Deportes

la intimidad de una decisión que tomó por sorpresa a la Conmebol

El mensaje traslucía optimismo. Ya era domingo por la noche y desde la Conmebol se mostraban convencidos de que la Copa América se jugaría enteramente en la Argentina. Aseguraban que este lunes esa sensación se transformaría en confirmación. Pero nada de eso pasó. Todo se desmoronó en cuestión de horas. Minutos antes de las 23, el ente que conduce Alejandro Domínguez avisó vía Twitter que había resuelto suspender la organización del torneo en Argentina.

¿Qué pasó? Mientras en Paraguay ya pensaban en la logística y en aprobar nuevos estadios para albergar el torneo -desde la Bombonera hasta el UNO de La Plata-, en el Gobierno de Alberto Fernández cada vez estaban más convencidos de que organizar la copa sería una nueva bala que saldría por la culata en su atribulada gestión.

Por la mañana, desde Ezeiza, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, avisaba que la Copa América en la Argentina no estaba “definida 100%” y advertía que esperaban que desde la Conmebol analizaran los protocolos y procedimientos que habían quedado como condición sine qua non para la realización del torneo luego de la amistosa reunión que el miércoles habían mantenido Fernández y Domínguez en Olivos.

La tarde del domingo transcurrió entre llamados y consultas. En el Gobierno veían que los números de contagios y muertes por la segunda ola de coronavirus no terminaban de bajar y que la decisión de jugar el torneo en este contexto podía resultar contraproducente a nivel imagen. De hecho, desde la oposición ya hablaban de falta de coherencia entre la decisión de jugar la Copa América y las medidas de confinamiento que se habían extremado en los últimos días.

Mauricio Macri, en su charla con Juana Viale en La Noche de Mirtha, había marcado la cancha. “Es medio incoherente. Nos encierran, nos llenan de miedo, nos prohíben hacer millones de cosas razonables y de golpe quieren hacer un campeonato de fútbol. Es difícil seguir la coherencia de este Gobierno”, sostuvo el expresidente.

Sus palabras cayeron mal en la Conmebol. De hecho, Gonzalo Belloso, secretario general adjunto de Fútbol y director de Desarrollo de la Conmebol salió rápidamente al cruce de las declaraciones del líder de Juntos por el Cambio. Con los tapones de punta.

“Preside la Fundación de la FIFA y boicotea la organización de la Copa América solo por hacer daño a sus rivales políticos. Desconocer que el fútbol se ha jugado y se juega con porcentajes bajísimos de contagios, con extremas medidas de salud y vacunados, además de ignorante, es malicioso”, escribió Belloso en su cuenta personal de Twitter.

En Olivos mantenían en el silencio, pero crecía el convencimiento de que no había protocolo posible que sirviera para explicar la contradicción de decirle sí a la pelota y no, entre muchos reclamos populares, a la vuelta de la clases presenciales.

“Hoy estuve conversando con el Presidente respecto de la situaciones sanitarias de las distintas jurisdicciones; estuvimos analizando en particular la situación de Mendoza, Córdoba, Tucumán, Santa Fe… Algunas son sede para que se haga la Copa América y, a través del diagnóstico sanitario, vemos muy difícil que se pueda jugar la Copa América en la Argentina“, señaló casi al pasar el ministro del Interior, Wado De Pedro, en diálogo con el programa “Hagan Algo”, de C5N, pasadas las 22 del domingo.

Para ese momento, tal como contó este lunes por la mañana, Alberto Fernández tenía decidido comunicar que Argentina se bajaba de la organización de la Copa América. Según le confiaron a Clarín, la gravedad de la situación sanitaria y el rechazo de la gente eran los argumentos de la Casa Rosada para bajarle el pulgar a la competencia.

En la Conmebol, todavía incrédulos, movieron rápidos las piezas. Y lanzaron el tuit dando por terminada la cuestión.

“La Conmebol informa que en atención a las circunstancias presentes ha resuelto suspender la organización de la Copa América en Argentina. La Conmebol analiza la oferta de otros países que mostraron interés en albergar el torneo continental. En la brevedad se anunciarán novedades en este sentido”, reza el hilo en Twitter que se viralizó en cuestión de segundos.

¿Qué hará la Conmebol? Decide por estas hora si muda la Copa América a otro país (Estados Unidos, Chile, Uruguay y Paraguay aparecen en el horizonte) o si vuelve a postergar la ya postergada Copa América que se debía jugar en 2020. Sería un costo económico enorme para la Confederación.

Y también será un costo enorme para toda la economía que se iba a mover en la Argentina durante la competencia -en especial para el golpeado rubro de los hoteleros-. Pero pesó el costo político que desde la Rosada decidieron no asumir. Un costo que seguramente tendría su consecuencia en las elecciones legislativas en tiempos de una economía inestable y una pandemia que no se puede terminar de apagar.

Mirá también




Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba