20 junio, 2024
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Rusia advierte riesgo de guerra nuclear

INTERNACIONALES – La reciente declaración del presidente ruso, Vladimir Putin, ha generado una nueva ola de preocupación en la comunidad internacional. Putin ha advertido que los ataques ucranianos con armamento occidental contra territorio ruso podrían desencadenar una “guerra” y llevar a problemas muy graves. Esta retórica, que ha sido sostenida por Moscú en las últimas semanas, se intensificó después de que aliados de la OTAN permitieran a Ucrania utilizar armas de largo alcance para atacar objetivos dentro de Rusia.

Durante una rara sesión de preguntas y respuestas con la prensa internacional, Putin reiteró la disposición de Moscú para emplear armas nucleares si percibe una amenaza directa a su soberanía. Esta declaración se enmarca en un contexto de creciente tensión, donde las acciones de Occidente, según Putin, están socavando la seguridad internacional y podrían conducir a consecuencias catastróficas.

Putin fue enfático: “Eso marcaría su participación directa en la guerra contra la Federación Rusa, y nos reservamos el derecho a actuar de la misma manera”. Este mensaje apunta directamente a Estados Unidos y Alemania, que recientemente autorizaron a Ucrania a atacar ciertos objetivos en territorio ruso utilizando las armas de largo alcance que les han proporcionado.

El mandatario ruso también sugirió que el uso de estas armas por parte de Ucrania implica la participación activa de personal militar de los países occidentales para controlar misiles y seleccionar objetivos. Moscú, dijo, podría tomar medidas “asimétricas” en otras partes del mundo como respuesta. Estas declaraciones vienen en un momento en que el ejército de Estados Unidos ha negado cualquier implicación directa en el control de los misiles proporcionados a Ucrania.

La escalada en la retórica y las amenazas de Putin reflejan la creciente preocupación de Rusia sobre el apoyo militar que Ucrania está recibiendo de Occidente. Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, los países de la OTAN han incrementado significativamente su apoyo a Kiev, proporcionando armas, entrenamiento y asistencia logística. Este apoyo ha sido crucial para la resistencia ucraniana, pero también ha aumentado el riesgo de un conflicto más amplio.

Las implicaciones de las amenazas de Putin son profundas. La posibilidad de que Rusia suministre armas de largo alcance a otros países para atacar objetivos en Occidente podría desestabilizar aún más la seguridad global. Las armas de largo alcance, como misiles balísticos y de crucero, tienen la capacidad de llegar a objetivos a miles de kilómetros de distancia, lo que podría poner en riesgo infraestructuras críticas y civiles en Europa y más allá.

Además, la mención de la disposición de Rusia para usar armas nucleares en defensa de su soberanía marca un punto crítico en la doctrina militar rusa. Si bien la doctrina nuclear de Rusia ha sido clara en cuanto a que las armas nucleares solo se utilizarán en caso de una amenaza existencial para el país, la interpretación de lo que constituye una amenaza existencial puede ser subjetiva y cambiante.

El contexto histórico también es relevante. La retórica de Putin evoca recuerdos de la Guerra Fría, cuando la posibilidad de un conflicto nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética era una preocupación constante. Sin embargo, a diferencia de la Guerra Fría, el conflicto actual tiene lugar en una Europa interconectada y globalizada, donde las repercusiones de un enfrentamiento militar serían devastadoras a nivel mundial.

La respuesta de la comunidad internacional ha sido de condena y preocupación. Líderes de la OTAN y de la Unión Europea han reiterado su apoyo a Ucrania, subrayando que su asistencia está destinada a defender la soberanía y la integridad territorial de Ucrania frente a la agresión rusa. Al mismo tiempo, han llamado a la calma y a la búsqueda de una solución diplomática al conflicto.

Las recientes declaraciones de Vladimir Putin subrayan la gravedad de la situación en Europa del Este y el potencial de una escalada militar con consecuencias globales. La comunidad internacional se enfrenta a un delicado equilibrio entre apoyar a Ucrania en su lucha por la independencia y evitar una confrontación directa con Rusia que podría tener consecuencias desastrosas para la seguridad mundial.