20 junio, 2024
Las Noticias de Uruguay de hoy

logo horizontal color

La Ciudad Fantasma de 100.000 Millones

INTERNACIONALES – La ciudad fantasma de Malasia que costó 100.000 millones de dólares. Forest City, un ambicioso megaproyecto ubicado en el estado de Johor, en el extremo sur de Malasia, aspiraba a convertirse en una metrópolis paradisíaca, una ciudad futurista con todas las comodidades imaginables y una inversión monumental de 100.000 millones de dólares. Sin embargo, a pesar de las elevadas expectativas y las impresionantes inversiones, Forest City ha caído en desgracia, transformándose en una ciudad fantasma.

El Sueño de Forest City

Iniciado en 2014, Forest City fue una colaboración entre la empresa china Country Garden Holdings y la empresa malasia Esplanade Danga 88. La visión era construir una ciudad en islas artificiales, aprovechando su proximidad con Singapur y atrayendo a una clase alta internacional con promesas de lujo y modernidad. El proyecto prometía albergar a 700.000 personas en un entorno que combinaba arquitectura innovadora con sostenibilidad ecológica.

La planificación de Forest City incluyó un diseño meticuloso: cuatro islas artificiales con un área total de 20 km², apartamentos de lujo, centros comerciales, puertos deportivos, escuelas internacionales, hospitales de vanguardia y parques temáticos. Todo ello rodeado por exuberantes jardines verticales y edificios cubiertos de vegetación, alineándose con su nombre de “Ciudad Bosque”.

Desafíos y Obstáculos

Sin embargo, a pesar de la visión utópica, Forest City pronto se encontró con numerosos obstáculos. La demanda no fue tan alta como se esperaba. Las políticas restrictivas de Malasia sobre la compra de propiedades por extranjeros limitaron el mercado objetivo. Además, el proyecto se enfrentó a críticas ambientales significativas. Los ecologistas señalaron que la construcción de islas artificiales estaba dañando los ecosistemas marinos locales, afectando gravemente a la pesca y a la biodiversidad.

Las tensiones políticas también jugaron un papel crucial. En 2018, tras la elección del primer ministro Mahathir Mohamad, el gobierno malasio revisó muchos de los proyectos de inversión extranjera, y Forest City fue uno de los principales objetivos. Mahathir criticó duramente el proyecto, afirmando que se trataba más de una ciudad para extranjeros ricos que para los ciudadanos malasios. Estas declaraciones, junto con políticas más estrictas, frenaron aún más el interés y las inversiones.

El Impacto Económico y Social

El declive de Forest City no solo afectó a los inversores y desarrolladores, sino también a la economía local y a los trabajadores involucrados en la construcción. Muchas pequeñas empresas que habían florecido alrededor del proyecto se encontraron de repente sin clientes. Los empleos prometidos y los beneficios económicos para la región se evaporaron, dejando a muchos en la incertidumbre.

La crisis económica global y la pandemia de COVID-19 agravaron aún más la situación. Las restricciones de viaje y la incertidumbre económica global redujeron drásticamente la inversión y el interés internacional en propiedades de lujo. Forest City, que alguna vez se imaginó como un refugio de opulencia y modernidad, se convirtió en una serie de edificios vacíos y calles desiertas.

Reflexiones y Lecciones

Forest City sirve como un recordatorio de los riesgos asociados con los megaproyectos, especialmente aquellos que dependen en gran medida de la inversión extranjera y la demanda internacional. La falta de una planificación sostenible y la dependencia de un mercado volátil pueden transformar sueños arquitectónicos en desastres financieros.

Sin embargo, no todo está perdido para Forest City. La infraestructura ya construida tiene un potencial que podría ser reutilizado o adaptado para otros fines. Algunos expertos sugieren que con un enfoque más realista y sostenible, y una mejor integración con la comunidad local, el proyecto podría revivir.

El gobierno malasio, junto con los desarrolladores, está explorando nuevas estrategias para revitalizar Forest City. Estas incluyen la apertura de la ciudad para usos educativos, tecnológicos y de investigación, así como el fomento de un turismo más accesible y ecológico.