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“Viví 3 años en una plaza y comí de la basura”

Hace poco más de dos meses, Emiliano Vecchio se volvió “viral” por una frase dicha en medio de un partido de Rosario Central, su equipo. “Tengo 20 palos verdes en el banco”, soltó durante un cruce con el árbitro Andrés Merlos. Más allá de aquel duelo dialéctico desafortunado, por el que le pidió luego perdón al juez, en las últimas horas el futbolista contó la durísima realidad que vivió de chiquito.

“Mi papá falleció cuando yo tenía 10 años. Él era el sostén de la familia y mi vieja con mucho esfuerzo trató de sacarnos adelante, pero pasamos por todo”, comenzó el mediocampista en una entrevista con Deportivo IP antes de pasar a la parte más cruda de su vida.

“Vivimos tres años en una plaza e íbamos al mercado de frutas para comer frutas que estaban tiradas en el piso, y además comíamos de la basura“, contó. Lejos de lamentarlo, más allá de la tristeza por lo que debió soportar, valoró aquellas jornadas durísimas por lo que significaron en el camino que continuó.

“Todas esas cosas por las que pasé me hicieron más fuerte e hicieron que yo peleara por lo que realmente quería, que era jugar al fútbol. Para mí jugar al fútbol es un sueño, todavía hoy mantengo esas ganas de seguir creciendo”, aseguró.

Emiliano Vecchio, a los 16 años, en una producción para Clarín antes de un clásico rosarino. Foto Archivo

Emiliano Vecchio, a los 16 años, en una producción para Clarín antes de un clásico rosarino. Foto Archivo

Más allá de aquella declaración hecha en caliente durante un partido, como jugador de Primera División y hombre que recorrió varios países jugando en equipos importantes y en mercados poderosos (España, Brasil, Chile y varios clubes árabes), está claro que Vecchio hoy vive una actualidad económica completamente distinta y que los pesares quedaron muy atrás.

Pero incluso ya como futbolista profesional no todo fue color de rosa para el hoy 10 del Canalla, que largó una anécdota increíble de lo que hizo en una época difícil.

“En el 2009, me fui al Corinthians pero me prestaron a un club que se llamaba Gremio Barueri -relató-. Tenía 52 jugadores y el 10 que jugaba en mi posición era un crack. Yo no jugaba nunca, ni siquiera me ponían en las prácticas de fútbol. Entonces con un compañero, que tampoco era tenido en cuenta, fuimos a hacer artes marciales para mantenernos en ritmo. Estuve 4 meses entrenando Jiu-jitsu, me ofrecieron pelear y acepté. Hacíamos rounds de 5 minutos con cascos”.

El tiempo pasó y hoy Vecchio está establecido y en el club de sus amores, del que surgió. Y pese a no ser multimillonario ni mucho menos, sorprendió al revelar lo que hace hoy con su sueldo.

“No volví a Central por dinero, vine por un sueño. Entonces le dije a mi representante que lo que Central me dé, iba a repartirlo acá en el club. Hay gente que trabaja muchísimo más que yo y ellos no tienen la remuneración que tenemos los jugadores”.

Emiliano Vecchio, capitán de Rosario Central.

Emiliano Vecchio, capitán de Rosario Central.

Más tarde, volvió sobre aquel cruce dialéctico con Merlos que se convirtió en mediático al ser captado por las cámaras y los micrófonos de la transmisión.

“A Merlos le dije que tenía 20 palos… Era mentira. Pero él buscó esa situación porque sabía que había una cámara detrás del arco. Ya nos había faltado el respeto en partidos anteriores y lamentablemente dije lo que dije, y me arrepiento“, aseguró Vecchio.

Y reforzó. “Merlos me dijo varias cosas, por ejemplo en el partido que jugamos contra Banfield y empatamos 1 a 1 y quedamos afuera, nos dijo cosas feas, hacia Central y hacia algunos compañeros. En el partido contra Argentinos, el arquero me hizo falta y eso era expulsión, y Merlos me dijo cosas que no me gustaron”, dijo, aunque sin entrar en detalles.


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