Política

el grupo de Whatsapp en el que Lacalle monitorea la apertura educativa

El presidente Luis Lacalle Pou contó que tiene un grupo de Whatsapp con las autoridades de la educación para discutir y analizar sobre lo que está sucediendo en la educación e ir monitoreando el retorno a la presencialidad.

“Tenemos un grupo de WhatsApp entre pocos, Robert Silva, Pablo da Silveira y quien habla, que se llama Regreso a clases y empezó en abril del año pasado, cuando volvimos a la presencialidad en las escuelas rurales”, dijo en entrevista a Subrayado de Canal 10.

Cuando el gobierno definió una serie de medidas el pasado 23 de marzo, una de las premisas que planteó fue que las escuelas serían de las primeras actividades en regresar. Pasaron más de dos meses desde aquel anuncio y, por el momento, las autoridades solo han cumplido de forma parcial. 

Tal y como estipulaba el cronograma anunciado, el 3 de mayo se produjo el retorno de la educación rural de menos 20 alumnos y un solo docente. Una semana después llegó el de aquellos centros con hasta 50 estudiantes y se le sumaron la educación pública y privada de 0 a 5 años, incluyendo centros CAIF, jardines privados y otras dependencias de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), así como también se dio, el pasado 18 de mayo, el del resto de las escuelas rurales y el primer ciclo de primaria en todo el país, salvo Canelones y Montevideo, donde solo volvieron las escuelas Aprender, las de Tiempo Completo y Tiempo Extendido.

De a poco, en el grupo de WhatsApp que el presidente Luis Lacalle Pou comparte con el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen), Robert Silva, y el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, desde la vuelta a clases de 2020, las señales de volver a la presencialidad plena se fueron apagando, según dijo en la entrevista. Y la vuelta escalonada se puso en pausa. En paralelo, reabrieron gimnasios, clubes y freeshops.

“Esta vez, basados en la experiencia del año pasado, dijimos ‘vamos a calendarizarlo’. Para mí fue un poco extenso el calendario, pero los que saben, saben. Iniciamos el 3; 10 y 18 y frenamos por algo que nos propusimos: la rutina de los niños, más las rutinas familiares de los que viven entorno a sus hijos. No las podamos cortar y empezar. Entonces, una vez que empecemos, no cortamos”, dijo Lacalle.

Con el avance de los contagios y la consecuente postergación de la vuelta a la presencialidad, representantes de la organización Familias Organizadas de la Escuela Pública (FOEP) se manifestaron el martes frente a Torre Ejecutiva y le presentaron una carta al presidente haciéndole saber de su descontento. En el documento refrescan uno de los apuntes que dejó el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) a fines de abril, cuando señaló que “la pérdida de la presencialidad en la educación constituye una de las medidas cuyo daño es irreparable, con efectos a corto y largo plazo” y, a la vez, pidió priorizar la actividad escolar frente al resto de las actividades. 

“¿El nerviosismo en los padres? Natural, son sus hijos. Uno capaz que no se pone nervioso por sí (mismo), pero por sus hijos seguro”, respondió el presidente al ser consultado.

Por su parte, la organización manifestó: “Es claro que las escuelas no solo no son lo primero en abrir, sino que no se hizo nada por controlar la pandemia cerrando otros sectores para proteger ese espacio que tiene la infancia para formarse y aportar a la sociedad y la economía del Uruguay del mañana. Sr. Presidente, la infancia pide relevo”. Asimismo, transmitieron una propuesta para adelantar las vacaciones de invierno y evitar cortes en la presencialidad, pero, según expresó el mandatario a Canal 10, esa iniciativa ya quedó descartada. 

“Tanto el año pasado como este, hubo mucha gente que estuvo aprendiendo virtualmente y tenemos claro que no es lo mismo para el niño que tiene la presencia de los padres y determinado nivel sociocultural que para el que no lo tiene. Si nos quejábamos de que había una brecha importante en igualdad de oportunidades, esta pandemia va a ensanchar esa brecha. Estamos pensando (…) en cómo hacemos para empujar a estos niños que quedan atrás”, dijo y justificó la decisión afirmando que no se puede pensar en una propuesta con “aforo”, a diferencia de otras actividades, pese a que diversos colegios privados ya implementaron esa modalidad en 2020.

“Las escuelas no pueden tener aforo. Yo no puedo decir ‘vengan estos chiquilines y estos chiquilines no’. Los docentes, el movimiento de gente… La intención nuestra es volver ‘salvo que’. La premisa es ‘volvemos’ salvo que esté pasando lo que está pasando en algunos (departamentos) con respecto a los contagios. ¿Dónde fue que volvimos? En los que más lo necesitaban, en los más vulnerables. Y esa fue la cadencia que fuimos planificando”, explicó.

El pedido de algunas intendencias, como la de Salto, Flores y Paysandú, sumado a la solicitud del Comité de Emergencia de Carmelo (Colonia) obligó a las autoridades a postergar el reinicio de las escuelas en diversas localidades. La situación sanitaria, aún más compleja que cuando se concretó el cierre, con 36.624 casos activos de coronavirus frente a los 14.826 del 23 de marzo, deja en un plano de incertidumbre a las autoridades que, al menos, hasta el 7 de junio no anunciarán nuevos retornos.

“Algunos departamentos tuvieron situaciones complejas: Río Negro, Salto, Paysandú. Hubo que frenar esa vuelta a clases. Entonces, hoy lo que tenemos es un diálogo entre ANEP, Ministerio de Educación y Cultura y Ministerio de Salud Pública. En ese diálogo, y en la decisión final del gobierno, se establecen las grandes líneas. (…). (El regreso) está calendarizado hasta fines de junio. Naturalmente, ya hemos atrasado por lo menos dos retornos. Es lo que más nos cuesta porque sabemos que, de alguna manera, es lo que perjudica más”, concluyó Lacalle.




Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba