Uruguay

Gildemeister se acogerá a capítulo 11 de ley de quiebras de EEUU, incluyendo a sus operaciones en Uruguay con BMW, Mini y Jaguar

Este jueves el grupo Automotores Gildemeister Chile (AG) anunció que presentará en abril un plan de reorganización para reestructurar sus obligaciones de deuda bajo el Capítulo 11 del Código de Quiebras de los Estados Unidos. Esta decisión involucra a las operaciones chilenas, uruguayas y brasileñas. Quedan afuera las filiales peruanas y costarricenses.

Desde el año 2010, Grupo Gildemeister es propietario en Uruguay de Motor Haus, representante, importador y distribuidor oficial de BMW Group en Uruguay. También es representante de las marcas Mini, Jaguar y Volvo

La empresa informó que este proceso busca fortalecer su estructura de capital reduciendo su deuda en más de US$ 200 millones, permitiéndole seguir operando. Además, señaló que el plan de reorganización no perjudicará los créditos de los empleados, clientes y proveedores, a quienes prevé pagarles en condiciones normales.

El miércoles, la compañía controlada por el empresario Ricardo Lessman celebró un Convenio de Apoyo a la Reestructuración (“RSA” por sus siglas en inglés) con una mayoría sustancial de tenedores de bonos garantizados, que apoyarán el plan de reorganización.

La empresa ya convocó una junta extraordinaria de accionistas para el 9 de abril, mientras planea presentar la solicitud de reorganización en Estados Unidos durante la primera quincena de abril.

El acuerdo se cierra justo el día en que se vencía el plazo para el pago de intereses en virtud de los contratos de emisión de bonos existentes, el cual Automotores Gildemeister no realizó.

Debido a que el proceso cuenta con el apoyo de los principales grupos de acreedores, se espera que sea de rápida tramitación, es decir, unos 60 días. En la estructuración del plan, Gildemeister fue asesorado por Rothschild.

 

Estallidos sociales y el devastador covid-19

La compañía, en un comunicado, explicó que las medidas que está adoptando “son el resultado de una serie de factores imprevisibles, entre ellos el aumento sostenido del tipo de cambio en los últimos años, los efectos del estallido social de octubre de 2019 y, posteriormente, los efectos devastadores del Covid-19. Estos fenómenos han tenido efectos de gran alcance, por lo que resulta imposible para AG cumplir con ciertas obligaciones financieras internacionales si no se produce una reestructuración”.

 

(Diario Financiero – RIPE)




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