Uruguay

“la red oscura” de la pandemia que le preocupa al GACH

El coordinador del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), Rafael Radi, consideró que se está comenzando a “avizorar un desacoplamiento lento y progresivo”, pero todavía “preliminar” de los contagios entre el personal de la salud contra el resto de la población. 

Así también lo afirmó el infecólogo grado 5 de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas, Julio Medina, que compartió los datos en su cuenta de Twitter y escribió: “Casos en trabajadores de la salud al 7 de abril 2021. Se comienza a visualizar una estabilidad. Hipótesis: la vacunación está comenzando a dar protección”.

Radi dijo en el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (Udelar), que 15 días después de la vacunación con la segunda dosis de Pfizer la infección en el personal de la salud es marginal, tiene un efecto impactante” y consideró que ese “es el inicio del cambio en el impacto de la epidemia” en el país.

A su vez, remarcó que ” plan de vacunación está “avanzando a buen ritmo” y explicó que la vacuna de Pfizer, con la que se está vacunando el personal de la salud, logra un nivel de inmunización más alto que la del laboratorio chino Sinovac.

Sin embargo, esta última “está dando resultados” en las etapas de farmacovigilancia en Chile que concluyen que después de la segunda dosis hay un “efecto significativo” para evitar los casos graves, pero no se caracteriza por disminuir la transmisión del virus, como sí lo hace Pfizer. “Habrá que ver de todo ese mix, en qué momento deberíamos empezar a ver a nivel comunitario un efecto” de la vacunación, señaló.

Por su parte el coordinador Henry Cohen, quien también participó del CDC, adelantó que la Comisión Nacional Asesora de Vacunación (que también integra el GACH) comenzará a estudiar la posibilidad de vacunar a la franja de 16 a 18 años. “Pfizer está aprobada para ese rango etario (…) pero, Uruguay todavía no tiene vacunas para ese rango”, señaló. En 2022 también será un escenario posible vacunar a niños, según estimó Radi.

“El sistema de salud pasó de capacidad moderada a limitada”, dijo Radi, que explicó que esa situación comenzó a darse “mucho antes” del aumento de ingresos a CTI, puntualmente cuando se comenzó a registrar una saturación en la coordinación y realización de los tests diagnósticos de covid-19, así como del seguimiento de contactos y el aislamiento de las personas, que se ve reflejado, según el científico, en los casos diarios reportados fuera de fecha por parte de los laboratorios.

Esta situación llevó a subreportar casos, “que pasan por debajo del radar”, lo que Radi calificó como “una red oscura que se ha ido ensanchando” porque la cantidad de tests positivos sobre los realizados creció y porque las franjas de edad que más se están infectando van de 15 a 35 años que, en general, cursan la enfermedad de forma asintomática.

Sin embargo, según concluyó el área de modelos del GACH, hasta el momento “no hay ninguna evidencia para plantear que  los enfermos graves o muertos son más jóvenes de lo que eran en Uruguay durante el resto de la pandemia”,.

Con respecto a la cantidad de muertos por covid-19, al GACH le preocupa que la tasa de letalidad “empieza lentamente a aumentar” y pasó de 1,1 muertos cada 100 a 1,5 de cada 100 infectados. Los científicos encuentran dos posibles explicaciones para este fenómeno: se está llegando tarde a detectar a los enfermos críticos y el sistema de salud está acudiendo a los traslados, debido a la capacidad limitada de los CTI. “Los traslados son muy riesgosos y es tiempo que se pierde en cuanto a la asistencia”, dijo Radi.

En cuanto a la movilidad, el GACH observó que durante Semana Santa la circulación disminuyó y alcanzó una reducción máxima del 30% en Montevideo, pero a nivel nacional fue del 20%, aunque las proyecciones indican que esas cifras “van a ser atenuadas” en los próximos días. “Es esperable que esta reducción de la movilidad no sea suficientemente potente para reducir casos en un plazo de semanas”, señaló Radi. 

Radi reiteró que la situación epidemiológica del país está en el nivel más alto de los indicadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El nivel de transmisión comunitaria cuatro (el más alto) implica el número de contagios diarios, de hospitalizaciones, de ingresos a CTI, de muertes y el porcentaje de positividad en los tests de diagnóstico. “Si bien no en todos esos indicadores estamos en el nivel más alto, en el conjunto, en el análisis cualitativo, hemos concluido que estamos en el nivel cuatro”, explicó.




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