Internacionales

la oscura realidad social de Corea del Sur

Más allá del argumento macabro de la nueva y super exitosa serie de Netflix, «El juego del calamar», donde los protagonistas «juegan» a muerte para conseguir un suculento premio en efectivo, yace la realidad de un país que no suele trascender en las noticias, la desigualdad y el endeudamiento social de Corea del Sur.

Visto como un de los Tigres Asiáticos más exitosos, la desigualdad socioeconómica que plaga la vida de muchos surcoreanos pasa inadvertida para el resto del mundo, salvo cuando llega a las pantallas.

Ya pasó en la película «Parasite», ganadora de un Premio Oscar; donde se hacía un aguda crítica a ese fenómeno de desigualdad social y la profundización de la crisis de la deuda de los hogares que afecta a las clases media y baja.

Los protagonistas de El juego del calamar, en plena acción. Foto: AP

Los protagonistas de El juego del calamar, en plena acción. Foto: AP

Ahora ocurre algo similar en la serie de Netflix, donde los protagonistas luchan a muerte para que un solo ganador se lleve a casa unos 450 millones de dólares.

Cualquier persona de poca moral podría ceder ante esa cantidad. Pero, en el caso de Squid Game queda en claro que sus protagonistas van por ese premio porque sus vidas son una ruina. Cada uno de los personajes está sumido en deudas y en la miseria.

​En un largo artículo publicado por BBC Mundo, titulado «El juego del calamar»: la crisis de la deuda que sacude a Corea del Sur e inspira la serie más vista de Netflix», se exponen algunas de esas cifras oscuras de un país que hacia afuera se muestra como un modelo de éxito y desarrollo.

Las cifras

La deuda de los hogares en Corea del Sur ha aumentado considerablemente en los últimos años hasta superar el 100% de su PBI, el más alto de Asia.

El 20% de los que más ganan en el país tiene un patrimonio neto 166 veces mayor que el del 20% con menores ingresos, una disparidad que se ha incrementado en un 50% desde 2017.

Los surcoreanos también enfrentan un aumento de la deuda en relación con los ingresos, y a una suba reciente de las tasas de interés. Esto ha dejado en una situación aún más precaria a quienes carecen de recursos para hacer frente a eventos imprevistos, como un despido repentino o una enfermedad familiar.

Vendedores ambulantes en Seúl venden una golosina popularizada en la serie de Netflix. Foto: EFE

Vendedores ambulantes en Seúl venden una golosina popularizada en la serie de Netflix. Foto: EFE

El índice Gini que mide la distribución de la riqueza nacional coloca a Corea del Sur cerca de Reino Unido y en una mejor posición que Estados Unidos.

Sin embargo, el creciente desempleo juvenil, el alza de los precios de la vivienda y la pandemia mundial han revertido la modesta reducción de la desigualdad experimentada en los últimos años bajo el gobierno progresista de Moon Jae-in.

Las familias se están endeudando para pagar los costos de vivienda y educación, un gasto esencial para las clases medias que esperan asegurar que sus hijos accedan a la universidad que quieren.

Pero no son solo las familias. Según el articulo de BBC Mundo, en agosto, el gobierno de Corea del Sur anunció nuevas restricciones crediticias destinadas a reducir la deuda entre los más jóvenes. Los millennials y los que tienen 30 años son los que más deben en relación a sus ingresos.

Pero los intentos de frenar el endeudamiento han llevado a algunas personas a recurrir a prestamistas de mayor costo y mayor riesgo.

Tal elección deja a muchos a merced de los cobradores de deudas si el más mínimo cambio en sus circunstancias hace que no cumplan con los pagos.

Y la carga de una deuda abrumadora es un problema social cada vez más profundo, sin mencionar la principal causa de suicidio en Corea del Sur.

Redacción Clarín

ap


Fuente

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba