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¿Intento de golpe de Estado? Crisis en el corazón de la monarquía de Jordania por una ola de arrestos

Jordania se despertó conmovida por un golpe de palacio geopolítico. El príncipe Hamza, heredero del trono y desposeído por su hermano, el rey Abdullah, fue detenido anoche en su casa de Amman por las fuerzas de seguridad e inteligencia del reino. Lo acusan de amenazar la seguridad del Estado, con un intento de golpe contra el monarca “con vínculos regionales”. ¿Pero cual es el rol del príncipe Mohammed bin Salman de Arabia Saudita e Israel en este intento desestabilizador?

Un golpe geopolítico con fuertes implicancias regionales y una inmediata defensa formal del rey hachemita por los países árabes y Estados Unidos. El ex príncipe heredero Hamza, hijo del rey Hussein y la reina norteamericana Noor, se encuentra en arresto domiciliario. El medio hermano del actual rey Abdullah fue informado por el jefe del ejército que había participado en reuniones en las que el rey Abdullah, su medio hermano y ex jefe de las fuerzas especiales jordanas, fue criticado.

El príncipe Hamza consiguió enviar un video antes de que le cortaran sus comunicaciones con el mundo, a través de su abogado. Esta es su denuncia sobre corrupción e incompetencia en el reino.

El principe Hamza en 2012.Foto AFP

El principe Hamza en 2012.Foto AFP

“Hoy hago esta grabación para tratar de explicar lo que pasó conmigo durante las últimas horas. Tuve una visita del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas jordanas esta mañana, en la que me informó que no se me permitía salir, comunicarme con la gente o reunirme con ellos, porque en las reuniones que había estado presente en o en las redes sociales en relación con las visitas que he realizado, ha habido críticas al gobierno o al rey” contó el príncipe, desde su casa en Amman, antes de que cortaran su internet.

“Le pregunté si yo era el que criticaba, dijo que no. Dijo, pero esto era una advertencia de él, del jefe de policía y del jefe de los servicios de seguridad de Mukhabarat, que no debería salir de mi casa, que solo podía visitar a la familia, que no podía tuitear, y que no podía comunicarse con la gente”, dijo.

El sistema

Hablando en inglés en el video, transmitido por su abogado a la BBC y la CNN, el príncipe Hamza dijo que no era parte “de ninguna conspiración extranjera” y denunció al sistema gobernante como corrupto.

“El bienestar (de los jordanos) ha sido puesto en segundo lugar por un sistema gobernante que ha decidido que sus intereses personales, intereses financieros, que su corrupción es más importante que la vida, la dignidad y el futuro de los 10 millones de personas que viven aquí”, dijo.

La reina Noor y su hijo, el príncipe Hamza, en 1999. Foto AFP

La reina Noor y su hijo, el príncipe Hamza, en 1999. Foto AFP

El liderazgo militar de Jordania negó los informes de que el príncipe Hamzah hubiese sido arrestado. Sin embargo, los funcionarios de inteligencia en la región y en Europa dijeron que creían que el prominente miembro de la realeza había sido puesto bajo arresto domiciliario.

El jefe militar Yusef Ahmed al-Hunait sostuvo en un comunicado que se le había “pedido que detuviera los movimientos y actividades que se utilizaban para atacar la seguridad y la estabilidad de Jordania”.

Los intereses

Esta rocambolesca maniobra tiene detrás al príncipe Mohammed bin Salman de Arabia Saudita y su sueño de controlar el Medio Oriente y sus relaciones con Israel. Hay más de 20 detenidos, entre ellos Sharif Bassan bin Zaid, otro miembro de la Familia Real y primo del soberano, y Obrahim Awadallah, el ex jefe de la Casa Real, confidente del rey Abdullah, con excelente vinculaciones con el príncipe Mohamad de Arabia Saudita, por ser su asesor.

Jordania siempre fue el moderador en Medio Oriente. Occidente lo vio como un aliado, especialmente en la guerra contra el ISIS. El segundo país árabe en firmar la paz con Israel, la nación que tiene 2 millones de palestinos en su suelo, con Rania, una reina palestina de Tulkarem.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman. Foto EFE

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman. Foto EFE

Hoy el cuestionado príncipe saudita Mohammed bin Salman quiere ser el interlocutor de Israel y quien ha auspiciado que Israel y su premier, Benjamín Netanyahu, establezcan relaciones con todos los países del Golfo. Los detenidos serian parte de este intento de nuevo rediseño estratégico, en medio de fuertes acusaciones de corrupción a la Casa Real y al régimen por parte del príncipe Hamza.

Israel tiene un gran rol en esta situación de desestabilización en Jordania porque vacía a Jordania de su rol moderador en la región. Jordania se apresuró a afirmar su custodia de la mezquita de al-Aqsa , el tercer lugar sagrado del Islam en Jerusalén, porque Israel quiere dársela al príncipe Mohamed para que pueda controlarla Arabia Saudita. No es un tema menor cuando Jordania es el custodio de uno de los lugares santos del Islam. Hace cien años la Casa de Suad, es decir Arabia Saudita, ya le había quitado la Meca y Medina.

Quién es Hamza

El príncipe Hamza era el heredero designado por su padre, el rey Hussein, cuando estaba muriendo de cáncer en Amman, en 1999. Eso significó que colocó a su medio hermano mayor, el actual rey Abdullah como rey y destituía como heredero a su hermano y entonces históricamente decidido a sucederlo, el veterano príncipe Hassan. Lo iba a suceder su otro hijo, el que había tenido con Noor, una arquitecta norteamericana. Desde entonces, en la Casa Real Hachemita hay una batalla sangrienta entre unos y otros miembros del clan.

Hamza tiene 41 años, es militar graduado en la academia militar de Sandhurst y en la universidad de Harvard. Casado dos veces y con 5 hijos tras haberse divorciado de su prima segunda, es brigadier del ejercito jordano de sus fuerzas blindadas. Dicen que habría visitado las tropas beduinas, que son las que establecen el equilibro en la Casa Real Hachemita y eran grandes defensoras del rey Hussein. Obviamente la poderosa Muhabarak o los servicios secretos jordanos lo vigilaban.

La reina Noor, la madre norteamericana del príncipe Hamza, tuiteó: “Orando para que la verdad y la justicia prevalezcan para todas las víctimas inocentes de esta malvada calumnia. Dios los bendiga y los mantenga a salvo”.

El rey Abdullah no cumplió con el deseo de su padre. En el 2009, el príncipe Hamza, su medio hermano, fue destituido como príncipe heredero y nombró a su hijo, el joven príncipe Hussein, como futuro rey, nieto del soberano fallecido.

Los Royals viven en las colinas de Amman en un “compound”, todos juntos, en diferentes palacios y trabajan allí. Pero las relaciones con Hamza no eran lo suficientemente buenas y el vivía en un barrio muy elegante de Amman, lejos de los miembros de la familia real. Los accesos a su casa, los teléfonos, la internet, están todos cortados, Hay mucha tensión en Jordania. Se han cerrado los accesos a la ciudad. El ejército patrulla las calles. Mas de 600.000 refugiados sirios e iraquíes viven en Jordania. La situación es volátil y el coronavirus ha hecho estragos. Se debió dictar por ello el estado de emergencia y la población lo rechazó con protestas.

El liderazgo militar de Jordania negó los informes de que el príncipe Hamzah había sido arrestado. Sin embargo, los funcionarios de inteligencia en la región y en Europa dijeron que creían que el prominente miembro de la realeza había sido puesto bajo arresto domiciliario.

Los otros arrestados son Sharif Hassan bin Zaid y Bassem Ibrahim Awadallah, parientes del actual rey. Bin Zaid había servido anteriormente como enviado jordano a Arabia Saudita y es hermano de un alto oficial de inteligencia jordano que fue asesinado en 2009 por un agente doble de Al Qaeda en Afganistán. El ataque suicida también mató a cinco agentes de la CIA Awadallah se había desempeñado como jefe de la corte real y los funcionarios occidentales lo consideraban particularmente cercano al rey Abdallah. Una declaración del gobierno describió el supuesto complot como “avanzado” y afirmó que tenía vínculos regionales.

Lealtad saudita

Arabia Saudita reaccionó declarando lealtad del príncipe al rey. Turki al-Sheikh, asesor de la corte real saudí, tuiteó más tarde una serie de fotografías del rey Abdullah y del príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, con el comentario de acompañamiento: “Sin comentarios, las imágenes hablan (por sí mismas)”. Riad también emitió una breve declaración en la que decía: “Apoyamos a Jordania y apoyamos las decisiones del rey Abdullah II de preservar la seguridad de su país”. El rey Hussein creía que el príncipe Mohamed era un peligroso psicópata desde que era jovencito.

Pero lo más interesante de este golpe abortado fueron las inmediatas adhesiones al rey Abdullah. Egipto, Bahrein, Qatar, Kuwait, Irak, Líbano y Palestina también respaldaron al rey Abdullah, al igual que la Liga Árabe.

El departamento de estado de Estados Unidos dijo que el rey Abdullah era un “socio clave” y tenía todo su respaldo.

Los arrestos de altos funcionarios y miembros de la familia real son raros en Jordania, considerado uno de los países más estables del mundo árabe.

Frente a los ojos de los occidentales, el país parece un paraíso de estabilidad. Pero Jordania es un país pobre, con escasos recursos y la presión de los refugiados y los palestinos, a los que Jordania les ha entregado pasaportes, No se pensaba que Abdullah, que ha gobernado el reino desde la muerte de su padre, el rey Hussein, en 1999, se hubiera enfrentado a una oposición organizada seria durante sus dos décadas de reinado.

Equilibrar las poderosas tribus del país con ingresos decrecientes, un parlamento volátil y una serie de gobiernos frágiles han sido un desafío especial desde que golpeó la pandemia de Covid-19. Pero el reino había sido visto en general como un bastión de estabilidad en una región por lo demás turbulenta.

Influencias

Un punto de fricción ha sido la relación de Jordania con su poderoso vecino, Arabia Saudita, que históricamente ha respaldado financieramente al reino. Pero cuya postura hacia Amman había cambiado bajo el príncipe Mohammed.

Jordania temía ser cada vez más marginado en la región a medida que crecía la influencia de Bin Salman sobre la política exterior saudí. Ammán una vez obtuvo poder de interlocutor clave del mundo árabe con Israel. Pero a medida que los lazos entre Arabia Saudita e Israel se acentuaban y el estado judío firmaba “acuerdos de paz” con los aliados saudíes, ese papel jordano se desvanecía.

También se cree que el príncipe Mohammed Bin Salman está menos preocupado por impulsar la creación de un estado palestino viable, que defiende Jordania a rajatabla. Este rechazó a la defensa de los dos estados para el conflicto entre Israel y Palestina aumenta la posibilidad de que Jordania tenga que regularizar completamente su propia población palestina o absorber partes de la vecina Cisjordania. Ambas posibilidades que se ven como amenazas existenciales a la monarquía jordana.

PB


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