Tecnología

El mundo de los booktokers en Uruguay

Quien instala TikTok se choca contra videos de gente haciendo chistes visuales, gente en bikini o exhibiendo sus abdominales en el gimnasio y adolescentes bailando. Todo en videos brevísimos que se deslizan con el dedo índice de forma adictiva. Sin embargo, si se navega un poco más y se aprende a despejar esa marea, se puede encontrar que el mundo de los libros también tiene su espacio en esa jungla. Ese es el universo de los booktokers.

Primero fueron los booktubers, quienes reseñaban libros en YouTube y demostraban que para ser youtuber, sin importar el grado de éxito alcanzado, no era imprescindible hacer payasadas sobre la nada o comentar videojuegos. La explosión de Instagram abrió la cancha a los bookstagramers quienes en medio de una red que privilegiaba fotos de gatos y comida, compartían su pasión por los libros con mucho éxito y repercusión. Facebook y Twitter también son utilizados para esto, aunque no han generado una categoría propia de comunicadores de libros.

Por qué TikTok

Los booktokers crecieron a la vez que TikTok explotaba fuera de China y han ido consolidándose. En Uruguay, algunos ejemplos son @theboyinthepages, @solrodriguez_ok, @blogwhatalife, @lacazadoradelconejoblco, @escritosylecturasdeagus, @lialamass, @ladybibliophile15 y @bookloveruy. Cada uno a su manera contribuye a demostrar que el gusto por los libros y la lectura, lejos de darse por vencido o enojarse y cruzar los brazos ante las nuevas tecnologías, sabe acomodar el cuerpo y encontrar su propio espacio.

“A veces entro y se me va media hora del día, es un poco atrapante”, dice Gian Claudio, cuya cuenta es Blog What a Life. “Realmente me parece una red más que apta para compartir el amor por los libros, existe la comunidad de #BookTok y hace un contenido muy genial y entretenido que recomiendo”.

Gian Claudio, cuya cuenta es Blog What a Life.

“Mis tiktoks los pienso y grabó con antelación”, cuenta Sol Rodríguez. “Un día estoy productiva y grabó diez en una tarde, otros días no. Básicamente te nutrís del contenido que está de moda y lo adaptás a los libros. Hay también retos o challenges de libros y esos videos son en general los más gustados y vistos. Te diría que los booktokers no son muy diferentes a los booktubers, la única diferencia grande es la del tiempo que se tiene para mostrar al libro o producto literario”.

Por otro lado, Alejandro o The boy in the pages, dice que “TikTok es más fácil e intuitivo (que otras redes). Subís un video, alguien lo ve y después se forma como una cadena. El algoritmo es más personalizado. Cuando entrás a la aplicación te aparece un contenido genérico, pero en la medida que empezás a interactuar aprende qué te interesa. Y al ser videos tan cortos, parece que no pero estás un montón de tiempo”.

Alejandro y Sol coinciden en destacar que el tope de sesenta segundos para los tiktoks ayuda a que se transmita lo fundamental sobre el libro. También afirman que el hecho de que la misma aplicación permita editar y agregarle elementos a los videos simplifica mucho la tarea en comparación a lo que requiere YouTube.

Alejandro, el joven detrás de The boy in the pages.

Cómo llegar y qué ver

El modo más directo de encontrar el mundo de los libros en esta red es buscar a través de los hashtags. Estas son la forma en que los usuarios se unen en comunidades virtuales. Por ejemplo, #books suma 3400 millones de visualizaciones y  #bookworm tiene 2400 millones. Sin embargo, el que está por encima de todos refiere justamente al desafío de sintetizar la pasión por un libro en poco tiempo; es #librosen60s y supera las 5400 millones de visitas.

“La recompensa es llegar a más gente de la que normalmente llegarías en YouTube; y todo mediante hashtags”, afirma Sol con respecto a tener que pensar la gracia y la síntesis de un video tan breve.

Sol Rodríguez (@solrodriguez_ok).

Aparte de esos hashtags aparece el desafío de tener cierto impacto con lo que se hace. Esto depende del carisma y del interés de cada uno. Una de las formas más efectivas de comunicarse en esta red es adoptar una de las consignas que sean tendencia y ejecutarlas a su manera. Esto puede implicar jugar a usar un diálogo ajeno pregrabado o retos como emplear una voz en off para enumerar las manías lectoras de cada uno. En otros casos puede tratarse simplemente de mostrar la biblioteca y su decoración, aunque usando recursos como stickers y efectos visuales para darle más atractivo al video.

Otro elemento que aparece en muchos videos es el de las preferencias lectoras. Autoras de ciencia ficción y fantasía juvenil como Cassandra Clare, Sarah J. Maas y Susanne Collins son de las preferidas para muchos booktokers, que suelen tener en sus bibliotecas también a Harry Potter. Esto no descarta autores de otros géneros y generaciones, que se cuelan por ahí, aunque da la impresión de que lo que más se refleja en esta red es la literatura producida en la última década y en particular la de Estados Unidos.

Algunos autores se han atrevido a hacer sus cuentas aquí, aunque esto tiene que ver principalmente con perfiles generacionales y también el público al que apuntan. Es que si Instagram o YouTube ya exigían un aprendizaje y adaptación en la forma de expresarse, TikTok pide todavía un poco más para quien venga del mundo de la literatura y tenga más de veinticinco o treinta años. La uruguaya Cecilia Curbelo, muy exitosa entre adolescentes, tiene su perfil aunque no ha publicado videos. La poeta estadounidense Shelby Leigh tiene mucho éxito casi sin necesidad de aparecer ante la cámara, solo leyendo un poema al día. El detalle, que no es menor a la hora de pensar en su impacto, es que sus versos funcionan como una suerte de texto de autoayuda.

La autora y promotora estadounidense Kathy Ellen supera los noventa mil seguidores y le da su propio giro a esta red. A cara lavada y natural, sin efectos ni chistes visuales, recomienda libros con mucha agilidad y carisma. Sus videos tienen más de dos millones de likes y son una muestra de cómo cada uno puede apropiarse de esta red y tejer redes de afinidades.

El potencial poco claro

TikTok está presente en más de ciento cincuenta países y se estima que tiene más de mil millones de usuarios activos al mes. Estas cifras dan idea de que tendría un alto potencial como vehículo de promociones. Sin embargo, las editoriales han incursionado tímidamente en este universo. Las que más lo han hecho son las multinacionales, aunque no con la misma intensidad o decisión que en las demás redes sociales.

El Grupo Planeta tiene un TikTok para sus filial de Argentina y otro para la de Colombia. Cada uno hace énfasis en muy distinto géneros o temáticas, de acuerdo a las novedades editoriales que quieren destacar según el público al que se dirigen en sus respectivos países. Penguin Random House tiene su cuenta en inglés, donde publican muy espaciadamente, y también una llamada Penguin Teen, dirigida a la literatura juvenil, que publica con más asiduidad.

Del mismo modo que las editoriales, muchos bookstagramers, blogueros y booktubers eligieron no incursionar en TikTok y mantenerse en las redes en las que ya eran fuertes.

Santiago, alias Lector de mil historias, cuenta que no se acercó a esta red porque ya le exigía mucho su Instagram. “Y aparte después llegaron los reels a Instagram, que tienen más o menos la misma funcionalidad y probé por ahí. Como ya tenía todo en esa red no me quise pasar a la otra”, cuenta.

José, cuyo blog e Instagram se llaman Rincón del lector constante, dice que no usa TikTok porque no la entiende. “Y creo que no da para conversar mucho sobre libros en videos cortitos. Al menos a mí no se me ocurre cómo expresar todo lo que me transmite un libro o hacer una reseña más larga. Otras redes me lo permiten”.

Y, finalmente, Pau Varela, o Peekabok en Instagram, no utiliza esta red pero cree que puede ser apta para la promoción de la lectura. “Es una buena forma de mostrar distintos libros y autores y autoras de forma más rápida y sencilla. Y como tiene tanta llegada al público joven es una buena manera de acercarse a esos que no están en otras redes sociales”.

Las redes más efectivas

Otra red social bastante mencionada por los bookstagramers consultados es Goodreads, aunque es poco visual, muy específica y tiene más usuarios anglosajones que latinos o hispanos. “Esa red es la mejor acompañante para quien lee porque es solo para lectores, donde comentan lectores, chateas con lectores, y haces amigos lectores con tus mismos gustos, o no”, cuenta Gian, de Blog what a life.

Gian coincide con Santiago o Lector de mil historias y Pau o Peekabok, en destacar que los reels y las historias de Instagram le dan un enorme potencial para interactuar y crear contenido efectivo. Por ejemplo, Gian tiene veintitrés seguidores en TikTok pero en Instagram más de dos mil trescientos.

“Instagram es la que más me ha resultado”, dice José o Lector constante, “porque es más interactiva a través de las historias. Te permite tener un ida y vuelta más fluido, incluso con las reseñas a pie de foto o las encuestas”. Y Santiago, por su lado, concluye diciendo que “Más allá de la facilidad para atrapar a través de lo visual, Instagram es la que tiene más usuarios y eso permite conectarse no solo con lectores sino también con autores que no están en TikTok o Twitter. Incluso con editoriales y me parece que para todo esto es la más completa.”




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