Política

Los únicos que “pueden juzgar nuestra idoneidad” son aquellos con quienes trabajamos

La contadora Giuliana Pérez, que integró el equipo que defendió a Uruguay en el pleito contra Aratirí y en el juicio por el Plan Cóndor en Roma, cuestionó la investigación administrativa que el actual gobierno realiza contra el exsecretario de Presidencia, Miguel Ángel Toma, precisamente por su designación como integrante de esos equipos. 

Las únicas personas que pueden juzgar nuestra idoneidad técnica son las personas con las que trabajamos. Como son el Dr. (Toma) y el estudio de EEUU. No una persona que ni siquiera nos conoce y nos hace 5 preguntas en una investigación”, escribió Pérez en la red social Twitter citando una publicación de radio Sarandí referida al tema y en referencia al subdirector de la Oficina Nacional de Servicio Civil e instructor de la investigación, Ariel Sánchez.

La contadora Pérez fue contratada en abril de 2019 como adscripta a la Secretaría de la Presidencia y cumplía funciones en la Secretaría Antilavado (Senaclaft) como fiscalizadora. Además, fue seleccionada por Toma para integrar las misiones oficiales que viajaron para diversas instancias en el juicio contra Aratirí en el que el Estado uruguayo resultó ganador y en el juicio por el Plan Cóndor celebrado en Roma. 

La investigación administrativa realizada por el gobierno concluyó que Toma cometió “graves irregularidades” basado en la forma en que eligió a sus asesoras, principalmente a Pérez. 

Según surge del expediente de la investigación al que accedió El Observador y que tiene más de mil fojas, la principal objeción que señaló el instructor Sánchez es que Toma incurrió en una contradicción al informar a la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) sobre la tarea para la que fue designada la contadora en la misión a Roma por el juicio del Plan Cóndor, en diciembre de 2019, mientras que ante él ambos admitieron que ella realizó tareas de asistencia a Toma.

Citada a declarar por Sánchez, Pérez declaró que asistía a Toma en todo lo que le solicitara: “su agenda diaria, su mail, su teléfono, todas las comunicaciones con Uruguay, en las audiencias y en las reuniones con los fiscales tomaba nota de todo lo que se hablaba”.

Sánchez quiso saber si “en la primera entrevista por la cual se le propuso trabajar en Presidencia, ya se le informó que podía viajar al exterior”, a lo que Pérez respondió que sí. Luego le preguntó si recibió “algún tipo de capacitación específica”.

“En realidad el Dr. era el que me capacitaba y me informaba, me delegaba las tareas”, dijo. Agregó: “mi trabajo no se basaba en una formación específica, lo manejaba el Dr. Toma y el equipo de Roma y Washington en cada caso”

También dijo que estaba físicamente en Senaclaft, pero hacia las dos tareas paralelamente, porque “la correspondencia del Dr. y la asistencia a las misiones” le “llevaba tiempo”.

Tal como informó El Observador, Toma defendió este lunes la idoneidad de su equipo en una carta y, asimismo, difundió un documento en el que el abogado Paul Richler, integrante del estudio estadounidense contratado por Uruguay para la mayoría de los juicios internacionales en su contra, destacaba la “idoneidad técnica suficiente” de los integrantes del equipo de Toma. 

“Todos quienes componían esos equipos debieron ser felicitados por el gobierno en representación de la comunidad y no destruidos en su buen nombre, expuestos a sospecha canallesca”, dice la carta de Toma. 
 




Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba