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los neofascistas van por más y amenazan con terminar con la «dictadura sanitaria» del gobierno

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Se temen nuevos desórdenes en Roma tras los incidentes del fin de semana en Roma que culminaron en el asalto dirigido por neofascistas a la sede de la central obrera CGIL.

El primer ministro Mario Draghi visitó este lunes la sede de la mayor central obrera italiana y se abrazó con su líder Maurizio Landini. Draghi llevó personalmente su solidaridad tras el asalto del sábado por la noche del grupo neofascista Forza Nuova, que devastó en parte el edificio.

Ahora se preparan nuevas medidas de seguridad, porque grupos “negros” anunciaron que proseguirán la revuelta contra la extensión obligatoria del Pasaporte Sanitario a 23 millones de trabajadores a partir del viernes 15.

En el Parlamento fue presentada una moción para disolver el grupo neofascista Forza Nuova, cuyos doce principales líderes han sido arrestados, responsable del asalto a la sede de la central obrera CGIL.

En el centro de las preocupaciones de seguridad están los preparativos de la convocatoria para el lunes 30 en Roma de la Cumbre del G20, con los líderes de los veinte principales países del mundo, en el cual participará el presidente argentino Alberto Fernández.

«Certificado de esclavitud»

En las redes sociales los grupos neofascistas amenazan. “Desde el viernes 15 nadie debe trabajar más hasta que no destruyamos a la dictadura sanitaria y no solamente el certificado de esclavitud”, como llaman al Pasaporte Sanitario, de exhibición obligatoria desde ese día en los lugares de trabajo.

Los neofascistas se apropiaron de las protestas en Roma del movimiento no vac, contrario a las vacunaciones y enemigo mortal del Pasaporte Sanitario, Hasta ahora las protestas eran pacíficas, pero los neofascistas han decido pasar a la acción directa.

La campaña de dosis masivas comprende ya al 80% de la población mayor de 12 años y se introduce el Pasaporte Sanitario que indica las vacunaciones en forma obligatoria a 23 millones de trabajadores. La derrota de los no vac está a la vista.

Manifestantes y policías, durante las protestas del fin de semana en Roma. Foto: EFE

Manifestantes y policías, durante las protestas del fin de semana en Roma. Foto: EFE

Para este miércoles los neofascistas incitan con mensajes en los medios sociales a organizar bloqueos en la calles y llevar “víveres y mantas”, indicando los lugares donde se crearán focos de resistencia.

“Hasta que no sea retirado definitivamente el Pasaporte Sanitario, la revolución popular no detendrá su camino”, agregan las de amenazas vía Internet.

Forza Nuova tiene a sus dirigentes presos, incluido el líder Roberto Fiore. También el pedido de disolución ante el Parlamento, porque en Italia la Constitución prohíbe la apología del fascismo. Responden que no tienen miedo, que “el régimen está en dificultad” y celebran la manifestación del sábado “contra el odiado poder”. Aseguran que han logrado instaurar en Roma “un pleno caos”.

En el ministerio del Interior toman en serio las amenazas después de lo ocurrido y reorganizan los planes de contraste a las protestas callejeras. En los incidentes del sábado resultaron heridos 38 policías.

En los incidentes del sábado resultaron heridos 38 policías. Foto: EFE

En los incidentes del sábado resultaron heridos 38 policías. Foto: EFE

Los neofascistas anuncian nuevas movilizaciones y sabotajes para este martes. Además para el sábado se está organizando una concentración multitudinaria convocada por la CGIL bajo el lema “Fascismo nunca más”, sobre cuya realización tambien hay amenazas.

Los dos días siguientes, domingo 18 y martes 19, tendrán lugar los balotajes de las elecciones municipales. La votación principal será en Roma, donde en la primera vuelta ganó el candidato de centroderecha. Pero los sondeos indican como más probable vencedor como futuro alcalde en el balotaje a Roberto Gualtieri, ex ministro de Economía, de la coalición de centroizquierda.

Si Gualtieri gana, la sinistra habrá vencido en cuatro de las cinco grandes ciudades convocadas a elegir autoridades municipales. La quinta es Turín, donde se celebra también un balotaje de resultado incierto.

De la coalición de centroderecha, el Único claro es Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia, que condena como conservador liberal a los grupos neofascistas violentos, apoya las vacunaciones masivas y el Pasaporte Sanitario.

La reacción de la ultraderecha

Los más derechistas de la derecha son Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, y la Liga de Matteo Salvini, que según los sondeos juntan el 40% del consenso. Ambos condenaron los episodios de violencia pero se diferencian de los repudios antifascistas del resto del cuadro político italiano.

Giorgia Meloni. Foto: ANSA

Giorgia Meloni. Foto: ANSA

Giorgia Meloni dijo que repudiaba la violencia pero que no conocía la matriz política de los acusados de actos violentos. Salvini condenó la violencia pero el domingo afirmó que la concentración antifascista del sábado es ilegal porque al día siguiente tienen lugar elecciones.

Meloni habló en un acto del Vox, el partido ultraderechista español, en una concentración en España.

Los encontronazos políticos se han recalentado a raíz de la cuestión neofascistas, con Salvini y Meloni acusados por los otros políticos de no repudiar claramente, llamándola por su nombre, la violencia de los grupos de nostálgicos de la dictadura veintenal de Benito Mussolini.

En el partido de Giorgia Meloni, la primera concejal elegida en Roma es una nieta de Mussolini. En los dos partidos ultraderechistas albergan grupos de nostálgicos de la era fascista.

Roma, corresponsal

ap​

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