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¿son más protagonistas que los jugadores?

El debate es tan antiguo como el fútbol: ¿cuánta importancia tienen los entrenadores en los éxitos y en los fracasos de un equipo? Uno de los primeros en ponerle porcentajes al dilema fue Alfredo Di Stéfano. Según cuenta Dante Panzeri en el libro Fútbol, dinámica de lo impensado, la saeta rubia declaró en 1964: Un director técnico que sepa fútbol puede colaborar a lo sumo en un diez por ciento para conseguir un triunfo; si no sabe, perjudica al equipo en un cuarenta por ciento”. Mucho más adelante en el tiempo se instaló la dicotomía 70/30.Si a mí el equipo me funciona como yo quiero que me funcione desde el punto de vista táctico, lograré el 30 por ciento del rendimiento. El 70 restante es la actuación individual del jugador el día del partido“, explicó Manuel Pellegrini en 2003, en el programa Hablemos de fútbol. 

Los años pasan y la controversia sigue. En una entrevista reciente con el diario El País de España, el notable ex goleador holandés Marco van Basten puso el tema nuevamente en agenda al asegurar, con malestar, que vivimos en una época en la que los entrenadores son más importantes que los jugadores.Cuando yo jugaba, hablábamos de futbolistas. Los futbolistas hacían la diferencia. Ahora, hablamos básicamente de entrenadores, porque los que están marcando las diferencias son los técnicos. Eso no es bueno. Los entrenadores se han vuelto demasiado importantes. Los jugadores necesitan asumir más responsabilidades porque son ellos los que tienen más poder de influir. Hoy si un equipo juega bien o mal lo atribuimos al entrenador. Y realmente no sé cuál es la influencia del entrenador. Poco a poco, nos hemos olvidado del verdadero papel que tienen los jugadores. El Liverpool es Klopp, el Madrid es Zidane, el City es Guardiola“, afirmó el Van Basten.

Mario Lobo Zagallo ganó dos Copas del Mundo como DT de Brasil, sin embargo sus equipos son recordados por los cracks que los integraban.

Mario Lobo Zagallo ganó dos Copas del Mundo como DT de Brasil, sin embargo sus equipos son recordados por los cracks que los integraban.

Alcanza con dar una vuelta por el pasado para entender por qué los entrenadores tienen más preponderancia en el presente. El Brasil de 1970 tal vez es el mejor seleccionado de la historia. Y es y será siempre el equipo de Pelé, por mucho -y bien- que lo haya dirigido Mario Zagallo. Fueron campeones en México 1970 con los recordados 5 enganches: Jairzinho, Tostao, Gerson, Pelé y Rivelino. “Es considerado una especie de paradigma inalcanzable, el más ilustre equipo que el mundo jamás haya visto. Y sin embargo se acepta que su estilo de juego sería imposible hoy. Su logro fue un logro del fútbol antiguo, antes de que el sistema pasara al frente”, explica Jonathan Wilson en el libro La pirámide invertida.

Lo mismo que del Brasil de Pelé se puede decir del Napoli de Maradona, del Real Madrid de Di Stéfano o del Ajax y Holanda de Cruyff. El corazón de los equipos y el ADN eran marcados por los futbolistas. Y ahora, como bien señala Van Basten, los entrenadores se ubican por delante de los futbolistas. O como mínimo los grandes entrenadores. Desde que se fue y dejó su marca en Barcelona, los equipos que dirige Guardiola serán siempre los equipos de Guardiola. Y no simplemente porque Pep sea ganador e hipnótico: tiene una filosofía potente que logra trasladar. Su Manchester City, por ejemplo, es capaz de jugar sin un delantero e igual ser el conjunto más goleador de la Premier League.

En nuestro país no hay dudas de que River es el River de Gallardo. La capacidad de reinvención puede ser una de las claves por la que los entrenadores hayan sumado protagonismo. Otra es el ojo para planificar los partidos especiales. El Muñeco le dejó paso a Napoleón justamente por sus acertadas estrategias en duelos decisivos. En la vereda opuesta en cuanto a estilos se lo puede ubicar a Julio César Falcioni, ahora en Independiente y con pasado en Boca, que también suele imprimirles su sello a los equipos.      

Pep juega sin un 9 clásico y su equipo es el más goleador de la Premier League.

Pep juega sin un 9 clásico y su equipo es el más goleador de la Premier League.

Está claro que la capacidad de influir de los técnicos es ahora muchísimo mayor que tiempo atrás. Algo extra: las contrataciones de los entrenadores suelen ser más material de debate entre los hinchas que la incorporación de un futbolista. Por caso, en Racing se habló más del arribo de Juan Antonio Pizzi que el de Enzo Copetti, lo mismo en Independiente con Julio César Falcioni y Juan Manuel Insaurralde o Adrián Arregui. 

Son múltiples los interrogantes que se disparan al leer los dichos de Marco van Basten. ¿Tiene razón y es esta la Era de los entrenadores? ¿Pueden tener mayor o igual injerencia que los jugadores? ¿Es Marcelo Gallardo más importante que los futbolistas de River? ¿Se dejó atrás el 70/30? Clarín se contactó con 5 entrenadores con pasado de futbolistas para que respondan los interrogantes.

Ricardo La Volpe (campéon del mundo como futbolista en Argentina 1978 y ex entrenador de Boca y la Selección de México). 

La importancia de los técnicos es como siempre: máximo un 30 por ciento. Lo que primero tiene que hacer un entrenador es analizar qué clase de jugadores tiene para determinar la táctica. Si tenés dos extremos, vas a jugar con un 4-3-3. No hay otra. Ahí es donde se tiene que hacer valer el DT. Después, creo que hoy por hoy se habla más de los técnicos porque existen diferentes sistemas y eso se pone en la lupa. Antes todos los equipos jugaban de una manera hasta que aparecía uno con un esquema distinto y todos viraban a ése. Luego venía otro y así. Hoy conviven más todos los dibujos tácticos.

Pablo Lavallén (campeón con River de la Copa Libertadores 1996 y ex técnico de Colón). 

Los entrenadores son importantes, pero los que deciden el destino de un partido siguen siendo los jugadores. Es verdad que hoy los técnicos tienen muchas más responsabilidades. Ya no alcanza con elegir 11 buenos jugadores: hay que estudiar a los rivales y pensar una estrategia. Pero entiendo que el futbolista es el que termina haciendo real el proyecto de un DT. Estoy convencido de que Guardiola puede hacer jugar mejor a cualquier equipo del mundo, pero será competitivo para ganar solo si tiene buenos futbolistas. No es caprichoso que los entrenadores de los equipos top del mundo luchen por contratar a los mejores. O más: renuncian si se les llega a ir uno bueno. En definitiva, considero que de lunes a sábado el entrenador influye en un 80 por ciento y el día del partido es al revés.

Silvio Rudman​ (jugó en Argentinos, Boca e Independiente, dirigió por última vez a Monagas de Venezuela en 2019). 

Coincido totalmente en que la figura del entrenador ha crecido mucho en la actualidad. No me animaría a dar porcentajes, pero está bastante equiparado. Adentro de la cancha continúan siendo los futbolistas los que determinan, pero lo externo cada vez tiene más peso por la profesionalización del deporte. Y ahí son los técnicos los que tienen que marcar los caminos. Un dato que no es menor es la cantidad de personas que trabajan en un cuerpo técnico. 

Claudio Ubeda (campeón con Racing en 2001 y ex entrenador de Argentina Sub-20).

Los cambios en el fútbol y en el deporte van de la mano con los cambios en la sociedad. Nosotros, los de mi generación, aprendimos a resolver solos desde chicos, cuando jugábamos en la calle sin la vigilancia de algún padre. Hoy eso no está: hay más dependencia de un tercero. Algo similar pasa con el fútbol: el jugador -que ahora es un atleta- necesita más de las herramientas que les dan los técnicos. Ahí hay un peso mayor en los entrenadores. Pero después el futbolista sigue siendo el que decide adentro de la cancha. A Salah le podés armar toda una estructura para que reciba mano a mano contra su marcador, pero no le podés enseñar a gambetear y a que la clave en un ángulo. Eso es del jugador, tiene que ver con su impronta, con su inteligencia y con sus condiciones técnicas.

Facundo Sava (ex jugador de Racing y Boca y actual DT de Quilmes).

Es probable que el entrenador tenga mayor preponderancia por todo lo que debe hacer en la semana, pero los jugadores siguen siendo los que definen si la pelota entra o no. Pongamos que Pep Guardiola es el mejor técnico del mundo. Bueno, no sé si un club gana y arrasa si contrata a 11 Guardiolas para que estén en el banco. Seguro que va a mejorar, pero el ganar o no dependerá de los jugadores. En cambio, si tenés 11 Messis, no hay chances de que no ganes todo. Y yo no me quiero olvidar del rol de los dirigentes, que es lo más importante de todo. Profesionalizar el fútbol de arriba para abajo es la base de todo. 


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