Uruguay

Mides intervendrá en hogares de ancianos para hacerlos viables

Por Nahuel Marichal

Actores políticos y sociales coinciden en que Uruguay tiene un gran debe con la tercera edad. Y también hay acuerdo en que hacen falta recursos para solventar a los 82 hogares sin fines de lucro que existen en el país. Además, la pandemia ha golpeado especialmente a estos hogares que han visto menguarse las donaciones y ayudas de empresas.

Jerarcas del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) reconocieron a El Observador que las ayudas a estos centros son puntuales, al tiempo adelantaron que la cartera está desarrollando un plan a largo plazo para hacerlos viables. La idea es intervenir en su gestión, con trabajo en conjunto para darles larga vida, pero advierten que antes son necesarios estudios y planificaciones.

Desde hace varios años, las organizaciones golpean a cada puerta posible. “La situación de todos los hogares es muy complicada, pedimos que el Estado se ponga una mano en el corazón”, dijo a El Observador Daniel Cairo, uno de los directivos del hogar Ginés Cairo Medina de Maldonado, donde viven 42 adultos mayores de más de 70 años y trabajan 28 funcionarios. El Ginés Cairo Medina integra la red de hogares que nuclea a 58 de esos centros.

A diferencia de un residencial que es una empresa, es una asociación civil sin fines de lucro, donde las jubilaciones y pensiones de los ancianos son el principal ingreso. Ya en 2015 hicieron un intento de entregar las responsabilidades de la asociación a las autoridades, ante la baja de las colaboraciones. Pero eso no prosperó. Siguieron, y ahora es un día a día, afirmó Cairo.

Por eso, la red le solicitó al Mides un sistema de alimentación reforzado, pañales y elementos de farmacias para seguir ayudando a estos adultos mayores que, llegan por lo general sin un vínculo familiar o sus allegados no se interesan por ellos.

La directora del Mides en Maldonado, Magdalena Zumarán, afirmó que no pierde las esperanzas de concretar una ayuda permanente, luego de incluso haber coordinado una visita del propio ministro Pablo Bartol al hogar, ubicado sobre la ruta 39, entre San Carlos y Maldonado. “Estamos buscando cuál es la forma, somos conscientes de que es una institución seria y gestiona bien. Hay gente con muy buena fe que emprende con este servicio pero requiere un montón de dinero”, agregó.

“Es muy fácil decir: ‘el Mides tiene que ocuparse’”, apuntó. Y lo explicó así: “Hay un tema para poner arriba del tapete porque se repite. Día tras día hay denuncias de gente de tercera edad o de vecinos, que están en situación de calle, con temas de salud mental o física para atender, o con falta de higiene. Es un tema social, la sociedad lo tendría que encarar de alguna manera como sociedad. No el Mides. La sociedad”.

Zumarán dijo que en Maldonado “no hay un hogar público donde derivar a estas personas”. La ayuda del Estado es la manera para que el Ginés Cairo Medina siga existiendo, y eso es lo que se está tratando de instrumentar, “pero tampoco es dar un dinero y listo”, dijo la jerarca que hizo hincapié en el control y en poder brindar algo más.

Cairo, uno de sus directivos, está de acuerdo con que el Mides intervenga en la gestión de los hogares y la asistencia deje de ser “a cuentagotas” como hasta ahora.

Actualmente el Mides colabora con alimentos mediante el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) que brinda apoyo a comedores de Maldonado, Pan de Azúcar y San Carlos, que luego la comuna se encarga de distribuir mediante viandas. Si bien Cairo reconoció esa ayuda, indicó que “la periodicidad y las cantidades son pocas”. A modo de ejemplo contó que les entregan leche en polvo cada 3 o 4 meses pero “no alcanza para cubrir medio mes de consumo”.

Respuesta insuficiente

Por la pandemia, las visitas a la mayoría de los hogares del país están restringidas. Madre Ana no ha tenido casos de covid-19

Estos hogares como el Gines Cairo Medina reciben ayuda de particulares o tiene atrás a congregaciones religiosos, como el caso del Madre Ana, ubicado en el barrio Reducto, que depende del Instituto de las Hermanas del Perpetuo Socorro. En Montevideo hay 17 hogares y ocho de ellos forman parte de la red, mientras que en el interior hay hogares de la red que lograron una financiación total por la intendencia, como en el caso de Salto. O en Colonia, se logró mucha ayuda, indica Cairo. En el caso de Madre Ana, la Intendencia de Montevideo (IMM) los exoneró de la contribución inmobiliaria pero no así de otros impuestos.

Allí viven 90 personas y tiene capacidad para recibir a 18 más. Las edades van de 65 a 100 años. También se trata de personas sin un vínculo familiar, o quizá lo tienen pero no pueden hacerse cargo; también otra posibilidad de ingreso es mediante un convenio que firmaron con el Banco de Previsión Social (BPS). En total, 59 funcionarios trabajan allí.

Los ingresos dependen de los donativos y de los cupos cama que brinda el BPS, unos $35.800 para personas que perciban menos de $17 mil de jubilación. En el último año los ingresos han sido mínimos, resumió el coordinador del lugar, Alejandro Briano. “Nuestros recursos no son lo que pueden estar pensando cuando uno habla de una residencia. Somos instituciones sin fines de lucro pero no podemos ser instituciones de beneficencias totales. No tenemos detrás un capital o un fondo, sino que es con la solidaridad de todos”, añadió.

Al igual que en Maldonado, el Mides colabora, “según las posibilidades del INDA”, con alimentos secos que el propio hogar retira de sus instalaciones. “Es imposible que una donación de ese tipo te alcance para todo el mes, es un apoyo importante pero no cubre la alimentación que en instituciones como en las nuestras se tiene que brindar”, subrayó.

Por otra parte, la inflación en los precios de los productos es otra problemática acentuada. Algunos costos se triplicaron, cuando los ingresos están lejos de eso, aseguró Briano, quien ejemplificó que en alimentos frescos como en frutas y verduras se destina entre $20 mil y $30 mil, dependiendo de la época del año.

Silvina González tiene 61 años y es una de las dos fundadoras de la red de hogares, junto con Rosa Gobatto (70), y expuso otro de los inconvenientes que enfrentan: las comisiones directivas están integradas, en promedio, por octogenarios. Las gestiones se dificultan. 
Gobatto explicó que por la red de hogares, han ido a la Comisión de Salud del Parlamento, se reunieron por Zoom con legisladores, pidieron varias reuniones con el presidente Luis Lacalle Pou, que no les ha respondido, por lo que las respuestas resultan insuficientes.

 

Lograron un incremento en el presupuesto

El Parlamento aprobó en el Presupuesto Nacional (2020-2024) un incremento de $200 mil anuales, que se suman a los $110 mil que ya recibía el Ginés Cairo Medina por subsidios y subvenciones. Si bien la partida inicial remitida por el Poder Ejecutivo era de $88 mil, los legisladores aprobaron el aumento por lo que recibirán $310 mil anuales. Estas partidas fueron tramitadas por diputados del departamento ante el Parlamento. En total las reciben seis hogares en Soriano, Florida, Canelones y Río Negro, además de Maldonado.

En el caso del Ginés Cairo Medina, a nivel departamental, la Intendencia de Maldonado aporta $150 mil mensuales para ese centro, además de colaborar con personal técnico en algunas ocasiones. Más allá del incremento que recibieron les resulta insuficiente y uno de los directivos del hogar, Daniel Cairo dijo que “realmente resulta incomprensible e inaceptable para un país que pretende ser solidario, que no haya ningún tipo de colaboración”.

​​​Hoy el centro no recibe más pacientes de los 42 que tiene porque los recursos no alcanzan. 




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