Política

Reciente comportamiento del clima permitió una mayor producción de pasto y mejor estado del ganado

En su último informe sobre la situación agropecuaria nacional, técnicos del Instituto Plan Agropecuario (IPA) detectaron mejores condiciones climáticas, mayor producción de pasto y una mejoría del estado del ganado, extendiéndose los entores.

Mejor clima

Durante el período comprendido entre el 15 de febrero y el 15 de abril de 2021 se registraron varios episodios de lluvias con altos volúmenes de agua.

Los días fueron normales respecto a las temperaturas y soleados, lo que contribuyó a la mejora productiva de las pasturas.

Las agudas naturales y artificiales (tajamares) hoy tienen suficiente agua para abrevadero, luego de registrarse problemas de disponibilidad de este recurso en varios establecimientos durante el verano.

Más pasto

Consecuencia de las lluvias y el nitrógeno disponible en el suelo, que se acumuló como resultado de la sequía de primavera y verano, las pasturas naturales mejoraron su productividad y las tasas de crecimiento fueron altas.

Los mejoramientos de campo, debido a las condiciones climáticas, se comportaron de manera similar a las pasturas naturales, ofreciendo altos volúmenes de forraje de buena calidad y antes de lo habitual para esta época.

El aporte de las praderas ya instaladas ha sido alto luego de las lluvias, al igual que el de los verdeos que se han desarrollado rápidamente luego de sus implantaciones. Algunos cultivos de avena ya se han pastoreado y se espera que los de raigrás comiencen a ofrecer el primer pastoreo antes que en años anteriores.

Mejora el estado del ganado y se alargan los entores

El estado del rodeo de cría, en general ha mejorado, si bien la mejoría ha sido lenta, la calidad y disponibilidad de las pasturas contribuyó a que esto sucediera. Se debe tener en cuenta que en muchos establecimientos, el estado de los rodeos no era el deseado desde hace prácticamente un año.

A excepción del resto del país, en la regional Litoral Norte las condiciones climáticas no fueron tan desfavorables, por lo que el estado del ganado era mejor que en el resto del país durante el periodo con déficit hídrico, lo que hoy se evidencia en el estado de los vientres.

Durante el entore, debido a la condición nutricional de los vientres, hubo poca presencia de celos, lo que cambió cuando estaba finalizando el servicio tradicional. Las vacas comenzaron a mostrar celo cuando mejoró la disponibilidad de forraje, promoviendo que varios productores mantuvieran los toros, alargando el servicio más de lo recomendado.

Los diagnósticos de gestación muestran resultados que son contrastantes en una misma zona, los que están determinados por los diferentes manejos, fundamentalmente basados en decisiones tempranas tendientes a bajar la carga, ingresar alimentación al establecimiento o bajar requerimientos de los vientres.

Otra sorpresa fueron los porcentajes de preñez de las vaquillonas, que en general son muy altos en esta categoría, y que no serían iguales a años anteriores, fundamentalmente en la zona este.

Las recrías se han recuperado, pero no han tenido las ganancias esperadas, por lo tanto no tienen los pesos ideales para esta época; exceptuando la región litoral norte, donde han tenido un buen desarrollo en general.

En este enlace se accede al informe completo del Plan Agropecuario con el análisis de la realidad en cada zona del país.




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