Internacionales

Con una vacunación a ritmo de vértigo, Chile no frena el coronavirus: ¿qué está pasando?

La velocidad de vacunación en Chile sigue a un ritmo vertiginoso. El calendario ha avanzado y el país ya está inoculando a personas de 23 años este martes.

El lunes, el Instituto de Salud Pública autorizó la vacunación de menores entre 16 y 12 años con el fármaco de Pfizer, y serán incorporados al calendario a partir del 15 de junio.

Sin embargo, los reportes diarios de contagiados se han encumbrado, varias veces durante las últimas semanas, sobre los 8.000 casos, las cifras más altas de la pandemia.

Con 8.005.000 personas vacunadas con ambas dosis –de 15.200.240 posibles- y 10.650.000 con la primera, ¿por qué las unidades de pacientes críticas siguen trabajando al límite y se registran cifras records?

La eficacia de las vacunas

La primera respuesta viene desde la ciencia. En Israel la baja considerable de casos comenzó a vivirse cuando el país llegó al 40% de población cubierta con ambas dosis.

En Chile esa cifra ya va en 52,7%, aunque no todas esas personas han superado los 14 días después de la segunda dosis, ventana en la que se generan los anticuerpos neutralizantes.

Un centro de vacunación en Santiago. Foto: AFP

Un centro de vacunación en Santiago. Foto: AFP

El país trasandino vacuna con fórmulas de tres laboratorios distintos, cada una con distintos grados de efectividad ante el virus.

Cerca del 75% de vacunados ha recibido la vacuna de Sinovac, laboratorio chino privado, cuya vacuna Coronavac fue autorizada por la Organización Mundial de la Salud este martes.

Los datos de estas dosis son alentadores: en los estudios en el mundo real (fase IV) de Chile, Uruguay y Brasil, previenen en más de un 80% las probabilidades de desarrollar síntomas graves, caer en terapia intensiva o morir.

Sin embargo, no es tan eficiente como Pfizer para prevenir la infección. En promedio, entre sus estudios de Fase 3, la efectividad de la Coronavac para prevenir la infección se empina apenas por sobre el 60%.

Estos datos hacen que para lograr un efecto como el de Israel, el porcentaje de vacunados con esquema completo en Chile debe ser más alto para disminuir el índice de transmisión de la enfermedad en sus calles.

Una atleta chilena muestra su certificado de vacunación. Foto: REUTERS

Una atleta chilena muestra su certificado de vacunación. Foto: REUTERS

¿Tercera dosis?

En declaraciones al diario El País de Uruguay, el encargado del Estudio de Fase IV de Sinovac en Chile, Rafael Araos, señaló que incluso el país “debería vacunar al 100% y tres veces”, para lograr una real inmunidad de rebaño.

Esto, haciendo alusión a lo que ya varios laboratorios han señalado sobre la necesidad de una tercera dosis o “booster” hacia fines de año.

El país, adicionalmente, continúa recibiendo vacunas de Pfizer y Astrazeneca.

Serán cerca de 6 millones de chilenos los que recibirán dosis de estos laboratorios.

La mayoría de ellos jóvenes, que son los que más expuestos están a la transmisión comunitaria pues no han renunciado a las actividades sociales para su autocuidado.

CASOS
0.000.000


00.000

por millón de hab.

MUERTES
00.000


0.000
por millón de
hab.


Fuente: Johns Hopkins
Chart: Flourish | Infografía: Clarín

Las autoridades chilenas esperan que, en la medida que avance el calendario en estas personas, se comience a lograr la inmunidad de rebaño, entendiendo que son más eficientes para prevenir la enfermedad del todo.

La variante de Manaos

Los análisis genómicos del virus se han multiplicado en Chile. El país está realizando cerca de 500 a la semana.

Los resultados entregados por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) dan cuenta de la presencia de la variante de Manaos en todas las regiones del país.

Una variante que, según estudios científicos publicados en las revistas científicas The Lancet y Nature, tiene dos características que la hacen más difícil de controlar: afecta a personas más jóvenes de una manera más agresiva y se transmite más rápido.

El ministro de Salud de Chile, Enrique Paris recibe a fines de abril un cargamento de vacunas de  AstraZeneca. Foto: DPA

El ministro de Salud de Chile, Enrique Paris recibe a fines de abril un cargamento de vacunas de AstraZeneca. Foto: DPA

Precisamente, el promedio de edad de las personas en las unidades de terapia intensiva chilenas así lo reafirma, explicó a Clarín el Subsecretario de Redes Asistenciales, Alberto Dougnac.

Pacientes más jóvenes

“El número de pacientes mayores de 70 años que está ingresando a una Unidad de Cuidados Intensivos se ha mantenido estable en las últimas semanas. Al día de hoy, solo el 5% de los casos confirmados de Covid-19, corresponde a este grupo de edad”, explica.

Y agrega un dato revelador sobre el comportamiento del virus estos últimos meses. “En cambio, los menores de 50 años, que corresponden a la población que presenta los índices más bajos de vacunación, han mostrado un incremento significativo en cuanto a los ingresos a UCI por Covid-19, representando actualmente más del 40% de los pacientes que están ocupando una cama crítica y el 77% de los casos confirmados diariamente”, resaltó Dougnac.

El gobierno ha decidido acelerar la vacunación en estos grupos etáreos y espera poder tener vacunada con al menos una dosis al 80% de la población objetivo a fines de junio.

Sin embargo, aquí entra en juego nuevamente el comportamiento de las vacunas. Mientras Pfizer logra generar inmunidad en un 74% de los casos tras la primera dosis, Sinovac requiere de ambas dosis para tener algún efecto.

Cuarentenas menos efectivas 

A fines de marzo, el Ministro de Salud de Chile, Enrique Paris, prometía a los chilenos un “último esfuerzo” para contener la pandemia.

Las cifras empeoraban e incluso las elecciones constituyentes se postergaron para mayo. Si bien los casos disminuyeron, en los últimos días han vuelto a subir.

Las cuarentenas en Chile ya no logran reducir la movilidad en los estándares recomendados por la OMS para los “lockdown” (en razón de 8 a 1, es decir, 8 personas encerradas por una moviéndose).

Durante abril, en plena cuarentena, lo que más se pudo reducir la movilidad fue en un 40% respecto a un día normal.

Protesta en Santiago de Chile contra el presidente Sebastián Piñera. Foto: REUTERS

Protesta en Santiago de Chile contra el presidente Sebastián Piñera. Foto: REUTERS

El cansancio emocional y la necesidad de salir para trabajar, sobre todo de trabajadores informales, son los argumentos más recurrentes de quienes transitan por las calles.

Polarización

El clima de polarización del país ha hecho imposible para el gobierno de Sebastián Piñera controlar la crisis económica, en lo que se refiere al bolsillo de sus compatriotas.

Si bien los 150 dólares por integrante de hogar que el gobierno entrega al 80% más vulnerable parecen un lujo para el vecindario, el clima interno del país y una actitud más reactiva que activa por parte del gobierno no le permite controlar la agenda. La sensación de insuficiencia sigue latente.

A pesar de todo lo anterior, al cierre de esta crónica el Banco Central chileno entregó el crecimiento de abril: un 14,1%, el tercer abril de mayor expansión en la historia.

Una buena noticia en medio de una pandemia que, si bien se ve más cerca que lejos de terminar en Chile, aún azota fuerte al país vecino.

Santiago, especial para Clarín

CB​


Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba