Política

¿Por qué los expertos recomendaron vacunar a los menores de 12 a 17 años y qué dice la legislación sobre la autorización de los mayores?

Los adolescentes de entre 12 y 17 años podrán agendarse sobre el fin de esta semana para recibir la primera dosis de la vacuna de Pfizer, en un paso que aproximará a Uruguay al 70% de la población vacunada o agendada contra el covid-19 al incorporar a una franja etaria que abarca a casi 290 mil personas. 

El Ministerio de Salud Pública (MSP) preparará un campaña para captar a estos jóvenes y animarlos a que se inoculen. Pero más allá de los motivos porcentuales que contribuyan a acercar al país a la inmunidad de rebaño, ¿qué aspectos consideró la Comisión Nacional Asesora de Vacunación (CNAV) para recomendar la vacunación de los adolescentes?

Si bien la mayoría de las personas de entre 12 a 17 años que se infectan de covid-19 transitan la enfermedad sin síntomas, la directora del Programa de Niñez del MSP, Alicia Fernández, dijo a El Observador que ese grupo “tiene una transmisibilidad muy parecida a la de los adultos”. Esto quiere decir que, una vez que se infectan, contagian el virus con la misma capacidad que las personas de mayor edad, aunque “habitualmente” transiten la enfermedad como asintomáticos.

Por su parte, la integrante de la CNAV, pediatra y epidemióloga Mónica Pujadas explicó que la Comisión resolvió recomendar la vacunación con base en varios criterios. Además de la señalada transmisibilidad, también fue considerado un eventual corrimiento de las edades de los infectados, la salud individual, y el retorno a la presencialidad educativa.

Por un lado, dijo Pujadas, los expertos advierten que al contar con la protección a los mayores, la epidemia puede tener un corrimiento hacia edades menores. “Está demostrado que en la medida en la que se vacune a edades mayores y las infecciones disminuyan, la enfermedad se desplaza a edades menores. Es esperable que los jóvenes tengan más infecciones”, señaló.

Por otro lado, la CNAV tomó en cuenta la protección de la salud individual, porque los menores también pueden presentar infección severa por covid-19 y la vacuna reduce esa posibilidad.

A su vez, los expertos consideraron el aspecto educativo. “Si logramos que los adolescentes estén vacunados y se enfermen menos, eso facilitará el proceso educativo para que puedan concurrir a las clases presenciales”, dijo Pujadas. 

La experta señaló que los menores de 12 a 17 años “responden bien a la inmunización” y “es esperable” que los resultados de efectividad demostrados en los adultos, sobre la reducción de ingresos a CTI y muertes, se trasladen también a esa población una vez que se inmunice.

¿Por qué se vacunarán con Pfizer?

Con esa evidencia, los expertos avanzaron en la recomendación de la vacunación a los adolescentes con las dosis de Pfizer. En este sentido, Fernández explicó que si bien Uruguay cuenta con tres vacunas diferentes –Sinovac, Astrazeneca y Pfizer– esta última es la única autorizada para aplicar en menores de 12 a 17 años.

“Es la única vacuna que hasta el momento demostró seguridad y eficacia en esta población, eso no quiere decir que en algún momento no vengan otras plataformas. Incluso en algún momento habrá que plantear vacunar a grupos menores“, señaló Fernández.

Desde el MSP creen que los adolescentes serán promotores de la vacunación y para ello buscarán “empoderarlos”. 

Uruguay compró 3 millones de dosis de Pfizer en total

La evidencia que recogió la CNAV para analizar el asunto fue que el laboratorio Pfizer ya presentó resultados de fase tres en esa franja etaria y el pasado 10 de mayo la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) dio el visto bueno para utilizarlas en menores de entre 12 y 15 años –para mayores de 16 ya había sido aprobada–.

Dos días después, el 12 de mayo, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) también la aprobó.

A su vez, el consorcio formado entre Astrazeneca y la Universidad de Oxford tiene un estudio en curso en 300 niños de entre 6 y 17 años que aún está en la fase dos de los ensayos clínicas, mientras que Sinovac la está probando en 500 niños de entre 3 y 17 años, pero ese análisis también está en fase dos. Esta etapa busca determinar la efectividad del fármaco una vez que ya fue probada su seguridad en fase uno.

¿Los adolescentes precisan autorización de un mayor para vacunarse?

En principio no, pero hay matices. Según explicaron los expertos consultados por El Observador, la norma general que rige es que los adolescentes “maduros” pueden consentir actos médicos –como inyectarse  una vacuna– por sí solos, al igual que los adultos, señaló el director de la Cátedra de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la Facultad de Medicina, Hugo Rodríguez.

Si bien aclaró que desconoce cómo aplicará la operativa el MSP, el doctor afirmó que “la capacidad para consentir no se adquiere a los 18 años, sino cuando el adolescente es suficientemente maduro para comprender la información”.

Entonces, ¿quién define “la madurez”? El artículo 11 del decreto 274/010 que reglamenta la ley 18.335 dice que quien lo valora es el profesional de la salud. 

“Los adolescentes a quienes, de acuerdo al principio de autonomía progresiva, los profesionales de la salud consideren suficientemente maduros para recibir atención fuera de la presencia de los padres, tutores u otros responsables, tienen derecho a la intimidad y pueden solicitar servicios confidenciales e incluso tratamiento confidencial”, dice la normativa.

Según dijo Rodríguez, hay dos categorías de adolescentes: maduros e inmaduros, pero para decidirlo no hay un criterio. “Es una cuestión caso a caso que valora el médico. Para la vacuna hay que ver cómo lo tiene pensado el MSP, pero la norma general es que con un grado de madurez razonable, se puede vacunar“, aunque los padres o responsables no estén de acuerdo, dijo.

Por su parte, Fernández explicó que si se trata, por ejemplo, de adolescentes que padecen un Trastorno del Espectro Autista (TEA) o síndrome de Down se debe evaluar “caso a caso” en el momento si esas personas tienen autonomía suficiente, pero, en general “hay patologías que precisan que un adulto o tutor avale”.

“Si el adolescente tiene autonomía, puede decidir vacunarse. Habrá que ver cuando lleguen al lugar”, señaló Fernández. Aún así, quien los acompañe y avale la vacunación podrán no ser los padres, sino una persona que sea de confianza del adolescente.




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