Uruguay

Niño que rapiñó un local ya había estado en el INAU: cómo procede la Justicia

El niño de 11 años que se entregó este domingo a la Policía tras rapiñar un comercio en el Cerrito de la Victoria y quedar registrado en las cámaras de seguridad del local ya había estado en un hogar de acogida del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) pero, de acuerdo con la información primaria, había vuelto con su familia en noviembre del año pasado, señaló a El Observador el presidente de la institución, Pablo Abdala.

El INAU está a la espera de la resolución de la Justicia, que se estima que será en el correr de esta jornada, para tomar cartas en el asunto si así lo determina el juez de familia especializado que trabaja en el caso. 

En casos como estos el INAU elabora un plan de trabajo que se establece de acuerdo al perfil de cada niño, que en su mayoría llegan luego de que se determina la incapacidad de sus familias para brindarles el cuidado necesario. Sin embargo, Abdala recordó que los niños no están privados de libertad y muchas veces vuelven con sus responsables, si bien sigue existiendo un acompañamiento por parte de la institución.

Abdala aseguró que, en los casos en que los menores tienen problemas de adicción a las drogas existe un abordaje específico para el tratamientos de estas situaciones que comienza con la desintoxicación en centros con los que el INAU tiene convenio y continúan, luego de la desintoxicación, con un trabajo para que retornen a un centro de acogida con un acompañante terapéutico. 

El Código de la Niñez y Adolescencia establece que por la edad que tiene el pequeño es inimputable. “No puede ser objeto de procedimiento infraccional, ya que este se aplica a adolescentes de entre 13 y 18 años. Por lo tanto, desde la Justicia será tratado como un niño con sus derechos vulnerados“, explicaron a El Observador fuentes de la Suprema Corte de Justicia. 

Entre otras cosas, la Justicia determinará este lunes quién se hará cargo del pequeño. “Tratándose de un niño no se lo puede dejar a su suerte”, explicaron desde el Poder Judicial. En estos casos se analiza la situación teniendo en cuenta que aún está creciendo, que necesita apoyo, respaldo, educación, alimentación y todo aquello que tiene que ver con los deberes inherentes a la patria potestad.

“Si no se están cumpliendo por su familia de origen alguien tiene que asegurarse que se efectúen. En algunos casos los niños son entregados a otros familiares, en otros son institucionalizados en el Inau”, indicaron. “Por qué el niño cae en esa situación, cómo es que resulta parte de una banda delictiva; todo eso hay que averiguarlo. Para eso, el juez de familia especializado ordena peritajes”, sostuvieron en diálogo con El Observador.

En este caso interviene el juez letrado de Familia Especializado, Juvenal Javier. El niño se encuentra en el juzgado a la espera de que el magistrado resuelva cómo proceder en este caso.




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