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Girondins, el club histórico de Francia que está al borde de la quiebra

Para el fondo de inversión estadounidense King Street el negocio no da para más. Las deudas con las que se habían encontrado y ameritaban un duro trabajo de reconstrucción inicial sumadas a la crisis derivada por la pandemia de coronavirus que sacó a los espectadores de los estadios, disminuyó abruptamente los ingresos y diluyó los compromisos asumidos en los contratos televisivos lo hicieron tomar una decisión: cerraron la puerta y se fueron.

Del otro lado queda un club, el Fútbol Club Girondins de Burdeos, la cara opuesta del fútbol romántico de antaño que ofrecía historias de superación y esfuerzo colectivo. Ahora quedó aplastado por el proceder de una empresa que, bajo las reglas capitalistas con las que siempre juega, se fue de la cancha cuando la derrota se tornaba irreversible.

Girondins, el club por el que pasaron Zinedine Zidane, Alain Giresse, Bixente Lizarazu, Jean Tigana y Christophe Dugarry, entre otros talentos, está a la deriva: quedó en manos de un interventor luego de que King Street anunciara que no pondría más dinero en la institución. En ese laberinto, las opciones de salida son dos: declararse en bancarrota inmediata y cortar con la agonía de un presente en que el descenso asoma o esperar la llegada de un nuevo inversor que asuma la deuda, valuada en 80 millones de euros.

Fundado en 1881, el club tiene en sus vitrinas seis ligas, cuatro Copas de Francia y tres Copas de la Liga. Y fue finalista de la Copa UEFA de 1996, en la que cayó ante Bayern Múnich.

Fernando Cavenaghi fue figura en el equipo campeón de 2009; jugó 105 partidos en tres temporadas y marcó 46 goles. Foto EFE

Fernando Cavenaghi fue figura en el equipo campeón de 2009; jugó 105 partidos en tres temporadas y marcó 46 goles. Foto EFE

El último título en la Ligue1 fue en 2009 con Laurent Blanc en el banco y con Fernando Cavenaghi de goleador. Alcanzó el récord de puntos (80) conseguido por un equipo en el campeonato y puso fin a las siete consagraciones consecutivas del Lyon.

Al año siguiente, las alegrías se extendieron al plano continental con una performance inolvidable en Champions: hilvanó siete triunfos al hilo (récord para un equipo francés) incluyendo los golpes ante la Juventus y el Bayern Múnich, y llegó a cuartos de final, su techo en esa competición, donde fueron eliminados por el Lyon.

Tras esa gesta, Blanc saltó al banco de la selección francesa y Girondins no volvió a recuperar brillo. En 2013 ganaron la Copa de Francia, su último título.

“Abandonar a un club en un momento tan complicado como el actual es un escándalo”, aseguró Lizarazu en declaraciones que recoge la agencia EFE, mientras Dugarry calificó de “basura” a quienes estaban al frente del Girondins, a quienes acusó de “haber hecho todo lo posible para hundir al club”.

King Street fue fundada en 1995, casi un siglo después que el Girondins. Es una empresa de gestión de inversiones, con sede central en Nueva York que en 2018 pagó 100 millones de euros para llevar las riendas del club francés que si bien atravesaba una crisis financiera presentaba la oportunidad de reinsertarse en una liga en crecimiento de la mano de los petrodólares que impulsaban al París Saint Germain y un jugoso contrato televisivo con el grupo español Mediapro.

Por los derechos de TV, Mediapro se comprometió a pagar más de 800 millones por temporada y así la liga francesa por primera vez se colocaba al nivel de las más grandes de Europa.

Pero tal como repasan los medios de comunicación franceses, las promesas tropezaron con la realidad y la pandemia de Covid-19 terminó de noquear aquellos sueños de volver a instalar al Girondins en los primeros planos.

Con el certamen detenido o sin púbico en los estadios, Mediapro abandonó el barco, se declaró en quiebra, rompió el contrato que había firmado y dejó la bomba latiendo en los clubes.

Según informaron, en ese contexto, King Street fue poniendo dinero, hasta 67,5 millones en un año, pero su paciencia no resistió a las obligaciones de beneficio que conllevan este tipo de fondos. Sobre todo, porque ya habían heredado una importante deuda acumulada a lo largo de años de gestión deportiva dudosa, de la mano de la cadena de televisión M6, propietaria del club hasta la llegada del capital estadounidense.

Girondins lleva cuatro derrotas consecutivas pero por el momento resiste en la tabla de la Ligue 1 y no cayó a la zona del descenso; está décimo sexto, con 36 puntos, a cinco del Nimes, que debería jugar una promoción para ver si mantiene la categoría.


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