Internacionales

quieren usar algoritmos para detectar a yihadistas

El Gobierno de Francia presentará este miércoles un proyecto de ley antiterrorista que incluye la ampliación del uso de algoritmos por parte de la policía para detectar a potenciales yihadistas. Esta arma tecnológica se hace cada vez más necesaria en la lucha contra el islamismo violento, como demuestra el último atentado, el pasado viernes, contra una funcionaria de la comisaría de Rambouillet, al sur de París.

El tunecino Jamel Gorchene, de 36 años, que degolló a su víctima con un cuchillo de cocina en el vestíbulo de la sede policial, no tenía antecedentes ni estaba fichado por su radicalismo.

Luego se supo, sin embargo, que visitaba webs extremistas y que, justo antes de su acción, había visto videos de cánticos religiosos que glorificaban la yihad y el martirio.

Stephanie Monferme, degollada en Rambouillet. Foto: AFP

Stephanie Monferme, degollada en Rambouillet. Foto: AFP

Algoritmos

El tratamiento sistemático de los datos de conexión a ciertas webs, mediante algoritmos, debe permitir a los servicios de seguridad localizar a personas potencialmente peligrosas y hacerles un seguimiento.

El ministro del Interior, Gérald Darmanin, quitó importancia a los recelos éticos o jurídicos que estas prácticas puedan despertar. Darmanin recordó que “todas las grandes empresas utilizan algoritmos” con fines comerciales y sería ilógico que el Estado no lo hiciera para combatir la amenaza terrorista y proteger a sus ciudadanos.

La actual legislación ya autoriza de modo temporal los algoritmos, pero la nueva ley hará permanente esta técnica y la reforzará. Además, se extenderá a dos años –ahora solo es uno– el periodo de seguimiento y control de los condenados por terrorismo una vez han salido de prisión tras cumplir su pena.

El asesinato de la funcionaria policial ha causado mucho impacto porque demuestra que la ola yihadista que golpea Francia desde el 2015 no ha terminado.

Catorce atentados​

Desde el 2017, año de la llegada al poder de Emmanuel Macron, se han producido 14 atentados que han provocado 25 muertos. Según Darmanin, durante el mismo periodo han sido desarticulados 36 proyectos de atentado.

La casa en Rambouillet donde vivía el atacante de Jamel Gorchene. Foto: AFP

La casa en Rambouillet donde vivía el atacante de Jamel Gorchene. Foto: AFP

Con todo, el clima de inseguridad preocupa mucho y supone un flanco débil de Macron de cara a su reelección en el 2022. La oposición conservadora lo explota y lo explotará al máximo.

El fiscal antiterrorista, Jean- François Ricard, dio el domingo algunos detalles adicionales sobre la per­sonalidad del terrorista de Rambouillet, que murió abatido por la policía tras actuar.

Según algunos allegados, Gorchene parecía deprimido en los últimos meses y llegó a ser visitado por dos psiquiatras en un hospital, pero no se consideró que necesitase tratamiento ni ser internado.

El terrorista, que se había convertido en creyente musulmán muy riguroso, llevaba un Corán y una pequeña alfombra para el rezo en la motocicleta con la que se desplazó a la comisaría.

El atacante tunecino Jamel Gorchene. Foto: AFP

El atacante tunecino Jamel Gorchene. Foto: AFP

Cinco personas del entorno de Gorchene, entre ellos su padre, fueron detenidos. Se trata del procedimiento habitual en estos casos, como medida preventiva y para extraer la máxima información, aunque raramente puede probarse una complicidad directa en los ­hechos porque los protagonistas idean su plan solos o teledirigidos a distancia por contactos en la red.

Es muy difícil para la policía descubrir a tiempo a individuos como Gorchene que no han cometido ningún delito ni se han dado a conocer de manera abierta.

De ahí la importancia de los algoritmos, aunque eso exige muchos recursos humanos de análisis posterior y un cierta suerte para dar con pistas útiles. El terrorista de Rambouillet trabajaba como chofer repartidor. Entró irregularmente en Francia en el 2009 y hace cinco meses obtuvo un permiso de residencia y de trabajo de un año.

Por Eusebio Val. París, corresponsal de La Vanguardia

ap


Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba