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un demente, detrás de la carta con una navaja ensangrentada en Madrid

“¡Basta! No vamos a permitirlo. No vamos a dejar que el odio se apodere de la convivencia en España”, dijo a través de sus redes sociales el jefe de gobierno Pedro Sánchez este lunes, cuando se enteró que su ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, había recibido una navaja manchada de presunta sangre como mensaje intimidatorio.

El sobre de la amenaza, que fue escrito a mano por un vecino de El Escorial que padece esquizofrenia y que fue identificado por la Policía Nacional, llegó este lunes a manos de la secretaria de Maroto, quien se convertirá en la vicepresidenta económica de la Comunidad de Madrid si el PSOE gana las elecciones regionales del 4 de mayo.

Aunque el autor de la amenaza a la ministra sería una persona con desequilibrios mentales, la de Maroto es la cuarta intimidación recibida en los últimos cuatro días desde que comenzó la campaña electoral para los comicios madrileños del 4 de mayo.

Las encuestas dan como favorita a la actual presidenta y candidata del Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso, pero, según los sondeos, no lograría la mayoría absoluta necesaria para gobernar y debería pactar con la ultraderecha de Vox, que está incendiando la previa electoral con una campaña agresiva y xenófoba.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, muestra una fotografía de la navaja. Foto: Europa Press

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, muestra una fotografía de la navaja. Foto: Europa Press

La semana pasada llegaron al Ministerio del Interior sobres con cartas amenazando de muerte y acompañadas con balas para el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; para la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, y para el candidato de Unidas Podemos y ex vicepresidente segundo del gobierno, Pablo Iglesias.

La seguidilla de amenazas que los funcionarios y políticos intimidados atribuyen a la ultraderecha son un déjà vu para los españoles: los devuelve a aquellos días oscuros en los que la banda terrorista ETA se valía de la amenaza indiscriminada para amedrentar al país entero.

La escena política actual que da marco a las intimidaciones es la campaña electoral para las elecciones del 4 de mayo en Madrid, las más polémicas y polarizadas de las últimas décadas.

El sobre acolchado destinado a la ministra Reyes Maroto contenía dos CDs, para evitar que la navaja fuera detectada por el escáner de control, y varias hojas con palabras sueltas de frases de tuits y whatsapp. Se habría enviado desde la oficina de Correos de El Escorial el miércoles pasado y quien lo despachó pagó por él 2,50 euros.

“La gente que cree que sobre la base de las amenazas y el odio se pueden cambiar las cosas se equivoca. A todos los amenazados nos da más fuerza, nos da voz, no sólo para denunciarlos sino para que esto no vuelva a pasar”, dijo Maroto este lunes cuando salió de hacer la denuncia en la comisaría del Congreso.

“He llamado al colegio de mi hijo para que supiera que estoy bien”, agregó la ministra.

La carta de este lunes se suma a la recibida por Pablo Iglesias días atrás. Foto: Twitter Pablo Iglesias, EFE.

La carta de este lunes se suma a la recibida por Pablo Iglesias días atrás. Foto: Twitter Pablo Iglesias, EFE.

“Vivimos en un país que ha dejado atrás muchas guerras, queremos convivencia, paz”, subrayó Maroto.

Qué está pasando

El viernes, Iglesias, el ex vicepresidente que dejó su cargo en el gobierno para candidatearse en la autonomía y reforzar las magras posibilidades de Podemos para la presidencia de Madrid, se retiró de un debate porque la candidata de Vox, Rocío Monasterio, se negó a repudiar la amenaza de muerte que él recibió en un sobre con cuatro balas.

Pablo Iglesias, de Unidas Podemos. Foto: Europa Press

Pablo Iglesias, de Unidas Podemos. Foto: Europa Press

“Pablo Iglesias Turrión has dejado morir a nuestros padres y abuelos. Tu mujer, tus padres y tú estáis sentenciados a la pena capital. Tu tiempo se agota”, decía la carta que acompañaba a los proyectiles.

“Tienes 10 días para dimitir. El tiempo de reírte de nosotros se terminó”, fue el mensaje para el ministro del Interior.

Los tres sobres amenazadores contenían distintas cantidades de balas: cuatro, en el caso de Iglesias; dos, para el ministro del Interior, y una para la directora de la Guardia Civil.

Eran cartuchos de calibre 7,62 x 51 de un fusil utilizado por el franquismo y fabricado por el Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales (Cetme).
La empresa pública Correos abrió un expediente para investigar por qué la compañía intermediaria que escanea la correspondencia no detectó los sobres con las balas que llegaron al Ministerio de Interior.

La Policía Nacional carga contra los manifestantes congregados para protestar por un acto de Vox. Foto: EFE

La Policía Nacional carga contra los manifestantes congregados para protestar por un acto de Vox. Foto: EFE

“Condenamos todo tipo de violencia. Me hubiera gustado que el señor Pablo Iglesias condenara la violencia que sufrimos en Vallecas (cuando los candidatos de Vox fueron atacados con adoquines durante un acto) -dijo el viernes la elegida de Vox a la presidencia de Madrid cuando el debate de candidatos recién arrancaba-. Todos los españoles ya no nos creemos nada de este gobierno. Si es tan valiente, levántese y lárguese”, le disparó a Iglesias.

“Esto no es aceptable, si no se retracta, me levantaré”, dijo el candidato de Podemos y se retiró del debate que se iba a realizar en los estudios de la cadena Ser.

“Creo que estáis cometiendo un error blanqueando a la ultraderecha”, dijo a los organizadores.

Los candidatos del PSOE y de Más Madrid también abandonaron el estudio.

La disolución del debate electoral del viernes desencadenó una cancelación en cadena de debates previstos antes del 4 de mayo.

“Las amenazas a los representantes públicos no tienen sentido en un país en libertad. Mi condena a estos incalificables últimos actos”, dijo la actual presidenta madrileña Díaz Ayuso, que va por su reelección luego de haber convocado anticipadamente elecciones para evitar una posible moción de censura en su contra por la gestión de la pandemia.

“A los sobres con amenazas se les combate con sobres con votos”, dijo el ex ministro de Salud, Salvador Illa, quien dejó el ministerio para ser candidato a la presidencia de Cataluña en las elecciones de febrero y que, por ahora, siguen sin dar como fruto la formación de un gobierno catalán.

Madrid. Corresponsal


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