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choques por la reapertura y el temor a una nueva ola de Covid

El líder ultraderechista Matteo Salvini, que venía presionando por un aflojamiento de las medidas restrictivas para combatir el aumento de contagios y muertos por coronavirus, provocó la primera crisis del gobierno de unidad que reúne a casi todos los partidos de Italia.

Salvini, quien se atribuye los méritos de la reapertura “con cautela” prevista a partir del lunes próximo, exigió que se achicara el toque de queda que rige hace meses de las 22 o las 23 hasta las 5, para facilitar las cenas que podrán ofrecer los restaurantes. Y reclamó también que puedan hacerlo no solo en las terrazas abiertas sino también en las salas cerradas.

Salvini y el primer ministro Mario Draghi intercambiaron cuatro llamadas telefónicas cada vez más tensas. Salvini volvió a reclamar que “se permita volver a vivir a los italianos”.

El jefe de gobierno le respondió que la Liga Norte, el partido de Salvini, que cuenta con tres ministros, había votado cinco días atrás el mantenimiento como está del toque de queda para “ser prudentes en las medidas de apertura y evitar que vuelva a circular más peligrosamente el virus”.

No se pusieron de acuerdo y Draghi le dijo que su posición sentaba “un grave precedente”.

En la posterior reunión del gabinete se votaron las medidas y los tres ministros de la Liga, que no abrieron la boca, no participaron.

El líder de la ultraderecha italiana, Matteo Salvini, reclama una pronta reapertura. Foto: EFE

El líder de la ultraderecha italiana, Matteo Salvini, reclama una pronta reapertura. Foto: EFE

Crecen las protestas

El episodio representa una herida difícil de cerrar, porque para el premier Draghi representa la amenaza de nuevas presiones en las próximas semanas por parte de Salvini, mientras crecen las ruidosas protestas callejeras de los perjudicados con las prohibiciones con infiltración de grupos de extrema derecha.

Los efectos desastrosos de la pandemia han dejado sin trabajo o hecho perder sus réditos a cientos de miles de empleados y comerciantes, que para Salvini representan un yacimiento fundamental de consenso.

El líder ultraderechista, que decidió entrar al gobierno de salvación nacional que formó el presidente de la República, Sergio Mattarella y fue aprobado por el Parlamento, no es titular de ningún cargo pero está cada vez más activo en pedir que se aflojen las medidas restrictivas y se permita la apertura de bares, restaurantes y negocios, junto con una mayor libertad de movimientos.

La acción de la pandemia, que probablemente la próxima semana habrá causado 20 mil muertos de Covid-19 en 14 meses, da señales de haber dejado atrás una nueva fase aguda y se espera que los calores veraniegos ayudarán a disminuir sus efectos letales.

La policía italiana se enfrentó con manifestantes que protestaban contra las restricciones por el coronavirus, en Roma. Foto: DPA

La policía italiana se enfrentó con manifestantes que protestaban contra las restricciones por el coronavirus, en Roma. Foto: DPA

Pero la mayoría de los científicos considera que la reapertura anunciada por el gobierno bajo la presión de los afectados económicos y del hartazgo de la población, puede hacer correr serios riesgos de una nueva oleada letal.

Salvini, por su parte, echa las culpas de las restricciones a una “acción ideológica” izquierdista del ministro de Salud Roberto Speranza y de una parte de los líderes del Movimiento 5 Estrellas, el partido con mayor representación parlamentaria.

Reapertura cautelosa y vacunación

El gobierno ha decidido apurar medidas de reapertura pero con el freno de mano, mientras intenta concentrarse en la campaña de vacunaciones masivas como la verdadera arma capaz de domar la circulación del coronavirus.

“Si cambiamos cada semana las medidas podemos decir adiós a nuestra credibilidad”, comentó en el Palacio Chigi, sede del gobierno en Roma, el premier Draghi, muy fastidiado con Salvini.

Alumnos en una escuela secundaria de Milán: con barbijos y distancia, se reanudaron las clases. Foto: EFE

Alumnos en una escuela secundaria de Milán: con barbijos y distancia, se reanudaron las clases. Foto: EFE

El nuevo decreto de reaperturas tendrá vigencia entre el lunes 26 de abril y el 31 de julio. También hasta julio ha sido prorrogado el estado de emergencia nacional.

El gobierno aprobó volver a implantar las zonas amarillas, de bajo riesgo. El sistema a colores (que incluye también las zonas rojas, anaranjadas y blancas) se apoya en los indicadores de contagios e incidencias y en las evoluciones de las curvas epidémicas que manejan las instituciones científicas.

El viernes se sabrá cuantas de las veinte regiones son consideradas amarillas y gozarán de normas más amplias.

Lombardía, Veneto, Lazio, Emilia Romaña, Abruzos, Friuli-Venecia- Gulia, Piamonte, Toscana, Liguria, Marcas, Trentino Alto Adigio, ascenderían al color amarillo, mientras que Molise, Calabria y Sicilia no lograrían salir de la condición de regiones anaranjadas, con más restricciones. En el fondo quedarían, Cerdeña, Puglia y el Valle de Aosta, que registran los peores índices de contagios, muertos y de saturación de sus hospitales por la acción del virus.

El gobierno prometió que a fines de mayo se revisarán algunas restricciones y que podría ahicarse o quitarse el toque de queda que ha dado origen a la crisis planteada por Salvini.

El gobierno de Mario Draghi apuesta a una vacunación masiva para frenar el avance del coronavirus. Foto: EFE

El gobierno de Mario Draghi apuesta a una vacunación masiva para frenar el avance del coronavirus. Foto: EFE

Qué se podrá hacer

Desde el lunes 26 se permitirá los movimientos libres entre las regiones de la franja amarilla, mientras que para moverse de las regiones anaranjadas y rojas se necesitaran autocertificaciones por razones de trabajo, salud y urgencias, las únicas admitidas.

Bares y restaurantes podrán dar de comer en almuerzo y cena en sus mesas, pero al aire libre. Recién desde el 1 de junio se podrá almorzar o cenar en lugares cerrados, manteniendo estrictamente las distancias de uno o dos metros entre las mesas, según los casos.

En las regiones amarillas, desde este viernes se reanudará la libertad de practicar actividades deportivas, individuales y de equipo. Desde el 1 de junio se abrirán los estadios, con un máximo de 500 espectadores en lugares cerrados y mil en espacios abiertos.

Desde el 15 de mayo reabrirán las piscinas en los establecimientos balnearios y quince días después volverán a funcionar los gimnasios. Todos los permisos estarán condicionados a las medidas de seguridad. Por ejemplo, cada nadador en las piscinas debe moverse con una distancia en torno de siete metros cuadrados.

Estará permitido practicar deportes al aire libre en el proprio municipio.

Reabren cines y teatros

También desde este viernes reabrirán cines, teatros y salas de concierto y otros locales de espectáculos, que han permaneció clausurados durante muchos meses. Los espectadores deberán estar sentados y sus lugares reservados, manteniendo las distancias de seguridad y utilizando el barbijo.

La capacidad será de la mitad de la establecida en cada lugar.

En las regiones amarillas y naranjas estarán abiertos todos los negocios, mientras que en las rojas solo los alimentarios, farmacias, tabaquerías y quioscos de diarios. En las zonas rojas permanecerán cerradas las peluquerías y los centros estéticos.

Una novedad importante es que desde el 15 de mayo en las regiones amarillas se reabrirán libremente los negocios dentro de los mercados y centros comerciales.

En todo el país se mantiene la obligación de colocarse la mascarilla en la boca y mantener las distancias de seguridad en la vía pública.

Por último desde el 15 de junio en las regiones amarillas se reabrirán las ferias de todo tipo, muy populares en Italia.

En julio se podrán organizar congresos y seminarios, se podrá ir libremente a las termas y se abrirán los parques de diversiones.

Roma, corresponsal

CB​


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