen sus hijos,Harry y William ¿Por qué no va?

-Y porque con respecto a la reina Isabel, hay que acordarse que si no va el primer ministro de Inglaterra a hablar con la reina Isabel y le dice que haga un funeral como se debía hacer a Diana, perdía la corona. Diana estuvo dos días y medio, casi tres días, en una morgue. No sabían qué hacer con ella y su funeral, hasta que la familia de Diana empezó a moverse con el primer ministro de Inglaterra.

-¿Cómo era la relación de la reina con Diana?

-La reina cumplió su función de haber hablado. Después de tantos días habló al pueblo inglés para decir lo maravillosa que era Diana en cierta manera. Pero la reina nunca tuvo una buena relación con Diana, porque es una cosa que Diana nunca entendió y todos seguimos sin entender. Para la reina, con todos los defectos, Carlos era su hijo, el hijo de la reina de Inglaterra que iba a ser el futuro rey y el padre del futuro rey de Inglaterra. Es decir, primero para la reina es el deber, su pueblo y su corona, después viene el resto.

-¿Le sorprende que Isabel no vaya a esta ceremonia?

-No, no me extraña para nada que la reina no vaya al homenaje. Al revés, me parece perfecto que no vaya. Si la reina hubiera tenido una buena relación con Diana y la hubiera entendido, y no hubiera negado la poca humanidad de su hijo, entonces sí creo que la reina tendría que estar. Pero no es el caso. Entonces su comportamiento es legítimo.

-Pero tampoco va Kate, la duquesa de Cambridge, la futura reina, la mujer de William, ni tampoco van los nietos de Diana.

-Está muy bien hecho, porque debido a la situación que hay, yo creo que lo que hará Kate, toda la familia de Kate, como viven en el mismo palacio, irán más tarde a ver el homenaje, con sus hijos. Y me parece que es un gesto inteligente, para crear menos incomodidad, que si ella hubiera ido con William y Harry estuviera sin la presencia de su mujer. Siempre digo que Kate en todos los años casada con William nunca metió la pata. Y esta vez tampoco. Está muy bien pensado. Y no creo que haya sido el protocolo del palacio que le haya pedido eso. Yo creo que es ella, viendo la situación que está pasando, habrá hablado con su marido: “Vayan ustedes dos, que son los hijos. Yo después rendiré mi homenaje con mis hijos a tu madre”. Pienso que ese es el razonamiento.

-Con su experiencia, ¿debe haber una reconciliación entre Harry y William, aunque más no sea, por la imagen de la corona?

-Es muy difícil la pregunta. Todo dependerá de la sucesión de la reina. El grave problema que tiene ahora la maquinaria de la corona -¡y para qué el dinosaurio del Buckingham Palace!- es qué va a pasar el día que desaparezca la reina. Ese es el grave problema. Yo creo que dependerá de Carlos.

-¿Por qué?

-Desgraciadamente es un ser muy egoísta. No es una mala persona pero es un ser muy egoísta, y de él dependerá qué va a pasar con la relación de esos dos chicos. Yo creo que está en las manos de Carlos tratar de acercarse. Un poco tarde, porque ya Harry habló de su padre, lo sabemos todo. Y me acuerdo que la princesa Margareth, hermana de la reina, en una comida me dijo: “Mi madre y ahora el príncipe Carlos son padres ausentes”. Es decir, Carlos fue un padre ausente de sus dos hijos. En cierta manera, yo creo que si no hubiera estado Diana en la vida de esos chicos hubiera sido peor para ellos. Aunque la catástrofe de la muerte de Diana los marcó muchísimo. Pero yo creo que depende también de Carlos y cómo se maneje la sucesión de la corona la unión de estos dos chicos.

-La reina fue a Frogmore Cottage a encontrarse con Harry. Aparentemente va a haber una reunión entre William y Harry para tratar una reconciliación. Pero usted conoce a ambos desde chicos, ¿cómo es la personalidad de cada uno?

-No puedo opinar, si tengo que ser honesto, porque los conocí de chiquitos. En la formación, que es lo más importante, no los conocí. Pero lo que sí sé por las palabras de Diana, es que nunca le preocupó el futuro de William, sí le preocupó el futuro de Harry. Harry era una persona que se hacía amigo inmediatamente de todo el mundo, no medía consecuencias, era otro tipo de carácter. William tiene, en el buen sentido, la pasividad del inteligente, del que piensa, del que razona antes de dar un paso. Entonces ahí está la diferencia entre los dos hermanos.

-Y esas diferencias se mantienen hoy…

-Yo creo que William ha sufrido muchísimo también pero lo lleva de otra manera y conformó un matrimonio muy fuerte con su mujer. Y Harry buscó en Meghan lo que su padre buscó con Camila Parker Bowles: la imagen de una mujer que lo sostenga y lo maneje. Esa es la realidad en este momento.

-¿Y ahora, que va a pasar?

-La saga esta va a durar, entre escándalo y escándalo, entre problema y problema. Pero la corona está muy pendiente del príncipe. El escándalo en Estados Unidos del segundo hijo de Harry se tapó totalmente y no se sabe más nada. Cuando la corona quiere poner cemento arriba, pone cemento arriba y de eso ya no se habla en Gran Bretaña. Entonces vamos a ver qué pasa acá.

-¿Qué puede pasar?

-Puede ser que Harry quede desterrado, como fue Wallis Simpson y su marido, el futuro rey. Quedaron desterrados en París y siguieron su vida. Harry quedará con su vida en Estados Unidos. Pero como hoy existen muchos más medios que una televisión, es muy difícil sostener una corona cuando hay tantos escándalos a través de los medios.

París, corresponsal

CB​


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