Política

Competencia electoral y “usinas de ideas” en Montevideo

Cuando pase el tiempo, tendremos muchas razones para acordarnos de este año, el 2021. Una de ellas, que no debería pasar desapercibida en el medio de las turbulencias sanitarias y políticas cotidianas, es el reciente lanzamiento de dos “usinas de ideas” enfocadas en los desafíos del gobierno de Montevideo. El 8 de junio, el Partido Nacional hizo la presentación en sociedad del Centro de Estudios Metropolitano “Andrés Abt”. En la ocasión, se presentó el primer producto de la nueva institución: una investigación de opinión pública de la empresa Cifra titulada “Montevideo y su gente: una mirada por municipio”.1 El 23 de junio, el Partido Colorado instaló formalmente el Instituto Joaquín Suárez.2 Ambas instituciones tienen similares objetivos: se proponen ofrecer respaldo técnico al trabajo de los ediles en la tarea de controlar la gestión del gobierno del Frente Amplio en Montevideo, contribuir a la elaboración de lineamientos programáticos para una gestión alternativa, y aportar en la formación de cuadros de gobierno para cuando, finalmente, se concrete la alternancia. Las dos procuran, en esencia, fortalecer la capacidad de los partidos fundacionales para desafiar la larguísima hegemonía del FA en Montevideo. 

Al decir de Manuel Castells, desde fines del siglo XX vivimos en la Era de la Información. No puede asombrar, por tanto, la proliferación de instituciones, públicas y privadas, orientadas a alimentar el “mercado de las ideas” sobre la base de investigación académica. En todos lados, el ecosistema de organizaciones que elaboran diagnósticos y propuestas para influir en las políticas públicas se ha vuelto más denso. En ese contexto, la instalación de “usinas de ideas” ligadas a partidos políticos es una tendencia muy visible de las democracias contemporáneas. Los primeros partidos en generar este tipo de apéndices fueron los alemanes (ver tabla). Este modelo, con el paso del tiempo, fue adoptado y adaptado a otros países. América Latina no ha sido la excepción. A partir del último cuarto del siglo pasado la región se democratizó. Con la democracia, volvieron los partidos políticos. En ese marco, a veces como plataforma de lanzamiento de líderes, otras veces a partir de proyectos colectivos, de fracciones o de partidos, se fueron multiplicando las fundaciones políticas. Uno de los casos recientes más notorios es el del macrismo, cuya trayectoria es inseparable de diversas fundaciones, especialmente de Creer y Crecer (2002) y Pensar (2005). 

Los partidos políticos uruguayos, desde la recuperación de la democracia en adelante, también han ido construyendo “usinas de ideas”. En el Frente Amplio, además de fundaciones ligadas a fracciones como el Centro Artiguista por los Derechos Económicos Sociales y Culturales (CADESyC) del MPP, se destaca la Fundación Líber Seregni, que dirige Agustín Canzani. El Partido Colorado procuró, en distintas oportunidades hacer funcionar su propio centro de estudios, el Instituto Batlle y Ordóñez. Pero el desarrollo de “usinas de ideas” ha sido especialmente intenso dentro del Partido Nacional. El ala wilsonista generó, en 1982, el Centro de Estudios Nacionales (coordinado en aquel entonces por José Claudio Williman), y en 1984, con el apoyo económico de la Fundación Friedrich Naumann (FNS), el Centro de Estudios para la Democracia Uruguaya (CELADU). El 1º de marzo de 1985, en el mismo día en que Julio María Sanguinetti asumió la Presidencia de la República y que se cumplían los 150 años de la investidura de Manuel Oribe en el mismo cargo, Luis Alberto Lacalle Herrera, que había sido electo senador, instaló el Instituto Manuel Oribe para “devolverle al Partido Nacional la vocación de poder”.3 Más tarde, a instancias de Jorge Larrañaga, se instaló la Fundación para la Democracia Wilson Ferreira Aldunate (2008). En 2017, con la nueva versión de la Carta Orgánica, se institucionalizó el Centro de Estudios de Partido Nacional (artículo 111) que, bajo la dirección de Pablo da Silveira, jugó un papel clave en el proceso de elaboración programática de 2019. 

La construcción de “usinas de ideas” enfocadas en los desafíos metropolitanos abre, por tanto, una nueva etapa en el desarrollo institucional de colorados y blancos. El tiempo dirá si estas nuevas “capas” organizacionales terminan jugando, o no, un papel político-electoral relevante. En todo caso, constituyen un testimonio claro de una decisión política de gran interés en términos analíticos: los partidos fundacionales, que lograron desplazar al FA del gobierno nacional, están buscando desarrollar musculatura política e institucional para hacer lo mismo, dentro de cuatro años, en Montevideo. La elite dirigente de estos partidos comprende que no podrán lograr este objetivo si se limitan a hacer lo lo mismo que hasta ahora. La experiencia de las elecciones departamentales de 2015 y 2020 les demostró que la ingeniería electoral (votar bajo un mismo lema) y la designación de candidatos competentes son condiciones necesarias de un eventual triunfo electoral. Pero no son condiciones suficientes. Para desplazar al FA de su principal bastión precisan hacer un esfuerzo extraordinario,  colectivo, permanente e informado.

1 Ver: https://www.elobservador.com.uy/nota/raffo-lanzo-centro-de-estudios-metropolitano-un-bastion-de-su-apuesta-politica-en-montevideo-20216816330 
2 Ver https://www.elobservador.com.uy/nota/el-partido-colorado-lanzo-un-think-tank-de-que-se-trata–2021623163113 
3 Debo estos detalles al excelente trabajo, todavía inédito, de mi colega Alexandra Torres, “El Partido Nacional y los centros de estudios”.  l

Adolfo Garcé
Doctor en Ciencia Política, Docente e Investigador en el Instituto de Ciencia Política, Facultad de Ciencias Sociales, UdelaR
adolfogarce@gmail.com 

Fundación Fecha                                          Partido
Friederich Ebert Stiftung (FES) 1925                             Social Democratic Party (SPD)
Friederich Naumann Foundation (FNS) 1958                     Free Democratic Party-Liberals (FDP)
Konrad Adenauer Stiftung (KAS) 1964                            Christian Democratic Party (CDU)
Hanns Seidel Foundation (HSS) 1967                 Christian Social Union in Bavaria (CSU)
Heinrich Böll Foundation 1996                                    Bündis90 / Greens
Rosa Luxemburg Foundation 1998                       Party of Democratic Socialism (PDS)

 




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