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los cuatro goles que recibió fueron de cabeza

El Independiente de Julio César Falcioni supo ir mejorando de menor a mayor y de atrás hacia adelante. El replanteo táctico con un dibujo 3-4-3 que le sienta cómodo a los intérpretes le otorgó una solidez defensiva para empezar a evolucionar de mitad de cancha hacia arriba. Sin embargo, hay un mal que tiene preocupado a su entrenador. Es el mal de altura que sufre el Rojo: los cuatro goles que le hicieron en este ciclo fueron de cabeza.

Lo negativo es la pérdida de la marca en la pelota parada. Hasta ahí el rival no nos había creado ningún tipo de problemas”, dijo el propio Falcioni al marcar el punto bajo del empate 1-1 con Boca tras remarcar que terminó satisfecho por la actuación de sus dirigidos, teniendo en cuenta las cuatro bajas entre los titulares.

El de Carlos Zambrano, luego de un tiro libre ejecutado por Mauro Zárate desde la derecha, fue apenas el cuarto tanto que le convirtieron a Independiente en los ocho encuentros (siete por la Copa de la Liga Profesional y uno por Copa Argentina) de la era del Emperador. Pero todos tiene el mismo denominador común: vinieron de juego aéreo.

Contra Vélez también le anotaron a Independiente de cabeza. Foto: Fernando de la Orden

Contra Vélez también le anotaron a Independiente de cabeza. Foto: Fernando de la Orden

“Me preocupa. Van siete partidos y nos hicieron cuatro goles. Tenemos un promedio de gol en contra excelente, pero esos cuatro goles han sido de cabeza. Y tres de ellos en jugadas de pelota parada. Por más de que uno trabaje y asesore, busque y les diga a los jugadores la concentración que hay que tener en esos momentos, se trata de un momento del juego. No hay otra cosa. Es un momento del juego en el que se pierde la marca, puede ser por una desconcentración o por una virtud del adversario. Eso hace que no podamos estar plenos”, explicó Falcioni en la conferencia de prensa pos Boca.

El único de estos goles que no fue de un balón detenido fue el descuento de Newell’s en el 2-1. Maxi Rodríguez cabeceó entre Alan Franco y Sergio Barreto después de un centro desde la derecha de Manuel Llano. El primero fue de Guillermo Burdisso en el debut: vino de un tiro libre desde la izquierda, Nicolás Orsini la bajó de cabeza y el central la clavó de palomita.

Luis Abram en la derrota con Vélez había sido el anterior y derivó de un tiro libre pasado al segundo palo. Miguel Brizuela la metió atrás, Lautaro Gianetti cabeceó y en la puerta del área chica Abram puso la frente ante la salida de Sebastián Sosa.

Burdisso vuela de palomita para hacerle el primer gol de cabeza al Rojo en la fecha inicial. Foto: Rafael Mario Quinteros

Burdisso vuela de palomita para hacerle el primer gol de cabeza al Rojo en la fecha inicial. Foto: Rafael Mario Quinteros

Falcioni tiene todas las jugadas anotadas y está atento a esta problemática. Pero entiende que no corresponde a una falencia reiterada de su equipo ya que no sufre durante los partidos por el juego aéreo. De hecho, con la llegada de Juan Manuel Insaurralde ganó algo de altura en la última línea y con algunos ajustes logró mejorar en este aspecto.

Sin embargo, las estadísticas muestran que los gritos en contra vinieron por esa vía y obliga a prestarle atención, sobre todo al momento de las marcas y las cortinas que pueden producirse dentro del área. En ese hará hincapié el técnico porque se viene un viaje a Córdoba para medirse ante Talleres y despues afrontará el clásico de Avellaneda en el Cilindro y no quiere que ningún detalle se le escape.


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