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jugó un partidazo ante uno de los candidatos a campeón de la NBA


Gabriel Deck jugó su tercer partido en la NBA después de un arranque más que promisorio. Tuvo una prueba muy interesante con Oklahoma City Thunder ante uno de los dos mejores equipos del Oeste: el sorprendente Phoenix Suns, franquicia que pocos tenían en sus planes pero que ya es toda una realidad y se calzó el traje de candidato.

Y redondeó una gran actuación para solidificar su estupendo comienzo en la liga en lo que fue derrota del Thunder 123-120.

El argentino sumó 11 puntos (4-6 en tiros de cancha, 3-3 en libres), 6 rebotes (3 ofensivos), 3 asistencias, 1 robo y ninguna pérdida en 19 minutos sobre el parquet.

Deck ingresó en los últimos dos minutos de un primer cuarto que sorprendentemente terminó ganando Oklahoma, sostenido en los buenos rendimientos de dos de sus jóvenes más prometedores.

Por un lado, Luguentz Dort (8 puntos), quien demostró el año pasado su potencial, incluso en playoffs; por otro, Darius Bazley (7), elegido en el draft del año pasado y con una gran primera temporada más allá de los baches esperables de un pibe, especialmente con su tiro.

Y pronto el santiagueño encontró la anotación por la vía de los libres, rubro en que había quedado algo en deuda en su pasada presentación, en la que había fallado sus dos lanzamientos.

“No juega como alguien que esté disputando sus primeros partidos”, comentó la televisación oficial de Oklahoma, y el argentino lo dejó claro haciéndose valer ante Cameron Johnson, sacando ventaja en el poste bajo tras encontrarse con la “puerta cerrada” a la bandeja con un giro que terminó en doble y falta para sumar de a tres y empatar el juego en 42 puntos.

Enseguida le robó una pelota a Ayton, pivote rival, y encabezó la contra con buena lectura ofensiva, amague de pase al triple engañando nada menos que a Chris Paul, agresividad en la penetración y pase sorpresa para sumar una asistencia con el doble de Bradley.

Tortuga se fue después de esa acción a 5m57 del final del segundo cuarto y con el equipo arriba por 4 (47-44). Aunque el Thunder no pudo sostenerlo en ese pequeño rato final y se fue al descanso abajo 57-64 ante un Devin Booker que empezaba a calentar la mano a lo grande: 16 puntos en esa primera mitad.

Gabriel volvió faltando un poco más de cinco minutos para el final del tercer cuarto, con OKC perdiendo ya por 12. Y mostró, en la amplitud de su repertorio, el jump-shot (tiro con salto) de media distancia, al anotar desde la línea de libres.

Cerrando el parcial, el santiagueño tuvo una buena salida de abajo para sacarse de encima a Saric y anotar y luego lo hizo bien en transición para recibir asistencia de Ty Jerome y marcar con bandeja, llegando así a su primera decena de puntos en la NBA (11 hasta ese momento).

El alero o ala pivote mostró variantes y, sobre todo, aplomo a la hora de la toma de decisiones, lo que derivó en tiros buenos y seguros, algo que en un conjunto repleto de chicos que suelen apresurarse o no tener la mejor constancia anotadora, puede darle un plus.

Salió cuando quedaban 6 minutos y medio y no volvió a ingresar. Oklahoma perdía por 14 y tuvo un gran cierre, llegando a quedar a 4 puntos cuando quedaban 36 segundos. Al final fue derrota, pero con grandes sensaciones para todos, Deck incluido.

Porque el Tortu tiene experiencia, pero este nivel es distinto a todo, incluso para un jugador como él que llega desde Real Madrid, el más alto nivel fuera de la NBA. Y él, con total soltura, empezó a jugar y rendir desde el comienzo en un país y una cultura distintos, con un idioma que entiende pero no domina para hablar y con un juego diferente.

“El que es bueno juega bien en cualquier lado”, suele afirmar Sergio Hernández, DT de la Selección. Ahí va Deck para ratificarlo.




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