Uruguay

La mitad de los uruguayos cree que no se contagiará de covid-19 y el 84% está a favor de reforzar el personal sanitario, según estudio

Un estudio del Observatorio Socioeconómico y Comportamental (OSEC) y la Usina de Percepción Ciudadana efectuado en base a una encuesta reveló que una de cada cinco personas en Uruguay estaba “muy preocupada” por el avance de la epidemia en febrero, cuando los contagios de coronavirus decrecían y el país aún estaba lejos de ser el de más casos diarios per cápita en América, algo que se hizo realidad en marzo.

Ya por ese entonces, aunque la escala de camas disponibles en CTI no presentaba indicadores en rojo, un 84% de la ciudadanía consultada veía con buenos ojos reforzar el personal de la salud en centros médicos y apenas un 2% lo consideraba innecesario.

Como describe el documento, propuesto en el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), al momento de hacer la consulta pública, se habían registrado entre el 7 y 21 de febrero un rango de 499 y 654 contagios por día, con una excepción de 342 casos el día 8 de ese mes. La encuesta consultó por la percepción de riesgo, la efectividad de medidas anunciadas por el gobierno y la adherencia a estas disposiciones que tenían, en ese entonces, unos 400 uruguayos mayores a 18 años.

De acuerdo a la consulta, aunque solo una de cada cinco personas se manifestó “muy preocupada” por el contexto general, dos de cada tres mostraron estar personalmente preocupadas por la situación del coronavirus en el país. Esa percepción se incrementó en tanto la franja etaria de los consultados crecía: los adultos mayores a 60 años se pararon en esa línea en un 71%, mientras que un 13% dijo estar “nada preocupado”. En el caso de los uruguayos de entre 45 a 59 años, el grado de inquietud fue de 60%, el 18% no tuvo posición clara y un 23% no se encontraba nada intranquilo. Y en los adultos jóvenes, pese a ser el grupo que más se infecta, se vio el menor grado de preocupación, con un 59,5% en promedio, y un 25.5% de despreocupación.

Acerca de la probabilidad de contagiarse coronavirus, la mitad de los uruguayos (50%) cree que nunca le sucederá y el 32% está “muy de acuerdo” en que en alguna vez sí. En el interior, el 46% de los participantes ve muy improbable contagiarse a futuro mientras que un 39% se para en el polo opuesto. La brecha en Montevideo, donde se registran prácticamente la mitad de los contagios activos del país, fue aún mayor (52% a 28%).

A la consulta de si esa eventual infección ocurriría en los próximos seis meses, la mayoría se mostró optimista en que no (33%), aunque el número varió entre quienes presentaron un nivel socioeconómico más bajo, ya que vieron con más cercanía (43%) la chance de contraer el virus.

La percepción fue algo similar al responder sobre los eventuales contagios de familiares o amigos. Los grupos más bajos tuvieron una opinión de riesgo mayor (52%) y los grupos altos menos confianza en que eso les vaya a suceder, pese a que la cifra no dejó de ser alta (39%). La franja socioeconómica media fue la que más cerca estuvo del promedio total consultado, que mostró un 47% de adeptos a que algún allegado se contagie, un 29% que no lo cree posible y un 24% que se ubicó en el medio.

Aunque muchos no vean factible la posibilidad del contagio cercano, la mayoría (siete de cada 10 encuestados) cree que el coronavirus afectará a mucha gente en el país. Las mujeres se mostraron más afines al concepto, dado que tres de cada cuatro (76%) están de acuerdo con que la pandemia afectará a muchas personas en Uruguay, y en los hombres la cifra fue de 61%.

Los consultados no fueron tan contundentes al opinar sobre la gravedad del virus, sino que se mostraron repartidos. Si bien siete de cada diez observan cierto grado de concordancia con que enfermarse de coronavirus puede ser “grave”, las disparidades por edad son notorias. Mientras que el 82% de los mayores a 60 años está de acuerdo con la afirmación, la adhesión es de un 63% en jóvenes. Además, solo cuatro de cada 10 personas afirmaron que el curso de la infección puede ser “muy grave” y las diferencias etarias nuevamente marcaron las discrepancias.

Grado de aceptación a las medidas del gobierno

El gobierno aplicó una serie de medidas el pasado 17 de marzo en consecuencia al aumento exponencial de los casos positivos, aunque no todas se amigaron a lo que el GACH había planteado en febrero. Sin embargo, los participantes fueron consultados por decisiones que no necesariamente estaban vigentes al momento de la consulta, sino que también eran parte de disposiciones adoptadas por otros países en el resto del mundo.

Una de las prevenciones con las que casi todos coincidieron fue el uso obligatorio del tapabocas, que fue aceptado en un 79%, es decir que ocho de cada 10 percibieron que es una medida eficaz o muy eficaz. Por otra parte, no permitir las visitas en los hospitales y residenciales de ancianos y decretar el cierre de bares y restaurantes fueron otros ordenamientos con altos niveles de eficacia (57% y 38%), pero no tanto como la prohibición de concentraciones masivas, que tuvo a dos de cada tres a favor.

El cierre de todos los comercios excepto supermercados y farmacias fue una propuesta con menos adhesión, donde el 34% de las personas encuestadas la tildó de ineficaz y apenas un 22% la consideró muy buena. En tanto, el 36% también observó con ineficacia el cierre de clubes y gimnasios.

Donde hubo algunas posiciones encontradas fue en el cierre de escuelas y liceos, con el 33% de los encuestados afines a la medida. Aún así: más de la mitad de la ciudadanía estuvo de acuerdo con el inicio de las clases presenciales. El análisis socioeconómico, nuevamente, reflejó mayor adhesión a la medida en niveles más altos (59%).

El testeo obligatorio a maestros o profesores también mostró resultados favorables (el 66% del total dice estar de acuerdo en hacerlo, el 15% que no y un 19% se abstiene).

Además, tres de cada cinco uruguayos opinaron en contra de la apertura de fronteras. La consulta general en esa rúbrica denotó mayor rechazo en las personas más pobres, con un 72% de abstención, mientras que el recuento total dejó porcentajes repartidos en 61% en contra y 19% a favor. En ese sentido, la prohibición de reuniones menores también fueron otro punto mal visto por los uruguayos. Cuatro de cada diez estuvieron “muy en desacuerdo” con decretarlas al momento del informe y el 58% del total no adoptaría la medida.

Finalmente, hubo dos contracaras. Por un lado, la amplía mayoría contestó que el gobierno debería proporcionar asistencia económica a la población más vulnerable —un 67% estuvo a favor— y por otro, en una de las últimas consultas, la pluralidad dijo estar en contra de quedarse en su casa —apenas un 31% lo cree efectivo actualmente—. La cercanía a esta última medida era mayor entre las mujeres, con un 55% de acuerdo, y un 22% contestó que no.

 

 

 

 




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