Deportes

“Tengo muchas ganas de jugar un año más”

El domingo fue de resurrección para Sebastián Torrico, que a los 41 años volvió a atajar por la competencia local (ya lo había hecho por la Copa Sudamericana el miércoles pasado) después de 13 meses de inactividad y una luxación de hombro derecho en el medio que le requirió cinco meses de recuperación. Y ese mismo día en que se vistió de superhéroe y voló con su capa azulgrana en el Monumental para sostener con sus guantes alados el triunfazo de San Lorenzo por 2-1 ante River cumplió ocho años como arquero del Ciclón.

“Sabía que era para esta época, pero no que justo era el domingo. Después del partido me lo dijo un periodista. Por suerte salió todo bien y el equipo hizo un gran partido. Estoy contento porque pude volver, pero principalmente porque pudimos ganar ya que lo necesitábamos. Ojalá sea el despegue. Nos dimos una alegría para convencernos de que podemos ser protagonistas”, le dice San Torrico (como lo bautizaron los hinchas) a Clarín el día después de volver a sentirse completo debajo de los tres palos del club de Boedo, en el que es el último gran ídolo vigente.

Viejos son los trapos: Sebastián Torrico entrena a full para seguir jugando.
Foto: Prensa de CASLA.

Viejos son los trapos: Sebastián Torrico entrena a full para seguir jugando.
Foto: Prensa de CASLA.

Llegó por dos meses a préstamo y terminó convirtiéndose en el arquero más importante de su historia. Y a pesar de que en los últimos años no la tuvo fácil al perder terreno en los ciclos de Jorge Almirón, Juan Antonio Pizzi y Mariano Soso, más los contratiempos de las lesiones, siempre mantuvo la mirada al frente y esperó una nueva chance.

Por ahora, el Cóndor no quiere saber nada sobre ponerse a pensar en cuándo será su último vuelo. Y redobla la apuesta: “Quiero seguir una temporada más”.

-¿Cuál fue la tapada más complicada ante River?

-La de De La Cruz en el segundo tiempo. En las que tuvo Santos Borré, el delantero tiró la diagonal, pero la de De La Cruz me agarra bien de frente entrando al área. Fue la más clara. Siempre estoy siguiendo la jugada para leer el juego. La cancha estaba rápida y eso es algo a favor del arquero porque la pelota siempre va a correr más para su lado. Y traté de estar lo más cerca suyo posible para achicarle el arco y hacérsela más difícil para que no tenga poder de resolución.

-¿Necesitabas una tarde así para medir dónde estabas parado tras la lesión?

-Siempre los partidos son los que te terminan de soltar, más como es el fútbol de hoy que no hay mucho tiempo para hacer prácticas ni amistosos. Yo necesitaba jugar para terminar de superar lo que me había pasado. Me venía sintiendo bien en los entrenamientos, fui de menor a mayor. Cuando pude volver a concentrar y a viajar con el plantel me hizo el clic en la cabeza. Uno confía mucho en lo que hace en el día a día y yo sabía que venía entrenando fuerte y bien. Pero necesitaba jugar para que la lesión sea ya parte del pasado.

-¿Qué pensaste cuando te lesionaste el hombro?

-Me acuerdo que fue un día muy triste. Fue en un entrenamiento. Yo ya sabía que era algo muy similar a lo de la vez anterior (NdeR: se luxó el hombro izquierdo en 2018 y estuvo ocho meses inactivo). Y se me vino a la cabeza todo el proceso de recuperación, la etapa en la que estaba inmovilizado, cuando empecé a moverme… La decisión de operarme la tomé con mucho convencimiento porque era lo mejor para volver bien y no quedarme a medias. Quería recuperarme bien para no sentirme limitado en los últimos años.

-Alguna vez confesaste que en la lesión anterior habías analizado si seguías o no, ¿está vez volviste a poner en duda tu continuidad?

-A ver, hay una etapa en la que se te vienen esos pensamientos. Tenés ese momento bajón que te agarra y te ponés a pensar que cuesta mucho. Pero después eso se pasa y es mayor la fuerza por querer superarse.

-Desde afuera se te ve una persona muy tranquila y con mucha fortaleza mental, ¿es así o la procesión va por dentro?

-Sí, yo soy tranquilo y trato de ser una persona optimista ante cualquier situación que me pase a mí o a un compañero. Los años me dieron este aprendizaje, a tomar todo del lado positivo. Soy un tipo bastante equilibrado, siempre me mantengo en el medio. No estoy ni muy arriba cuando las cosas salen bien, ni muy abajo cuando no salen. Eso es clave para poder lograr los objetivos. Cuando no te toca jugar es importante transmitirle optimismo a tus compañeros porque después todo eso vuelve cuando a uno le toca.

-¿Cómo logras ese equilibrio? ¿Tenés algún cable a tierra?

-Creo que es algo innato aunque algo aprendí con los años. Igual nunca me subí a ningún poni. Me siento cómodo en ese equilibrio, para mí es natural. ¿Y mi cable a tierra? Disfrutar con mi familia y también hacer cosas con la fundación (NdeR: tiene una fundación que se llama Amigos por el Deporte). Eso me gusta. Cuando te toca perder, en vez de estar encerrado y amargado es mejor mantener la cabeza ocupada en algo.

-¿Cómo te suena cuando se dice que “Torrico es el mejor arquero de la historia de San Lorenzo”?

-La verdad es que me genera motivación. Que la gente piense eso para mí es un empujón más para seguir queriendo más, seguir esforzándome para estar en un club grande y mantener el hambre de ganar cosas. Me costó tanto llegar hasta un club grande que lo estoy disfrutando. Siento que la gente me quiere y es un reconocimiento que yo lo uso como una motivación para seguir mejorando.

"Quería recuperarme bien para no sentirme limitado los últimos años", dice San Torrico. Foto: Luciano Thieberger.

“Quería recuperarme bien para no sentirme limitado los últimos años”, dice San Torrico. Foto: Luciano Thieberger.

-En junio se vence tu contrato, ¿decidiste qué querés hacer?

-Cuando decidí operarme dije que si lo hacía era para seguir un tiempo más. Había que ver cómo me recuperaba, pero ahora quiero seguir aunque sea un tiempo más y después ver cómo me voy sintiendo. La operación costó, pero me hizo bien a la cabeza para estar con más ganas.

-¿Ya le dijiste a la dirigencia que querés seguir una temporada más?

-Si es por mí, me gustaría renovar un año más. Seguramente llegado el momento se va a hablar. Por el momento no hablamos nada formal, pero sí me preguntaron de qué tenía ganas yo. Y yo tengo muchas ganas de seguir.

La irregularidad del equipo y la paz en el vestuario tras la interna con los Romero

Muchos hinchas de San Lorenzo se agarraron la cabeza al mirar el calendario luego de la derrota con Huachipato. Es que justo después de ese duro golpe de local en el plano internacional, el Ciclón debía visitar a River en la Copa de la Liga Profesional. Por eso la victoria en el Monumental, con Torrico como actor principal, pudo haber sorprendido a varios. 

“Yo no sé si fue una sorpresa. El tema es que como no encontramos regularidad pasa esto que puede ser tomado como una sorpresa. Pasamos de perder de local a ganarle a River en el Monumental… Lo que planteó Diego (Dabove) salió muy bien y nosotros lo pudimos ejecutar. Es cuestión de convencerse del plantel que tenemos y de que cuando el equipo se anima podemos ser protagonistas ante cualquiera”, analiza el arquero e ídolo azulgrana, que habla sobre esta problemática del equipo y también de la relación con los hermanos Romero.

"Estamos en paz", asegura Torri sobre la interna del vestuario con los Romero. Foto: Marcelo Carroll

“Estamos en paz”, asegura Torri sobre la interna del vestuario con los Romero. Foto: Marcelo Carroll

-¿Por dónde pasa el problema, es algo más anímico?

-La verdad es que no le encontramos un porqué a esto. Quizás entramos desconcentrados a veces. Los partidos que más nos exigen son los que más nos gustan. Deberíamos tomar todos los partidos como una final, esa podría ser una solución. Hablamos mucho en el grupo, somos muy autocríticos. Sabemos que nos pueden tocar partidos malos, pero tenemos que mantener más el buen nivel. Han pasado técnicos de distintos estilos, jugadores de jerarquía que acá no han podido rendir lo que se esperaba… Y no sé la razón. Lo que sé es que hay que seguir insistiendo y entregarse al máximo para llevarse todo por delante.

-Cuando llegó Dabove se dijo que se buscaba recuperar un poco la mística que se había generado con Bauza. ¿Ves algunas similitudes vos que estuviste en el ciclo del Patón?

-La intención de la dirigencia fue la de buscar un técnico que genere tranquilidad, confianza, con buen manejo de grupo y que sea simple a la hora de trabajar. Como hizo el Patón. Yo creo que Diego tiene eso de tratar de que el clima día a día sea muy bueno para que todo el grupo esté bien y eso pueda verse en los partidos. Y eso lo logró muy bien el Patón.

-Entre todos los que te saludaron en el Monumental, los Romero te dieron un gran abrazo. ¿Se puede decir que el vestuario de San Lorenzo está en paz después de todo lo que pasó y se dijo?

-Sí, estamos en paz. Lamentablemente a veces con los malos resultados se agrandan un poco más las cosas que salen. Todos estamos tranquilos y en paz, focalizados en que acá la prioridad la tiene San Lorenzo ante cualquier nombre.


Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba