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En Rusia temen por la vida del dirigente opositor Alexei Navalny

La preocupación por el estado de salud de Alexéi Navalny crece entre sus allegados luego de que el dirigente opositor ruso anunciara una huelga de hambre en la colonia penitenciaria donde cumple condena. Algunos hasta temen por su vida

El principal opositor al Kremlin afirmó el miércoles que la huelga de hambre era para protestar por sus condiciones de detención, y denunciar que está siendo “torturado mediante la privación de sueño”.

Las personas cercanas a Navalny afirman que la noticia es todavía más inquietante debido que que el activista anticorrupción de 44 años, que sufre fuertes dolores de espalda y perdió la sensibilidad en ambas piernas, asegura no tener acceso a los cuidados médicos necesarios.

Imagen de una aparición de Navalny de forma remota ante los tribunales rusos en enero de 2021. Foto: AFP

Imagen de una aparición de Navalny de forma remota ante los tribunales rusos en enero de 2021. Foto: AFP

“Estamos muy preocupados por su salud, por lo que pedimos un acceso inmediato a un médico”, declaró a la AFP Ruslan Shaveddinov, uno de sus colaboradores.

“Navalny siempre se tomó muy en serio decisiones como las de una huelga de hambre”, agregó.

Sus allegados publicaron un mensaje en Facebook en el que aseguran que Navalny ha perdido ocho kilos desde que llegó a la colonia penitenciaria, a principios de marzo. Esos kilos los habría perdido antes de su huelga de hambre, debido a que los guardianes lo despiertan “ocho veces cada noche”.

La huelga de hambre se suma a sus problemas no diagnosticados de espalda, pero sobre todo llega menos de un año después de sobrevivir a un envenenamiento que atribuye al Kremlin.

Captura de la carta que publicó Navalny en Instagram donde anunció su huelga de hambre. Foto: REUTER

Captura de la carta que publicó Navalny en Instagram donde anunció su huelga de hambre. Foto: REUTER

Luego de tres semanas en coma, Navalny pasó cinco meses recuperándose en Alemania. Y, a su regreso en enero a Rusia, fue detenido y condenado a dos años y medio de prisión en un caso de fraude que él considera político.

“Tras un envenenamiento, nadie sabe cómo el organismo puede reaccionar” si se le priva de alimentos, apunta Shaveddinov, para quien esto “es muy preocupante”.

Los servicios penitenciarios rusos aseguraron el miércoles que el opositor “recibe toda la atención médica necesaria” y que se respeta su derecho a dormir ininterrumpidamente ocho horas, aunque Navalni asegura que lo despiertan ocho veces por noche.

El Kremlin rechazó pronunciarse sobre su caso.

La prisión donde está encarcelado, en Pokrov, a 100 kilómetros al este de Moscú, está considerada una de las más duras de Rusia. El opositor la califica de “campo de concentración”.

Navalny es el principal opositor del presidente ruso, Vladimir Putin. Foto: REUTER

Navalny es el principal opositor del presidente ruso, Vladimir Putin. Foto: REUTER

Navalni asegura además que lo amenazaron con ser trasladado a una celda disciplinaria por violar el reglamento: por levantarse de su cama 10 minutos demasiado pronto o por negarse a participar en actividades físicas obligatorias.

“Este es el mismo gulag, donde se tortura y martiriza a la gente, sobre todo a aquellos que son políticamente activos”, criticó el miércoles el diputado moscovita Serguéi Mitrojin en la radio Eco de Moscú.

Aunque no se conoce la modalidad de huelga de hambre de Alexéi Navalny, se trata de una medida utilizada por otros opositores rusos.

Liubov Sobol, aliada suya, pasó 32 días ingiriendo únicamente líquidos en el verano boreal de 2019 después que se rechazara su candidatura a las elecciones locales.

Pero el cineasta ucraniano Oleg Sentsov, que pasó cinco años en un campo de detención ruso, sigue siendo el activista más conocido actualmente por usar esta táctica.

Estuvo en huelga de hambre durante 145 días para exigir la liberación de “presos políticos” ucranianos en Rusia, alimentándose únicamente con suplementos nutritivos e inyecciones de glucosa.

Cuando lo amenazaron con alimentarlo a la fuerza, una medida drástica que según la ley puede practicarse por vía oral, rectal o mediante intubación, decidió poner fin.

Este tratamiento, considerado como una forma de tortura por los defensores de los derechos humanos, podría aplicarse a Navalny, si decide ir hasta las últimas consecuencias.

El opositor “sabe que la huelga de hambre es una medida extrema”, tuiteó uno de sus aliados, el economista Serguéi Guriev, pero si lo hace, “es porque piensa que no tiene nada que perder”.

Fuente: AFP


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