Política

así fue la despedida de Alberto Sonsol

Alberto Sonsol tuvo este viernes su despedida pública por las calles de Montevideo, y una más íntima, familiar, en el sepelio realizado en el Cementerio Israelita de la ciudad de La Paz. El último homenaje popular al relator, periodista deportivo y conductor, que murió el 22 de marzo a los 63 años a causa del covid-19, fue fugaz, y estuvo marcado por una recorrida por algunos lugares claves en su vida y su carrera. 

El cortejo empezó con una calle trancada. La esquina de Isla de Flores y Santiago de Chile, en el Barrio Sur, fue el escenario de un embotellamiento por algunos minutos mientras la caravana, escoltada por motos de la Policía y conformada por una decena de vehículos partía de la empresa funeraria Road. Algunos miraban desde las puertas de sus casos o desde los balcones la partida del cortejo, que salió algunos minutos antes de lo anunciado y empezó su camino zigzagueando por las calles del barrio, en las que Sonsol se crio, así como en las del vecino barrio Palermo, rival y hermano, en el que nació. 

La primera parada importante del trayecto fue en el Club Atenas, donde Sonsol jugó al básquetbol en su juventud, y del que era hincha. El relator era uno de los contados periodistas deportivos que confesaron su simpatía pública por determinadas camisetas, en su caso, la de Atenas y la de Peñarol en fútbol. Ese amor quedó ilustrado por la presencia de algunas camisetas y banderas en las manos de las pocas personas que se acercaron a la sede del club para despedir al relator. En ese momento del cortejo, Alejandro “Lali” Sonsol, hijo y colega de su padre, sacó por la ventanilla del auto en el que viajaba junto al resto de su familia una bandera del club, que agitó durante ese tramo del recorrido. 

La situación sanitaria de la pandemia, el hecho de que fuera Viernes Santo y un clima con lloviznas periódicas seguramente influyó en que la despedida no fuera multitudinaria, aunque en cada una de las paradas hubo pequeños grupos de amigos y seguidores de Sonsol que quisieron despedirlo a pesar de esas condiciones. De todas maneras, seguramente con el ánimo de disuadir potenciales aglomeraciones, la caravana se movió rápido y sin detenerse demasiado tiempo en esos lugares. 

Una mujer con la bandera de Atenas, un hombre en bicicleta con la camiseta a rayas celestes y blancas del club, algunos que lo esperaban en la rambla, otros que simplemente paseaban y frenaron a mirar el cortejo. Una señora que esperaba, sola, en la plaza Independencia y levantó el brazo durante un buen rato para saludar al periodista cuando pasó por allí. El cortejo tomó 18 de Julio y se cruzó con unos cuantos ómnibus que en sus parabrisas llevaban carteles con la frase “la gente quiere vivir”, que Sonsol había popularizado en sus últimos meses de trabajo televisivo. Las cámaras de televisión que esperaban su paso en distintos puntos de la ciudad. Los que hacían ejercicio en el Parque Batlle. Todos lo vieron pasar hasta la segunda parada, en el Estadio Centenario. 

El cortejo partió desde la funeraria Road Hnos. rumbo al Cementerio Israelita

Detrás de la tribuna América, donde estaban los palcos de prensa desde los que Sonsol relató innumerables partidos del fútbol uruguayo y de la selección nacional tanto en radio como en televisión, el cortejo se detuvo algunos minutos ante otro grupo de personas que se acercaron a participar en la despedida. 

Allí esperaban algunos seguidores de Sonsol, como una señora que portaba un pequeño ramo de flores, Jorge Seré, exfutbolista y uno de sus compañeros de trabajo en la radio El Espectador, y el entrenador Luis “Ronco” López, actual gerente deportivo de Sud América.

El cortejo siguió luego rumbo al Cementerio Israelita, mientras la caravana era acompañada por sus compañeros de la radio, que transmitieron en vivo y leyeron las despedidas de oyentes que prefirieron hacerlo por ese medio, recordando situaciones y frases del relator y conductor. 

La despedida tuvo la particularidad de que fue ocho días después de la muerte del comunicador, una situación generada porque sus hijos también contrajeron la enfermedad y fue recién este viernes cuando, luego de haberla cursado, pudieron reunirse finalmente para las honras fúnebres de su padre, según explicó Diego Sonsol, otro de los hijos del conductor en Twitter.




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