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la nueva ola de coronavirus arrastra al país a un colapso del sistema hospitalario y alta mortalidad

Perú atraviesa una nueva ola de contagios de coronavirus que afecta gravemente al país y provoca grandes tasas de mortalidad y amenaza con saturar aún más un ya atestado sistema de salud. El acceso a la vacuna aún sigue siendo muy escaso, solo el 3% de la población ha recibido al menos la primera dosis.

Jorge Martín, que es médico y coordinador de trabajadores de la salud de Médicos sin Fronteras y se encuentra actualmente en Cusco, dijo a Clarín que “la presencia bastante extendida de la variante P1 (variante brasileña) hace que haya una mayor contagiosidad y esto también hace que se vean cuadros graves, pero lo que más sorprendente es la cantidad de gente joven que se ve afectada”. 

Martín se encuentra en Cusco para iniciar un proyecto con MSF en el instituto hospitalario Antonio Lorena. En esa ciudad se manejan cifras de aproximadamente 1.700 menores de edad contagiados y ya seis fallecidos dentro de esta franja etaria. “Todo esto era algo que al año pasado no se veía”, comentó Martín a Clarín.

“Es frecuente ver en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) pacientes intubados muy jóvenes, inclusive menores de edad, de 14, 16 y hasta 18 años, y que en principio eran personas sanas, pero el grupo más afectado sigue siendo el de 30 y 40 años de edad”, cuenta.

Un grupo de personas vacunadas en el Polideportivo Villa El Salvador, en Lima, Perú. Foto Xinhua

Un grupo de personas vacunadas en el Polideportivo Villa El Salvador, en Lima, Perú. Foto Xinhua

También recalcó una característica llamativa que está sucediendo en Perú: “La cantidad de mujeres embarazadas (entre un 20% y 30%) que se presentan a dar a luz y descubren que tiene Covid-19 es altamente notoria. Es uno de los países de Latinoamérica que más altas cifras tiene al respecto”, dice Martín. “Esto nos está llevando a crear maternidades de Covid-19”.

Martín mencionó que por el momento en Perú no se han detectado nuevas cepas de coronavirus, salvo la del año pasado, la SARS-CoV y la P1, pero no descarta que a futuro puedan aparecer nuevas variantes.

Números alarmantes

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tan solo durante la primera semana de abril, Perú registró un promedio de 10 mil casos de contagios por día, con 300 muertes por jornada (en una población de alrededor de 33 millones de habitantes).

Este número de muertes representó un aumento de más del 50% con respecto a la última semana de marzo. Todo esto hace que Perú enfrente una situación demasiado crítica: es el país que sufre hoy la mayor cantidad de exceso de muertes en relación a su población en el mundo entero.

Los recursos hospitalarios se ven al tope de su capacidad y la falta de oxígeno para los pacientes graves es un problema que no está teniendo solución. En la actualidad, Perú contabiliza más de 1 millón 700 mil casos confirmados y más de 57 mil muertes por coronavirus.

“Lo que preocupa sobremanera es que se han descubierto en Brasil personas que están contagiadas por más de una cepa, y esto hace que dentro del propio organismo estas cepas se vayan cruzando entre sí y esto va generando nuevos virus”, alertó el médico a Clarín.

Las ciudades de Lima y Callao serán las que tengan mayores restricciones en territorio peruano ante el aumento de contagios y muertes en esta zona.

Limpieza a fondo de un sitio de votación en Lima, el domingo de las elecciones presidenciales. Foto AFP

Limpieza a fondo de un sitio de votación en Lima, el domingo de las elecciones presidenciales. Foto AFP

Desde el pasado lunes 19 de abril hasta el domingo 9 de mayo inclusive estas zonas metropolitanas estarán nuevamente bajo la clasificación de riesgo extremo.

Durante este período volverán a regir las restricciones de movilización social, así como el toque de queda y la circulación de vehículos.

El toque de queda será de lunes a sábados de 21 horas a 4 h y los domingos 25 de abril, 2 y 9 de mayo, la inmovilización social regirá todo el día.

Por lo tanto, a partir del lunes pasado, no está permitido en Perú asistir a iglesias o cualquier institución de culto, tampoco a casinos, gimnasios y cines. Y no se podrán realizar actividades físicas en clubes ni al aire libre, además de que el acceso a las playas está prohibido.

Centros comerciales, supermercados, tiendas por departamento, bodegas, farmacias, restaurantes, peluquerías, spa, bancos, bibliotecas, museos, entre otros, tendrán permitidos aforos de personas reducidos, con un promedio del 30% máximo.

Martín contó que el gobierno de Alfredo Sagasti “decidió que no va a haber cuarentenas, en el sentido tradicional con que que se conoce esto, porque la situación del país no permite una cuarentena estricta. Por lo tanto, se pondrán en funcionamiento estas restricciones, pero no la cuarentena”.

“Acá el cumplimiento es bastante alto, porque las fuerzas de seguridad están en la calle controlando. Yo tuve que viajar hace unos días desde Argentina a Perú y en el trayecto del aeropuerto a mi hotel, nos pararon en tres oportunidades para que justifique por qué estaba circulando”, cuenta.

Una trabajadora de la salud recibe una vacuna desarrollada por el laboratorio chino Sinopharm  en Lima. Foto Xinhua

Una trabajadora de la salud recibe una vacuna desarrollada por el laboratorio chino Sinopharm en Lima. Foto Xinhua

También el uso del barbijo y la máscara dentro de los lugares cerrados públicos es completamente obligatorio, además del distanciamiento social.

Escuelas abiertas en ciertas regiones

Desde hace unos días en Perú comenzaron a abrir algunas escuelas, sobretodo en ciertas regiones del sur del país, como Arequipa, donde la curva de contagios ha bajado levemente.

Esta modalidad, como en Argentina, responde a un formato semipresencial, donde los estudiantes van a clase solo algunos días de la semana.

“Acá la educación virtual realmente no es para todos. Ayer estuvimos reunidos con una comunidad indígena y nos decían que ellos no tienen ni teléfono, ni computadoras, ni acceso a internet. Para ellos sí es que es un año educacional perdido por completo”, dice Martín.

“El primer caso que se conoció aquí en Perú fue de una persona de 78 años que falleció el 19 de marzo del año pasado. Luego vino una primera ola bastante agresiva, donde murió mucha gente, colapsó el sistema de salud y el acceso a oxígeno se convirtió en un verdadero problema”, enfatizó Martín.

“En Perú no hay tantos recursos humanos de salud, tanto médicos y enfermeros, en relación con la cantidad de la población. Sumado a esto, muchos médicos murieron. Todo eso llevó al colapso que actualmente transitamos”, agrega.

“Las cifras oficiales de personas que murieron con un diagnóstico de Covid-19 hablan de 57 mil personas, pero lo que no se habla tanto es de las personas que murieron sin un diagnóstico claro de Covid-19 aunque sí se sospecha de ello, que las triplica y llegan a números hasta de 150 mil fallecidos”, explica Martín.

Y esto responde fundamentalmente a que muy poca gente se puede hacer el test de PCR y los diagnósticos terminan siendo limitados, por costos y porque el Estado no los cubre. Además de falta de campañas en muchos lugares.

También cuenta que la gente no suele tener la costumbre de ir a los hospitales, y generalmente se automedica. Esto genera un desfasaje en los controles de la población.

“La gente termina yendo a los hospitales solo cuando su situación de salud es muy grave. Esto hace que la demanda de camas de UCI sea mayor y por tiempos más prolongados. La gran tasa de mortalidad entonces se da en estos pacientes que llegan tarde y muchas veces tienen que permanecer en la lista de espera para ser hospitalizados”, dice.

PB


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