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Tres argentinos, la lucha entre Nadal y Medvedev y la recta final camino a Roland Garros

La lucha por el número dos del mundo entre Rafael Nadal y Daniil Medvedev será una de las principales atracciones del Masters 1000 de Madrid, que tras la cancelación del año pasado por la pandemia, celebra esta semana su edición 2021, con tres argentinos en el cuadro principal y el regreso del púbico a las tribunas.

Una pelea que cobra importancia de cara al sorteo de Roland Garros, ya que quien llegue como segundo preclasificado se asegurará no cruzarse con Novak Djokovic, líder del ranking, hasta la final; y que, en los papeles, parece no tener paridad.

Es que por un lado estará el rey indiscutido del polvo de ladrillo, que acumula cinco títulos en la capital española y viene de coronarse por 12ª vez en Barcelona. Por el otro, un jugador que todavía no ganó ningún partido en este certamen, que regresará a las canchas tras casi dos meses de ausencia por un positivo por coronavirus, y que odia esta superficie.

Ante ese escenario, no resultaría descabellado pronosticar que Rafa se irá de Madrid con el número dos en su poder. Pero hay factores que podrían terminar inclinando la balanza en favor del ruso, quien tienen grandes chances de volver a subirse al segundo escalón del ranking que ocupó recientemente durante cinco semanas.

Tennis - ATP 500 - Barcelona Open - Real Club de Tennis Barcelona, Barcelona, Spain - April 25, 2021 Spain's Rafael Nadal celebrates with the trophy after winning the Barcelona Open against Greece's Stefanos Tsitsipas REUTERS/Albert Gea

Tennis – ATP 500 – Barcelona Open – Real Club de Tennis Barcelona, Barcelona, Spain – April 25, 2021 Spain’s Rafael Nadal celebrates with the trophy after winning the Barcelona Open against Greece’s Stefanos Tsitsipas REUTERS/Albert Gea

El mallorquín, que hoy escolta a Djokovic (baja en Madrid) con 9.810 puntos (apenas 110 más que Medvedev), llega con la confianza en alto después de su consagración hace ocho días en el Conde de Godó, con un triunfo épico ante el griego Stefanos Tsitsipas.

Pero también con poco ritmo de competencia -lleva disputados apenas tres torneos en la temporada- y con los ecos de su sorpresiva caída en los cuartos de final de Montecarlo ante Andrey Rublev todavía resonando en el aire.

“He jugado poco en el último año, ya lo dije en Montecarlo, y es el momento de apretar, de hacer un esfuerzo importante estos tres meses que vienen. En eso estoy centrado. Estoy entrenando muy bien. Me siento bien y con ilusión”, comentó el español, que debutará ante el ganador del duelo entre su compatriota Carlos Alcaraz (que entró gracias a una wild card) y el francés Adrian Mannarino.

Rafa, ganador del certamen en 2005 (cancha dura indoor), 2010, 2013, 2014 y 2017, aseguró que su gran objetivo para esta semana es levantar el trofeo, aunque también admitió: “Madrid es el evento más complicado para mí. Todo el mundo lo sabe”.

El mallorquín es conciente que la altura de esa ciudad -unos 700 metros sobre el nivel del mar- hace que las canchas de la Caja Mágica sean de las más rápidas del circuito, si de polvo de ladrillo se habla. Y eso jugará a favor de quienes se sienten más cómodos en superficies duras, como Medvedev. De todas maneras, su rendimiento fue de menos a más en las últimas semanas y eso lo motiva.

“En Montecarlo perdí ante Rublev un partido en el que no jugué nada bien, pero estuve competitivo y peleé hasta el final. En Barcelona la competitividad sí fue excelente y el juego fue de menos a más. Fue un paso adelante para mí, con lo cual creo que lo que me gustaría sentir es que estoy jugando bien. Me gustaría jugar el máximo de partidos posible, moverme bien, golpear bien la pelota y competir. Si eso ocurre, las opciones de que el resultado sea positivo son mayores”, comentó.

Con sensaciones bien diferentes encarará el torneo Medvedev, quien tras caer en Miami (perdió en cuartos ante Roberto Bautista Agut), dio positivo por coronavirus y ya no volvió a jugar. Y recién pudo regresar a entrenarse hace poco más de una semana. 

El ruso, que espera en segunda ronda por el español Alejandro Davidovich o el francés Pierre-Hugues Herbert, volvió a remarcar este domingo la poca simpatía que le genera jugar en polvo de ladrillo.

Medvedev no juega desde su caída en los cuartos de final de Miami ante Bautista Agut. Foto Geoff Burke-USA TODAY Sports

Medvedev no juega desde su caída en los cuartos de final de Miami ante Bautista Agut. Foto Geoff Burke-USA TODAY Sports

“No creo que mi relación con esta superficie cambie. Mis golpes, mis movimientos y mi físico no se adaptan a la arcilla porque, la verdad, juego en cancha dura, por ejemplo, ocho semanas seguidas y luego solo un mes y medio en tierra”, analizó el moscovita.

“Cuando llego a las competiciones de arcilla al principio odio todo lo que me rodea. Odio estar en la cancha y eso es raro para mí. Luego me acostumbro y mejoro”.

Pero también comentó: “La altitud me puede ayudar. Madrid es más comparable a la pista dura porque la tierra es rápida y con la altura el servicio va rápido. Eso me hace sentir más cómodo. Y sé que soy capaz de ganar partidos en este tipo de canchas. Solo necesito encontrar la confianza y esa sensación que me cuesta encontrar en tierra”. 

Con un historial muy pobre en Madrid -perdió en primera ronda las dos veces que jugó (2018 ante Kyle Edmund y 2019 ante Guido Pella)-, no apunta muy alto. “Tengo que ir paso a paso. Mi objetivo es ganar al menos un partido acá; al igual que en Roma y en Roland Garros”, aseguró.

Parece poco, pero si cumple ese mínimo deseo, podría robarle el número dos a Nadal. Porque el ruso pondrá en juego apenas diez puntos de la primera ronda de 2019, por lo que tiene mucho margen para sumar. En cambio el español defenderá los 360 de la semifinal de hace dos temporadas y recién podrá aumentar su cosecha si llega a la final.

Si Medvedev pierde en el debut, sumaría algunos puntos (a diferencia de 2019, este año la primera ronda entrega 25) y llegaría a 9.715. Y Nadal estaría obligado a llegar a semis para mantener los 9.810 actuales y no caer al tercer lugar, porque si se despide en cuartos o antes, cederá 180 puntos -la mita de las que pone en juego, según el sistema de ranking vigente por la pandemia- y se irá de Madrid con 9.630.

Llegando a cuartos, el moscovita forzará al mallorquín a alcanzar la final para no perder el segundo lugar. Si alcanza la semis o la final, lo obligará a ganar el título. Y si grita campeón, volverá a ser el escolta de Djokovic. 

Matemáticamente, el ruso tiene muchas chances de ocupar una vez más el segundo escalón del ranking, al que llegó por primera vez el 15 de marzo y que Rafa recuperó hace una semana tras ganar Barcelona. Pero sus chances parecen achicarse si se piensa que el máximo favorito y su rival en la pelea por el número dos es nada menos que Nadal, el mejor tenista de la historia en el polvo de ladrillo, que buscará agrandar su leyenda frente a su público. 

Delbonis, a la cancha

Tres argentinos disputarán el cuadro principal del Masters 1000 de Madrid: Diego Schwartzman, séptimo preclasificado, Guido Pella y Federico Delbonis. El azuleño, que ingresó al main draw desde la clasificación, será el único que saltará este lunes a la cancha, en la segunda jornada de competencia.

Delbonis (79°), que derrotó por 6-4 y 6-4 a su compatriota Juan Ignacio Londero en la última ronda de la qualy, chocará -alrededor de las 12.30 de nuestro país- con el español Pablo Carreño Busta, décimo favorito.

El argentino lidera el historial de enfrentamientos 4 a 2, aunque el número 12 del mundo ganó el último choque, en la segunda rueda de Roland Garros 2018.

Pella no tuvo suerte en el sorteo. Debutará ante el italiano Jannik Sinner, 18° del mundo, 19 años y uno de los grandes talentos de la NextGen. En segunda ronda se cruzaría con el ganador del duelo entre el alemán Jan-Lennard Struff y el australiano Alexei Popyrin; y en octavos, nada menos que con Nadal.

El bahiense, 55° del ranking, viene de vivir una semana agridulce en Munich. En el torneo alemán superó en el debut al bielorruso Egor Gerasimov y cortó una racha de cuatro derrotas consecutivas; pero se retiró entre lágrimas de su partido de octavos ante John Millman por una lesión en el aductor derecho.

Schwartzman, en tanto, arrancará recién en la segunda ronda, donde espera por el vencedor del choque entre el ruso Aslan Karatsev, una de las grandes revelaciones de este 2021, y el francés Ugo Humbert. En el horizonte aparecen el canadiense Denis Shapovalov como posible rival de octavos; el griego Tsitsipas (cuarto favorito y campeón hace unos días en Montecarlo), con quien se cruzaría en cuartos; y Medvedev, en semifinales. 

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