Uruguay

Según encuesta de Opción, coalición saca 11 puntos al FA y blancos aumentan brecha sobre socios

A un año y medio de la elección nacional de 2019, que dio nacimiento a una “coalición multicolor” de cinco partidos con mayoría parlamentaria, el mapa de preferencias políticas se muestra prácticamente incambiado, salvo por un crecimiento del Partido Nacional en la interna del oficialismo. 

La consultora Opción difundió este lunes los resultados de su primera encuesta de preferencias partidarias de cara al ciclo electoral de 2024

Los datos, que fueron divulgados en el programa Todas las Voces (Canal 4) –y que de acuerdo a la consultora deben leerse más como una aproximación al posicionamiento de los partidos que una estimación de los resultados en 2024–, muestran que se mantiene la ventaja de la coalición multicolor respecto al Frente Amplio para una primera vuelta, pero con un escenario de paridad entre la fuerza política opositora y el Partido Nacional.

Ante la pregunta de a quién votaría el próximo domingo si hubiera elecciones presidenciales, un 34% se inclinó por el Frente Amplio, 33% por el Partido Nacional, 5% por el Partido Colorado, 5% por Cabildo Abierto, 1% por el Partido Independiente, 1% por el PERI y 2% por otros partidos. Un 8% respondió que votaría en blanco o anulado, mientras que el 11% restante no se expresó. 

Entre los que no eligieron ningún partido en primera instancia, Opción repreguntó a cuál se sienten más cercanos los consultados. En ese escenario, el Frente Amplio asciende a 38% de las preferencias, el Partido Nacional a 35%, y el Partido Colorado y Cabildo Abierto a 6% cada uno. Los restantes partidos mantienen el 4% y el número de indefinidos se reduce de 19% a 11%. 

Opción Consultores señala escenario de “estabilidad” respecto a octubre de 2019, aunque con un crecimiento del Partido Nacional dentro del oficialismo

En octubre de 2019, la izquierda obtuvo el 39% de los votos, el Partido Nacional el 28%, el Partido Colorado 12% y Cabildo Abierto 11%. 

Desde entonces, cada uno de los bloques mantiene una alta fidelización de sus votantes. Entre quienes votaron al Frente Amplio en octubre de 2019, 89% dijo que votaría al FA en 2024, frente a un 4% que se inclina por la coalición multicolor. En la coalición, por su parte, 90% de los que se inclinaron por el cambio en 2019 volverían a votar a ese bloque, ahora como oficialismo, contra un 5% que lo haría por el FA.

Según Opción, “las preferencias partidarias son un componente explicativo central del comportamiento electoral de los uruguayos dado que el país goza de un sistema de partidos robusto, conformado por cuatro fuerzas principales”, y por tanto “monitorear las preferencias partidarias es relevante para analizar las perspectivas de cara a cada ciclo electoral en el país”.

No obstante, la consultora aclara que el estudio de las preferencias partidarias a través de un escenario simulado de intención de voto “no debiera equipararse a una estimación integral de la intención de voto”, dado que las preguntas “no abordan el otro ingrediente central de la oferta electoral, que son las candidaturas presidenciales”. 

“En suma, el objetivo principal de un informe basado en una pregunta de intención de voto partidaria no es establecer qué pasaría si hubiese elecciones el próximo domingo (para lo cual se precisaría también disponer de un listado de candidatos para cada partido) sino principalmente evaluar el posicionamiento de los partidos y bloques políticos del país“, señala el informe.

En ese marco, Opción destaca que “al igual que en la etapa previa a las internas de 2019”, el Frente Amplio y el Partido Nacional “comparten el liderazgo de posicionamiento, muy distanciados del resto de los partidos”. También advierte que al observar el mapa por bloques, “la distribución de preferencias es muy similar a la del pasado ciclo electoral”.

“Se observa una fuerte estabilidad respecto al último ciclo electoral. En primer lugar, la suma de preferencias hacia partidos del bloque multicolor es varios puntos superior a las preferencias hacia el FA. En la pregunta inicial, esta diferencia es de 14 puntos. Cuando se incorpora la repregunta a indefinidos, la distancia pasa a ser de 11 puntos”.

De todos modos, Opción argumenta que esa brecha “no necesariamente posiciona al oficialismo con ventaja electoral pensando en una segunda vuelta”, y recuerda lo ocurrido en el balotaje de 2019, cuando la fórmula frenteamplista redujo la diferencia de 15 a 1,5 puntos porcentuales.

“Una pregunta clave es, por tanto, qué capacidad tendría el bloque multicolor en un eventual balotaje de 2024 de fidelizar a sus electores de primera vuelta (asumiendo obviamente el mantenimiento de un formato de competencia y acuerdos similar al de 2019). Actualmente, únicamente puede decirse que, de continuar esta división entre dos bloques de naturaleza diferente (uno multipartidario y otro unipartidario), es factible que los partidos de la coalición multicolor necesiten nuevamente votar varios puntos por encima del FA en octubre si aspiran a triunfar como bloque en el balotaje (en todos las segundas vueltas previas, el FA siempre ha logrado captar un porcentaje minoritario pero relevante de votos tradicionales/multicolores)”, señala el informe, que advierte a su vez “muy altos niveles de fidelización de cada bloque en relación al pasado ciclo electoral”.

En ese sentido, el documento plantea que el “actual clima de opinión pública favorable al oficialismo, ilustrado por una amplia brecha positiva de aprobación de la gestión de gobierno y una notoria consolidación de imagen del presidente Lacalle Pou, no ha generado cambios relevantes en el escenario de preferencias por bloques”.

“Esto significa que el porcentaje minoritario pero relevante de frenteamplistas que apoya al gobierno no ha dejado de ser frenteamplista. Naturalmente, para los intereses del oficialismo sigue siendo central preservar el mayor tiempo posible el actual escenario de apoyo predominante al gobierno y al presidente. La evaluación retrospectiva de gestión es un componente explicativo clave del comportamiento electoral: cuanto más tiempo sostengan los ciudadanos una mirada positiva del gobierno de turno, más crecerán sus chances de darle un voto de continuidad (y viceversa). En qué momento podría una eventual continuación del escenario evaluativo favorable al gobierno comenzar a tener impactos en las preferencias partidarias y qué pasaría con estas preferencias si, a la inversa, el gobierno pierde apoyo son preguntas que podrán ir contestándose en futuros análisis y con nueva evidencia”, afirma Opción en su estudio.

Interna de la coalición

El principal cambio respecto a 2019 está, según Opción, en la interna de la coalición multicolor, donde el Partido Nacional se despega de sus “socios menores”. 

“Se observa que la preferencia hacia el PN es siete puntos superior a su votación en octubre de 2019 (35% contra 28%). Lo inverso ocurre con el Partido Colorado y Cabildo Abierto, que hoy registran preferencias que llegan aproximadamente a la mitad de su votación pasada. Cabe reiterar que la correlación de fuerzas al interior de la coalición multicolor se puede ver fuertemente afectada por la oferta de candidaturas de sus integrantes. Vale recordar la evidencia de 2019: antes de las internas, el PN generalmente captaba entre el 60%-65% de las preferencias partidarias de electores multicolores. Luego de las internas, tras la confirmación de las candidaturas de Manini y Talvi, el peso del PN dentro del bloque cayó significativamente, para culminar representando aproximadamente la mitad de los votos del electorado multicolor en la elección de octubre”, afirma el documento. 

En el caso de Cabildo Abierto, Opción destaca que “no debería sorprender que recoja guarismos de preferencia partidaria bastante menores a los de su votación en 2019” ya que “la sintonía con su principal líder (Guido Manini Ríos) fue un factor explicativo central de su performance electoral”. “El posicionamiento de Cabildo Abierto como marca partidaria sigue siendo incipiente y una grilla que midiera no solo preferencias partidarias sino también candidatos factibles (con Manini como candidato de CA) seguramente arrojaría resultados diferentes y se acercaría más al resultado de la elección pasada. Algunas mediciones preliminares realizadas previamente apoyan esta hipótesis”, plantea la consultora.

Sobre el Partido Colorado, en tanto, Opción advierte que “también es razonable que hoy día se encuentre en un piso histórico de preferencias y lejos del 12% que obtuviera en las últimas dos elecciones”, ya que “la imagen partidaria y la identificación con ese partido están afectadas por un nuevo proceso de búsqueda y reconstrucción de liderazgos, tras la renuncia de Ernesto Talvi a ejercer la actividad política a mediados de 2020″.

“En este contexto, una pregunta clave de cara al futuro electoral del PC es qué ocurrirá con Pedro Bordaberry, quien hoy no realiza actividad político partidaria pero que es la figura colorada de mayor posicionamiento. Si Bordaberry decide postularse como candidato, el PC contará con una figura de amplio conocimiento y con capacidad competitiva en un segmento interesante del bloque multicolor. Si no lo hace, el PC se verá ante el mismo desafío que en 2019: consolidar un nuevo liderazgo que busque potenciar (o al menos preservar) un posicionamiento partidario que ha quedado muy rezagado desde la elección de 2004 en adelante”, agrega Opción.

El “desafío” del Partido Nacional, a juicio de la consultora es “diferente”, debido a que “su rol protagónico en el gobierno y el fuerte mantenimiento de su sello partidario son activos ventajosos en relación a sus socios de la coalición”. “Estos activos, como se desprende de las preferencias partidarias relevadas, lo vuelven a perfilar con claridad como el partido del bloque multicolor con mejores posibilidades competitivas de cara a 2024. Sin embargo, en la próxima elección el PN tendrá una desventaja relativa frente a sus socios de bloque: no podrá incluir como candidato presencial al actual presidente Luis Lacalle Pou, cuyos niveles de popularidad y conocimiento predominan con claridad sobre el resto de las figuras partidarias. Por tanto, para intentar aproximarse a su registro actual de preferencias partidarias, el principal desafío del PN será la consolidación de una candidatura potente en ausencia de su principal referente, proceso que necesariamente implicará renovación frente a su oferta pasada de candidaturas presidenciales”, señala el informe. 




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