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Julian Nagelsmann, el joven maestro “panadero” que moldeó al Leipzig que asombró en Europa y ahora llega al poderoso Bayern Munich

Previa del choque de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones en agosto de 2020. Primera pregunta. Primera respuesta de Julian Nagelsmann. “No soy el baby Mourinho. Hace ocho años Tim Wiese me llamó ‘Baby Mou’, pero solo fue durante dos semanas, luego me llamó Julian de nuevo”. Aclarados los tantos en la conferencia. En la cancha también quedarían zanjadas las dudas.

Julian estuvo a dos partidos de ganar esa Champions League: llegó a semifinales donde perdió 3-0 ante el PSG de Neymar, Mbappé y Di María. Lo compararon con Mourinho, primero y con Diego Simeone, después. Aunque es un alumno privilegiado de Thomas Tuchel, el DT que llevo al PSG a su primera final de la Liga de Campeones, con quien empezó a trabajar cuando se dio cuenta que su carrera como futbolista se terminaba antes de empezar.

Cuando le preguntan por sus enseñanzas y por su aprendizaje, Julian dirá otra vez que no es Thomas Tuchel, su hacedor. Que es Julian, el nuevo entrenador que a partir de julio conducirá al poderoso Bayern Munich, con quien cerró un acuerdo por cinco temporadas en las que podría recibir hasta 25 millones de euros si se incluyen todas las primas establecidas, siendo así el DT más caro de la historia del fútbol, “desbancando” de la primera posición a André Vilas-Boas (quien ganó 15 millones en el Porto, en 2011) .

Julian Nagelsmann, el nuevo coach del Bayern Munich, explica su decisión en una conferencia de prensa en RN Leipzig, donde dirige ahora por la Bundesliga alemana. Foto: DPA

Julian Nagelsmann, el nuevo coach del Bayern Munich, explica su decisión en una conferencia de prensa en RN Leipzig, donde dirige ahora por la Bundesliga alemana. Foto: DPA

Parece que el destino los iba a cruzar alguna vez. Porque en 2017, Nagelsmann admitió que estaba construyendo una casa en Munich. “Mi mujer (Verena) y mi hijo (Maximiliano) se irán a vivir a Munich. Tenemos familia en la ciudad. Es nuestra patria”, aseguró entonces en una entrevista en Eurosport, donde también auguró: “Soy muy feliz en mi vida, pero entrenar al Bayern me haría más feliz todavía”. Y ahora cumplirá su sueño…

Julian Nagelsmann cumplió 33 años el 23 de julio pasado (nació en 1987 en Landsberg am Lech, en el suroeste de Baviera, ciudad en la que Adolf Hitler fue encarcelado en 1924, y está a 58 minutos en auto de Munich). A los 28 se convirtió en el entrenador más joven de la historia de la Bundesliga cuando se puso el buzo del Hoffenheim. Antes de eso había trabajado desde los 22 como asistente de Tuchel en el equipo filial de Augsburg.

Julian Nagelsmann saluda a sus jugadores tras una victoria sobre Atlético de Madrid. Foto: AP

Julian Nagelsmann saluda a sus jugadores tras una victoria sobre Atlético de Madrid. Foto: AP

Todo se precipitó dos años antes cuando una operación en la rodilla interrumpió su sueño de llegar a jugar como marcador central en el fútbol profesional.

“Resolvía problemas antes de que aparezcan. Casi nunca lo vi pegar una patada o ir al piso. Siempre estaba bien ubicado y le sobraba el tiempo para llegar a la pelota”, contó su ex compañero Christian Trasch, a The Athletic.

Dice Julian que “al principio, no quería saber nada más con el fútbol”. Hizo inferiores en el Munich 1860 y luego en el Augsburg. En la segunda operación de menisco, el cartílago quedó afectado y ya no pudo recuperarse.

Buscó romper con su rutina y estudió Administración de empresas dos años. Terminó recibiéndose de Licenciado en Ciencias Deportivas, como su colega del Liverpool, Jürgen Klopp. Hasta que lo llamó Tuchel y lo invitó a integrar su equipo de trabajo.

Nagelsmann les da indicaciones a sus dirigidos durante el encuentro ante el Atlético de Madrid por la Champions League. Foto: EFE

Nagelsmann les da indicaciones a sus dirigidos durante el encuentro ante el Atlético de Madrid por la Champions League. Foto: EFE

“Así fue como empecé como técnico. Aprendí mucho de él. Siempre fue muy curioso y no muy fácil de manejar”, recuerda Nagelsmann, que se ocupaba de analizar a los rivales del Augsburg.

Desde ese momento todo fue a paso acelerado. Pasó al Hoffenheim, dirigió al selectivo Sub 16, luego fue campeón con el sub 19 y en 2016 fue elegido para reemplazar a Huub Stevens, quien debió dejar el primer equipo por problemas cardíacos. En ese año 2016 fue distinguido como “el mejor entrenador de Alemania”.

Es un tipo joven, pero no es un entrenador joven. Está con nosotros hace seis años y sabemos lo que puede hacer. Aporta energía, pasión y está bendecido con talento ”, fue la bienvenida que le dio Alexander Rosen, director de fútbol del club que tiene solo ocho años más que el DT.  A diferencia de la mayor{ia de las personas de su generaciónón{on, Nagelsmann no cree en las redes sociales, lo que significa que no tiene presencia en ellas. Pero después de convertirse en el jefe del Hoffenheim abrió una que acumuló más de 43 mil seguidores antes de que decidiera cerrarla. “Lo probó porque quería ver c{omo era la interacción. Para mí, no fue una mala idea porque es parte de una generación que las usa. Pero él se preguntó ‘¿Cuál es el punto?’ y la cerró”, dijo su agente Marc Kosiescke (también asesor de Jurgen Klopp).

La primera tarea de Julian era intentar salvar del descenso a un equipo que estaba 17 ° en la Bundesliga y con un triunfo en 15 partidos. Lo hizo. Si bien tardó un par de fechas en contra con el carnet de entrenador, su equipo hilvanó cinco victorias, dos empates y dos derrotas; logró más puntos en esas 9 jornadas que en las anteriores 20.

Conservó la categoría. Y avisó que en la siguiente temporada buscaría pelear por el campeonato. Lo hizo. El equipo pasó 17 fechas sin perder y finalizó cuarto logrando la clasificación a la fase previa de la Champions en la que lo eliminó el Liverpool.

Tuvo revancha un año después y saltó un escalón más: su Hoffenheim terminó tercero y accedió directamente a la fase de grupos del torneo de clubes más importante del mundo.

“Mi filosofía es atacar al contrario cerca de su portería, porque tu propio camino al gol no está tan lejos si robas el balón arriba”, dice. Made in Guardiola le dirán.

Al entrenador más joven de la historia de la Bundesliga lo llamó el Leipzig, un equipo creado hace solo 12 años. Y juntos siguieron estableciendo marcas precoces: en esta edición de la Champions, con 32 años, 4 meses y 4 días se convirtió en el DT más joven en clasificar a un equipo a octavos de final.

A Julian Nagelsmann alguna vez lo compararon con Mourinho. Foto: AFP

A Julian Nagelsmann alguna vez lo compararon con Mourinho. Foto: AFP

Era allí donde lo esperaba José Mourinho, aquel supuesto maestro.

“Si a sus jugadores Mourinho les pidió tranquilidad, a los suyos Nagelsmann les pidió que pisaran el acelerador”, destacó entonces el diario El País tras el global de 4-0 (1-0 en Inglaterra y 3-0 en Alemania) del Leipzig ante el Tottenham.

El parate por el coronavirus encendió una alarma en la cabeza del joven DT. “La falta de entrenamiento no mejora a los jugadores -dijo en The Athletic-. Las cosas que trabajamos tan bien sin la pelota, que hacíamos sin pensar en los partidos antes del confinamiento, dejaron de hacerse después. Nos aferramos a nuestros viejos patrones, enfocándonos en la presión y en la presión tras pérdida. Pero para que todos esos elementos se integren y fluyan en el juego necesitás una frescura física máxima, y eso no lo tuvimos”.

La frescura, la soltura, los mecanismos aceitados y la famosa presión constante que el Leipzig lleva como bandera se topaban con un experto en desarmar rompecabezas: Diego Simeone.

Y Julian se animó a jugar ese juego.

Julian Nagelsmann saluda a Renan Lodi, del Atlético de Madrid. Foto: EFE

Julian Nagelsmann saluda a Renan Lodi, del Atlético de Madrid. Foto: EFE

“No creo que salgan nunca a meter cuatro o cinco goles”, dijo en la previa de los cuartos de final contra el Atlético de Madrid del Cholo. “El 1-0 para ellos es absolutamente suficiente. Tottenham se comportó de forma similar a Atlético de Madrid y lo hicimos realmente bien. Yo estoy convencido de que podemos hacerlo bien otra vez”.

Y lo hizo.

Como técnico sos casi un psicólogo. Un 30% es táctica pero 70% son aptitudes sociales. Cada jugador se motiva con cosas diferentes y hay que hablarles de esa manera”, define Nagelsmann. Y simplifica su profesión: “Trabajo como un panadero. Mezclo cosas, las pongo en el horno y veo que sale”.

Desdibujó al Tottenham en octavos y repitió la receta en cuartos frente al Aleti de Simeone, que terminó aplaudiendo las últimas acciones de su rival.

Instalado en Lisboa, mientras Simeone decía que no había otra opción que no fuera ganar, el DT del Leipzig jugaba su ficha en la previa con otro estilo: “Todos creen que podemos tener éxito. Tenemos que convertir esa creencia en realidad. Hay buen humor y los chicos se divierten”.

En el entretiempo, con el partido igualado en cero, “hubo una pequeña riña”, admite Nagelsmann. “Ahí Simeone mostró brevemente que es un ganador y que quiere ganar todo el tiempo”. Consultado sobre qué había pasado, el alemán no entró en detalles. “No te voy a contar… Hay cámaras. Solo digo que yo no lo hubiera hecho”.

Lo que hizo su equipo fue ganar con su estilo. Imponer su sello.

“El equipo ha ganado. Ha ganado al Tottenham y ahora al Atlético, como conjunto. No es un partido de técnicos, es un deporte de equipo. Hemos merecido ganar, fuimos superiores. Faltó un poco de precisión, pero hemos creado ocasiones, más que otros equipos contra el Aleti. Recargaremos pilas rápido, la motivación va a ser muy grande y vamos a disfrutar el próximo encuentro. Después de la victoria se podía ver cómo ha bajado la tensión. Tuchel propone siempre un buen fútbol también y esperamos encontrar el plan para hacer un buen partido”.

¿Ganar la Champions? Nagelsmann por primera vez pisó el freno. “No quiero hablar sobre el título, pero claro que queremos pasar a la final. Antes tenemos que superar a uno de los grandes”.

Cuando asumió como técnico del primer equipo del Hoffenheim los medios lo miraban de reojo. Mostraban su documento, remarcaban que cuando había nacido Nagelsmann, Alex Ferguson ya había arrancado su carrera como DT del Manchester y que Arsene Wenger debutaba en el Mónaco.

Por estos tiempos, ya consolidado, las comparaciones siguen. Ya pidió que dejen de llamarlo el “baby Mourinho”, despejó con clase el duelo dialéctico con Simeone y el destino lo enfrentó con Tuchel, el hombre que le dio la primera mano para pasar de un lado al otro de la línea de cal. Y perdió…

Pero, como amante del Jaguar -el auto de sus sueños- Julian no ofrece nada más que los mejores materiales y un estilo sin concesiones. Y como su automóvil predilecto, garantiza una seguridad óptima en su conducción diaria.

JCH.

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