20 junio, 2024
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Marcelo Bielsa bajo fuego

URUGUAY – La fuerte crítica hacia Marcelo Bielsa en la Selección Uruguaya. En las últimas horas, Marcelo Bielsa, el entrenador de la Selección Uruguaya, ha sido objeto de una dura crítica por parte del exfutbolista y ahora panelista de Fox Sports México, Daniel Alberto Brailovsky. La llegada de Bielsa al equipo nacional uruguayo había generado una mezcla de expectativas y opiniones divididas, pero los recientes comentarios de Brailovsky han encendido aún más el debate.

Brailovsky, conocido por su estilo frontal y sin filtros, no dudó en expresar su desacuerdo con la gestión de Bielsa. “Fracasó con la mejor generación de la selección argentina en el Mundial 2002. Habló para quedar bien con ustedes. Se comen el verso porque son mexicanos y se sienten orgullosos que hable de esta manera”, disparó Brailovsky, en referencia a los elogios de Bielsa hacia el fútbol mexicano.

Bielsa, reconocido por su meticulosidad y su enfoque innovador en el fútbol, ha tenido una carrera llena de altibajos. Sus éxitos incluyen la clasificación de Chile para el Mundial de 2010 y su paso por el Athletic de Bilbao, donde llevó al equipo a la final de la UEFA Europa League en 2012. Sin embargo, su mandato con la selección argentina, especialmente el fracaso en el Mundial de 2002, sigue siendo un punto de controversia.

Brailovsky continuó su crítica afirmando: “He visto la liguilla y vi un fútbol distinto. Hay un nivel muy alto, se juega atacando, circulando la pelota a velocidad, con muchísimo ritmo y esfuerzo físico. Si vio la Liguilla, no puede decir lo que acaba de decir porque fue de un bajo nivel, no de uno alto. Eso quiere decir que no la vio y que quiere quedar bien. Dice cosas que no son ciertas”.

La defensa y crítica de Bielsa no es nueva. Sus métodos, que incluyen sesiones de entrenamiento exhaustivas y un análisis detallado del juego, han sido tanto elogiados como cuestionados. A lo largo de su carrera, Bielsa ha sido comparado con otros grandes técnicos argentinos como César Luis Menotti y Carlos Bilardo, quienes, según Brailovsky, son “sumamente más importantes” para el fútbol argentino.

Brailovsky añadió: “Hay técnicos sumamente más importantes que él para el fútbol argentino, como César Luis Menotti y Carlos Bilardo. Lo que pasa es que el tipo [Bielsa] habla bien, tiene buen verso. Es muy diferente ser buen formador de futbolistas, enseñarles esas cosas que le pueden faltar y trabajar bien en la cancha junto con ellos para que crezcan, a ser un buen técnico de selección y que digan que es un ganador, cuando ascendió a un equipo en Inglaterra. Con los equipos que dirigió, estaba para ganar mucho más”.

Bielsa es conocido por su capacidad para formar jugadores jóvenes y mejorar sus habilidades técnicas y tácticas. Sin embargo, su estilo y filosofía de juego no siempre se traducen en éxito inmediato en el campo de juego, lo que genera opiniones polarizadas entre los aficionados y expertos del fútbol.

La llegada de Bielsa a Uruguay fue recibida con entusiasmo, con la esperanza de que pudiera replicar el éxito que tuvo en otros lugares. No obstante, su estilo meticuloso y a veces controvertido siempre ha generado debate. En Uruguay, un país con una rica historia futbolística y una fuerte identidad nacional en el deporte, las expectativas son altas y las críticas severas cuando los resultados no acompañan.

Además, la comparación con entrenadores como Menotti y Bilardo resalta una dicotomía en el fútbol argentino entre estilos de juego y filosofía de entrenamiento. Menotti, campeón del mundo en 1978, es conocido por su enfoque ofensivo y su énfasis en el talento individual. Bilardo, por otro lado, campeón en 1986, es famoso por su pragmatismo y tácticas disciplinadas. Bielsa, con su enfoque en el control del juego y la intensidad física, se sitúa en un punto intermedio, lo que a veces lo deja vulnerable a críticas desde ambos extremos.

Para Uruguay, la presencia de Bielsa representa tanto una oportunidad como un desafío. Su capacidad para innovar y transformar equipos es innegable, pero el tiempo y la paciencia serán cruciales. Los aficionados uruguayos deberán equilibrar sus expectativas con la realidad de un proceso que podría tomar tiempo en dar frutos tangibles.