Deportes

Valtteri Bottas, el dueño de la butaca más seductora e ingrata: el nuevo “eterno segundo”

Hace tres décadas, Satoru Nakajima se convirtió en el primer piloto japonés de la Fórmula 1 aceptando una condición: ser el número 2 de Lotus. La escudería inglesa dejó por escrito que que tanto Ayrton Senna, en 1987, como Nelson Piquet las siguientes dos temporadas, iban a ser favorecidos por sobre su compañero de equipo.

En octubre de 2013, Felipe Massa negó rotundamente ocupar ese rol en Ferrari. “Nunca tuve en mi contrato ninguna cláusula que dijera quién es el primer o el segundo piloto. Hay disposiciones para que sirvas al equipo y no hagas nada que vaya en su contra pero igual para todos”, afirmó quien compartió el garaje de la Scuderia con Michael Schumacher, Kimi Raikkonen y Fernando Alonso.

Figure en un papel o no, el primer rival de un piloto es su compañero de equipo y ejemplos sobran de momentos en los que uno es priorizado por sobre el otro, ya sea en carrera o cuando se introducen mejoras en uno de los dos autos.

Rubens Barrichello, escudero de Schumi en sus cinco títulos en Maranello, lo hizo en el GP de Austria de 2002, cuando en la última vuelta dejó pasar al alemán “por miedo a un despido fulminante”. “Bajé del podio y me fui a vomitar de rabia”, recordó ese 1-2 de Ferrari un tiempo después. Valtteri Bottas también sabe de esos momentos; de hecho, uno (el GP de Rusia de 2018) casi lo hace renunciar.

Pero el domingo pasado, durante el Gran Premio de Austria, la orden que casi nunca llega se escuchó en la radio del finlandés: “Free to race Lewis”. Entonces, el finlandés pudo sacarse el traje de eterno segundo para pasar a su compañero de equipo y ser el mejor Mercedes, aunque eso no haya sido suficiente para evitar un nuevo triunfo de Max Verstappen.

Valtteri Bottas y su gesto adusto en el podio del último Gran Premio. Foto REUTERS/Lisi Niesner

Valtteri Bottas y su gesto adusto en el podio del último Gran Premio. Foto REUTERS/Lisi Niesner

Nacido hace 32 años en Nastola, el lugar al que siempre vuelve, que se refleja en su caracter introvertido y duro y donde es accionista mayoritario de un equipo de hockey sobre hielo, el hombre que aprendió a manejar en rutas de hielo y nieve y comenzó en karting a los 6 años refrenda cada carrera su puesto en Mercedes.

Con Hamilton confirmado por dos temporadas más, la otra butaca se definirá probablemente durante el receso de verano y en la pelea con Bottas está Mister Saturday George Russell, el británico de 23 años que hace maravillas con un Williams .

“La carrera de Valtteri en Estiria fue muy buena y necesita consolidar eso. Del mismo modo conocemos las fortalezas y debilidades de George Russell. Esa decisión se tomará durante el verano, y la primera conversación será con los dos. Con suerte lo tendremos decidido antes del final de la temporada“, dijo Toto Wolff, el jefe de la escudería austríaca, en declaraciones que publicó ESPN.

El austríaco fue, casualmente, quien captó a Bottas y se convirtió en su mánager en 2009, luego de un tercer puesto en el campeonato de F3 que ganó Jules Bianchi -quien cinco años después sufriría el accidente en el GP de Japón que le dejaría secuelas mortales-, y también quien apoyó la carrera de Russell y lo llevó a Williams.

Si bien ambos son sus pupilos, la edad y la ambición son dos factores que podrían ser clave en la decisión. Mientras que Russell recién afronta su tercera temporada en la F1, Bottas ya planteó que su deseo es ser campeón mundial. “Siempre debería alegrarme llegar al podio. Pero si tu compañero gana y tú eres segundo, sientes que pierdes. Sé que fui segundo en el pasado, pero quiero demostrar que no soy solo el número dos. Quiero el título más que Lewis“, confesó en la tercera temporada de la serie Drive to Survive.

Presente en la Fórmula 1 desde 2012, cuando descartó correr en la GP2 para convertirse en el piloto de pruebas de Williams, el finés tuvo recompensa cuando la emblemática escudería británica anunció su contratación el 28 de noviembre de 2012 como compañero de Pastor Maldonado en sustitución de Bruno Senna.

Aunque solo pudo puntuar en Estados Unidos (8°), eso le bastó para terminar delante de Maldonado, quien dejó el equipo y fue reemplazado en 2014 por Massa. El brasileño, que había estado ocho años en Ferrari, tenía ante sí la gran oportunidad de ser el líder de un equipo. Pero Bottas sumó 186 puntos (solo tuvo un abandono y una carrera sin puntos) y le sacó 52 a su nuevo compañero. Aunque no volvió a sumar tantos puntos, siempre superó en la batalla interna a Massa hasta que el retiro inesperado del campeón Nico Rosberg le abrió la puerta grande de Mercedes.

Tras intentarlo 81 veces, el 30 abril de 2017 ganó su primera carrera de Fórmula 1 y sintió que el sueño de ser campeón mundial podría concretarse ahora que corría con el equipo campeón. Pese al apoyo de Toto Wolff, la prensa lo maltrató por acabar tercero a 58 puntos de Hamilton y peor aún fue la crítica cuando un año después se alejó a 157 de un Lewis imparable y un Sebastian Vettel que siempre lo escoltó.

Pero entonces había pasado algo aún más grave para Bottas: una orden del equipo que había sentido como una puñalada. “Sochi 2018 fue una carrera bastante difícil. Fue algo difícil de aceptar. Estaba muy enojado. Honestamente, estaba pensando: ‘¿Por qué hago esto?’. Hasta pensé en renunciar, en rendirme. Después de la carrera, dije que no lo volvería a hacer”, confesó. Aquello que no repetiría sería permitirle a Hamilton el adelantamiento en una carrera que él dominaba con comodidad pero que su compañero necesitaba ganar para encaminarse hacia el título.

“En el equipo, aunque muchos no lo admitirían, quizá de forma inconsciente tienen un número uno y un número dos. A veces los miembros del equipo debieron preguntarse: ‘¿Estamos tratando igual a Lewis y Valtteri?’, se preguntó en el documental de Netflix, sin develar si alguna vez lo charló puertas adentro.

Con Ferrari en baja y Red Bull intercambiando pilotos con Toro Rosso en plena temporada, a Bottas le bastaron tres triunfos -que también empujaron su renovación- para ser subcampeón de Hamilton en 2019.

Sin embargo, desde el año pasado los rumores de un posible alejamiento lo acorralaron. Pese a llegar a su noveno triunfo en la F1 al ganar en Sochi (“Es momento de agradecerles a mis críticos. A quien corresponda, váyanse a la mierda, soltó en la radio tras la bandera a cuadros), sumó infortunios: en el GP de Gran Bretaña, Mercedes sufrió las explosiones en sus neumáticos que Hamilton resolvió con la victoria y Bottas sin sumar puntos; en el GP Turquía el finlandés cerró una actuación decepcionante, con trompos, salidas de pista y 14° lugar; y en el GP de Sakhir su amenaza real fue Russell, el increíble reemplazante de un Hamilton con coronavirus.

Odio ser segundo, no soy solo un número dos“, reconoció quien podría dejar esa posición en Mercedes para volver a Williams, un equipo que no suma puntos desde el 28 de julio de 2019.

“Si al final se da el caso de que no sigo con Mercedes, naturalmente estudiaré otras opciones -le afirmó a Autosport en el Red Bull Ring-. Quiero saber cuál es el plan del equipo y ver a qué piloto quieren para el otro coche. Lewis ya está confirmado, pero el otro asiento aún está libre. El equipo tiene que tomar una decisión y yo necesito mantener esa conversación. Me he dado cuenta de que el parón de verano es de aquí a un par de carreras, de modo que estoy seguro de que pronto lo hablaremos”.

"Es el mejor compañero de equipo que he tenido". Hamilton declaró públicamente que su deseo es que Bottas siga en Mercedes. Foto: AP Photo/Emilio Morenatti, Pool

“Es el mejor compañero de equipo que he tenido”. Hamilton declaró públicamente que su deseo es que Bottas siga en Mercedes. Foto: AP Photo/Emilio Morenatti, Pool

En nueve carreras en este 2021, Bottas acumula dos abandonos -una de ellas por la rueda que los mecánicos no pudieron sacarle en Mónaco- y su mejor actuación fue la del domingo, dos semanas después de dejar en ridículo a los ingenieros de Mercedes por no haber hecho dos paradas en Francia, donde la estrategia de Red Bull los privó del triunfo a los alemanes.

La incógnita ahora es si esos cortocircuitos afectarán la continuidad de un finlandés que ya sumó experiencia en el rally pero ansía con seguir en la F1 o si sigue siéndole útil a Mercedes para controlar a un Hamilton que tendrá 38 años cuando finalice su contrato.


Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba