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Los príncipes William y Harry dejan su pelea para homenajear a Lady Di, que cumpliría 60 años

El príncipe William, heredero al trono británico, y su hermano, el príncipe Harry, hicieron una tregua en su feroz y pública pelea para conmemorar este jueves un postergado homenaje a su mamá, la princesa Diana, en Sunken Garden, su jardín favorito en el palacio de Kensignton, el día de su cumpleaños número 60.

Una imagen de unidad, que la Casa de Windsor necesita cuando esta fractura familiar daña su imagen y su reputación frente a sus súbditos y el mundo.

La estatua de Diana, princesa de Gales, que se descubrió en el Palacio de Kensington, está rodeada por un jardín plantado alrededor de una fuente de agua, con algunas de sus flores favoritas, incluidas las nomeolvides y las rosas.

La imagen es de ella abrazando a dos chicos, en un típico gesto de humanidad y vestida como en los últimos días de su vida.

No hubo discursos sino un corto aplauso tras develar la estatua de bronce. La prensa no pudo acceder y recibió el material fotográfico después de realizada la ceremonia.

Mostraron a los dos hermanos hablando entre ellos y conversando con la familia Spencer. Extrañamente su tío Spencer saludó extendiendo la mano a Harry.

La imagen de la estatua en bronce fue revelada cuando William y Harry juntos y sonrientes sacaron un mantón verde inglés. Así apareció una estatua inesperada: Diana, con una chica y un chico, rodeándolos con sus brazos. El legado humanitario de Diana cuando sus hijos están seriamente divididos.

El escultor y el diseñador del jardín conversaron con Harry y William y les dieron detalles del trabajo. La prensa tabloide británica comenzó diciendo que los hermanos, sonrientes ante el fotógrafo y juntos, “pusieron de lado sus diferencias en una emocionante ceremonia”.

Los hermanos William y Harry se unieron para el homenaje de este jueves. Foto: AP

Los hermanos William y Harry se unieron para el homenaje de este jueves. Foto: AP

En una declaración conjunta, William y Harry dijeron: “Hoy, en lo que sería el cumpleaños 60 de nuestra madre, recordamos su amor, su fuerza y su carácter, cualidades que hicieron ella una fuerza de la bondad alrededor del mundo, cambiando vidas para mejor”.

Tensiones en la familia real

Pero este acto minimalista reflejó las disfunciones que tiene la Casa de Windsor desde la muerte de la princesa y frustrada soberana en un accidente de automóvil en París 25 años atrás.

No fue la reina Isabel, ni se hizo presente su ex marido y padre de sus hijos, el príncipe Carlos.

No estuvo Kate, la duquesa de Cambridge, ni los tres nietos de Diana, George, Charlotte y Louis. Ni viajó Meghan, la duquesa de Sussex, ni sus dos hijos, Archie y Lilibeth Diana. Tampoco van sus amigos, cuya presencia fue anulada y transferida a otra ceremonia en septiembre.

Pip Morrison, el dieseñador del jardín para homenajear a Diana. Foto: AFP

Pip Morrison, el dieseñador del jardín para homenajear a Diana. Foto: AFP

El príncipe Carlos no asistió a la ceremonia porque dijo que tenía “recuerdos dolorosos”. La reina Isabel no dio razones para no asistir. Está en Escocia en una gira para impedir que se vaya del Reino Unido, antes de sus vacaciones en el palacio de Balmoral.

Al final, la rebelde de la Casa de Windsor, la ignorada o silenciada tiene su monumento.

Será recordada por haber modernizado y humanizado la monarquía británica, a pesar de sus Royals.

La nueva generación

Desde su muerte, nunca pudieron ser los mismos hasta ahora. Su fantasma los fuerza a la reinvención y adaptación, a pesar de ellos. Es la nueva generación Windsor-Spencer la que finalmente la homenajeó, sin un solo Windsor original presente.

La inauguración de su estatua en el 60 aniversario de Diana fue organizada -y muchas veces postergada- por sus dos hijos, cuya relación se ha roto al menos 18 meses atrás.

El príncipe Harry abandonó a la familia real para instalarse en Montecito, en Estados Unidos, junto a Meghan Markle, su esposa mestiza y la razón de la disputa.

En una entrevista televisiva que dio la vuelta al mundo, acusaron a la familia real de racismo.

Meghan apuntó a un miembro de la familia real, que estaba preocupado por el color de piel de su hijo.

William acusó a esta “bloody women” de abusar de su personal. El palacio debió reaccionar con diplomacia ante las sensibles acusaciones de racismo.

A pesar de los esfuerzos no hay reconciliación a la vista, al menos entre el príncipe William y Meghan, que no está dispuesta ceder en esta ronda de acusaciones ni regresar al reino.

Su casa Frogmore Cottage en Windsor está siendo utilizada por la princesa Eugenie y su marido, donde está alojado Harry.

Harry puede pedir perdón y se ha reencontrado con sus viejos amigos en Gran Bretaña, que había abandonado tras su partida a Estados Unidos. No invitó a William a la comida.

Pero la reina invitó a su nieto a almorzar a solas, en un intento de reparar los diferendos, que incluyen si fue avisada o no que su nueva nieta se llamaría Lilibeth Diana.

Lilibeth es como llaman a la soberna en la intimidad y según los Sussex, fue la primera en saberlo. Los cortesanos estaban furiosos. Se hablaba de un encuentro entre los hermanos tras la ceremonia de inauguración del monumento.

Después de la gélida relación de Harry y William en el funeral de su abuelo, el príncipe Felipe, los ojos del público estarán en esta ceremonia breve pero simbólica, que refleja una vez más las disfuncionalidades y divisiones que Diana, la princesa de Gales, aun genera 24 años después de su muerte.

La estatua de Lady Di en el Palacio de Kensington podrá ser visitada desde este viernes. Foto: AFP

La estatua de Lady Di en el Palacio de Kensington podrá ser visitada desde este viernes. Foto: AFP

Expectativas y nervios

El Palacio de Kensington, que estuvo en un estado de gran nerviosismo por la inauguración y ante la perspectiva de que los duques de Cambridge y Sussex fueran sometidos a un nuevo escrutinio periodistico, describió la ceremonia como un “pequeño evento y un momento muy personal para la familia”.

Oficialmente se ha reducido debido a Covid-19, con invitados y medios limitados al mínimo. La realidad es que quieren controlar la cobertura de la prensa mundial, que se ha instalado frente al palacio, y las reacciones.

Además de la familia cercana de William, Harry y Diana, su hermano, Earl Spencer, y sus hermanas Lady Sarah McCorquodale y Lady Jane Fellowes, asistieron el comité de la estatua y otros involucrados en el proceso de erigirla.Wiliam y Harry hablaron con sus tíos.

Harry explicaba a sus tías algo que las hacía asombrarse y reírse. Los dos hermanos entraron juntos a la ceremonia, vestidos de azul, tensos pero sonrientes.

La actitud del príncipe Carlos

Los amigos de Diana y los especialistas en realeza creen que el príncipe Carlos debería haber intervenido para que esta pelea destructiva no siga dañando a sus hijos y a la imagen de la monarquía.

Sus dos hijos han tenido una relación fracturada con su padre a causa de Camilla, su nueva esposa. Harry dijo públicamente que sus prioridades no han sido ser un padre sino consolidar a Camilla como reina consorte.

Pero será un status que debe negociar con sus dos hijos, que nunca dirán sí al lugar que debía ocupar su mamá, la princesa Diana.

Ante este escenario será la familia Spencer y especialmente Sara, la hermana favorita de Diana, quien podrá conseguir la reconciliación de sus dos sobrinos.

La estatua

No se dieron a conocer detalles de la estatua de Ian Rank-Broadley, quien tiene un largo historial de creación de imágenes de la familia real. Su imagen de la Reina aparece en todas las monedas del Reino Unido y la Commonwealth desde 1998.

Rank-Broadley fue elegido por los príncipes en 2017 por consejo del comité de seis estatuas, cuyos miembros incluyen a Lady Sarah McCorquodale y Julia Samuel, madrina del príncipe George, quien era una amiga cercana de la princesa.

El comité estaba presidido por Jamie Lowther-Pinkerton, ex secretario privado principal de los hermanos. Ellos estuvieron presentes en la ceremonia.

La fuente sin agua

La inauguración de la fuente en homenaje a Diana en el 2004 en Hyde Park fue un intento de reconciliación de los Windsor y los Spencer después del abrasivo discurso del hermano de Diana, el conde Spencer en su funeral en la abadia de Westminster.

Pero la fuente se vació y se convirtió en una metáfora del vínculo. La Reina dijo en su discurso de ese día: “Los recuerdos se suavizan con el paso de los años”. No fue así.

La estatua puede ser vista de forma gratuita por el público a partir de este viernes durante el horario de apertura del Palacio de Kensington.

Flores y silencio

A falta de entendimiento, flores. El palacio distribuyó un detallado esquema de distribución y plantación del Sunken Garden, que incluye más de 200 rosas y 300 tulipanes. Fue diseñado por Pip Morrison.

Fue creado por un equipo dirigido por Graham Dillamore, quien recordó cómo la princesa solía detenerse y hablar con él y los otros jardineros.

Dillamore, subdirector de jardines del Historic Royal Palaces, dijo: “Mientras residía en el Palacio de Kensington, Diana, Princesa de Gales, admiraba regularmente las cambiantes exhibiciones florales en el Sunken Garden y siempre se detenía a hablar conmigo y el otros jardineros que lo cuidaron.

“Más de tres décadas después, es un honor para mí haber sido parte del equipo que preparó el jardín para la instalación de esta estatua”, agregó.

“Hemos incorporado varias de las flores favoritas de la princesa en el diseño. Espero que los visitantes del palacio y los jardines disfruten de su entorno tranquilo y se tomen un momento para reflexionar sobre la vida y el legado de la princesa”, explicó Morrison.

Harry volvió al “trabajo”

Harry se presentó el miércoles a los premios de WellChild, una de las organizaciones que el continúa patrocinando en el Kew Garden de Londres.

Un verdadero secreto que se produjo al final de sus quinto día de cuarentena. Durante dos horas Harry habló con los chicos y sus padres y tomó el té junto a ellos.

“Desde que comerse a ser el patrón de WellChild en el 2007, esta organización y su gente tienen un extraordinario lugar especial en mi corazón.Yo no necesitaba ser padre para sentir el impacto de esta invalorable trabajo. Ahora soy padre de dos, me siento más conectado, inspirado y asombrado de la resiliencia de estas familias, qjue avanzan con desafíos indescriptibles con el apoyo de WellChild”, dijo el hijo menor del príncipe Carlos y Lady Di.

La presencia de Harry se mantuvo en secreto y fue la ONG quien distribuyó la información a la prensa.

París, corresponsal

CB​


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