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La “ruta de la muerte” en México, un “triángulo de las Bermudas” en donde ya han desaparecido 80 personas

La “ruta de la muerte” que une los estados norteños de Nuevo León y Tamaulipas, en la frontera con Estados Unidos, donde solo este año han desaparecido 80 personas, se ha convertido en un lugar por el que nadie quiere transitar, a pesar de ser estratégico para el comercio bilateral.

La zona es asolada por bandas criminales como el Cartel del Golfo y el Cartel del Noreste, entre otras, que se disputan a sangre y fuego la hegemonía y que por lo general apuntan sus baterías hacia hombres jóvenes, presuntamente para reclutarlos en sus empresas ilícitas o por sospechar que trabajan para grupos antagónicos.

Entre los desaparecidos figuran siete ciudadanos estadounidenses, lo que obligó a las autoridades del país vecino a ocuparse de este fenómeno, que amenaza con enturbiar las complejas relaciones bilaterales.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) realiza investigaciones propias sobre el caso porque desconfía de la policía mexicana. México registra 88.000 desaparecidos desde que comenzó la “guerra contra el crimen” lanzada en diciembre de 2006 por el entonces presidente Felipe Calderón, de las cuales 11.507, es decir, la octava parte, corresponde al estado de Tamaulipas y 5.257 a Nuevo León

Policías acordonan la zona donde fue asesinada una persona en Tijuana. Foto EFE

Policías acordonan la zona donde fue asesinada una persona en Tijuana. Foto EFE

Apenas el 28 de junio pasado, se registró una masacre de 9 personas cuyos cuerpos fueron encontrados en una furgoneta abandonada y luego incendiada en el municipio de Miguel Alemán, en los límites entre Nuevo León y Tamaulipas.

El asesinato múltiple fue reivindicado por el Cartel del Noroeste, y habría sido perpetrado por la llamada “Tropa del Infierno”, su brazo armado. El 14 de junio pasado, el mismo grupo irrumpió en la ciudad de Reynosa, limítrofe con Texas, con vehículos en los cuales varios hombres armados dispararon indiscriminadamente contra personas que transitaban por la calle a plena luz del día en tres barrios para asesinar a 14 ciudadanos inocentes.

La pelea

Las autoridades consideran que la incursión fue una respuesta los intentos del Cartel del Golfo y del Cartel de Jalisco Nueva Generación de instalarse en esta región estratégica.

La ruta que enlaza la ciudad de Monterrey, capital de Nuevo León, con la ciudad de Nuevo Laredo, en los confines con Estados Unidos, fue comparada con un “hoyo negro” por el semanario Proceso.

Aunque en las últimas semanas fueron localizadas 18 personas denunciadas como desaparecidas en Nuevo León y 16 en Tamaulipas, sigue habiendo decenas de las cuales no se tiene ninguna noticia desde hace mucho tiempo.

Personal de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP) realiza labores en el estado de Guanajuato (México). Foto EFE

Personal de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP) realiza labores en el estado de Guanajuato (México). Foto EFE

Los reaparecidos con vida dijeron haber sido golpeados salvajemente por hombres armados que los obligaron a detenerse en la carretera y quienes se llevaron sus vehículos. Jaime Rodríguez, el gobernador de Nuevo León, lanzó una alerta para los viajeros que decidan aventurarse en este tenebroso trayecto, para evitar hacerlo a menos que sea estrictamente necesario.

Elementos de la Fuerza Civil de Nuevo León y de la policía de Tamaulipas, así como de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, recorren la autopista constantemente para frenar las desapariciones, pero hasta ahora no lo han logrado.

Entre los desaparecidos figuran Gladys Pérez (39 años), nacida en Laredo, Texas y sus dos hijos, que fueron vistos por última vez el 13 de junio pasado, tras visitar a su familia en Sabinas Hidalgo, Nuevo León. A raíz de este caso fue que el FBI comenzó a investigar, por cuanto se sumó a otras víctimas estadounidenses, entre ellas Manuel y Michael Tolentino, de 29 y 23 años, que iban a recoger a un familiar, Bruno Mejía, de 19, a la frontera, en enero pasado.

El 9 de marzo, Luis Cepeda, de 33 años, que vive en Monterrey y era chofer de camión, desapareció cuando llegó a una estación de combustible en Tamaulipas, y según sus compañeros que atestiguaron su secuestro, varios hombres armados bajaron de furgonetas y les apuntaron con armas de alto poder, llevándose al conductor tras interrogar a todos.

Los expertos estiman que el arribo reciente del Cartel Jalisco Nueva Generación a la zona rompió el equilibrio existente y generó una guerra por el dominio de la región.

Fuente: ANSA

PB


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